Qué ver en Selçuk, Turquía

La historia de Selçuk no es tan espectácular como la de la antigua ciudad que aquí se encontraba. Y es que es difícil llegar a la importancia que tuvo Éfeso en su momento. Sea como fuere, gracias al pasado de estas tierras, ahora esta ciudad turca tiene mucho que ofrecer ¿Nos acompañas a descubrir qué hacer en Selçuk?

Collage de 8 fotos sobre que ver en Éfeso

Pocos lugares hay en el mundo que puedan presumir de tener las ruinas de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y de una de las ciudades más importantes del Imperio Romano, así como la tumba de uno de los apóstoles de Jesús. 

Pues bien, Selçuk puede hacerlo. Y todo, porque en el pasado aquí se encontraba Éfeso, una de las ciudades más importantes del mundo antiguo

Dónde está Selçuk y cómo llegar hasta ella

Selçuk es el asentamiento sucesor de la antigua Éfeso y pertenece a la provincia de Esmirna. 

La ciudad se encuentra a unos 80 km de su capital, Esmirna, que está bañada por el mar Egeo y, lo más importante, tiene aeropuerto, por lo que es un buen punto de llegada si quieres visitar Selçuk. Para encontrar los vuelos que mejor se adapten a tus fechas entra en Skyscanner, que te permite ver fácilmente qué opciones tienes.

Además, Selçuk está a unos 20 km de Kusadasi, a la que llegan muchos cruceros.

También puedes venir en coche, como hicimos nosotros después de visitar la ciudad de Bergama. Este lo aparcamos de manera gratuita en la misma calle de nuestro alojamiento.

Otra opción es llegar con una visita guiada. Como es una visita muy popular, existen muchas opciones. Aquí te dejamos algunas que nos parecen interesantes.

– Excursión en español desde Kusadasi al sitio arqueológico de Éfeso, Sirince y Templo de Artemisa. Entradas no incluidas

– Excursión de 1 día por Éfeso: sitio arqueológico, templo de Artemisa y Casa de la Virgen María

– Desde Esmirna: ruinas de Éfeso, Casa de la Virgen María, Templo de Artemisa y Sirince

– Excursión a Éfeso desde Kusadasi con guía de habla española y entradas incluidas

– Excursión a Éfeso desde Esmirna con guía en español y entradas incluidaa

– Excursión a Éfeso desde Estambul con guía en español y entradas incluidas

– Tour de 7 días por lo mejor de Turquía

Historia de Selçuk, bueno, más bien, historia de Éfeso

Para entender cómo este lugar ha llegado a tener tanta relevancia, déjanos que te contemos su historia.

Historia temprana de Éfeso

Éfeso era una ciudad de la antigua Grecia en la costa de Jonia, que fue fundada en el S. X a.C. en la colina de Ayasoluk. Según la leyenda, su fundador fue el príncipe jónico Androcles, que tuvo que abandonar Atenas tras la muerte de su padre. Al visitar el oráculo de Delfos, se le anunció el lugar del asentamiento. Sea como fuere, Éfeso prosperó como ciudad y se convirtió en una de las doce que formaban la Liga Jónica.

No obstante, antes que los jónicos, estas tierras habían sido ocupadas por tribus de Anatolia que adoraban a la diosa Madre Cibeles. Así, los griegos  fundieron esta tradición con la suya y convirtieron a su diosa Artemisa en la diosa de la fertilidad. Como resultado, Artemisa de Éfeso fue muy venerada y su templo muy querido, tanto, que fue reconstruido cada vez que fue destruido.

La riqueza de la ciudad gracias al comercio marítimo y a la peregrinación al templo de Artemisa atrajo la atención de Creso, rey de Lidia, que la invadió en el S. VI a.C. Este la trató con respeto y se convirtió en el mayor contribuyente para la reconstrucción del templo, que había sido destruido por los cimerios. 

Siguió un periodo de dominio persa y de guerras contra ellos, hasta que llegó Alejandro Magno en el 344 a.C. y los derrotó, liberando a las ciudades griegas de Asia Menor. 

Tras su muerte, el reino fue dividido entre sus generales y la región de Éfeso cayó en manos de Lisímaco, que se enfrentó a un grave problema: el río estaba llenando de sedimentos el puerto, provocando, además, numerosos casos de malaria entre la población. 

Para que Éfeso no perdiera su importancia como ciudad portuaria, la recolocó en el sitio que ocupa actualmente y obligó a sus habitantes a mudarse. Además, mandó la construcción de murallas protectoras. Sus habitantes acabaron rebelándose contra él, lo que fue aprovechado por su  rival, Seleucos rey de Siria y Mesopotamia, para matarle en el 281 a. C. 

Éfeso vivió entonces un periodo de conquistas y reconquistas, que acabó cuando pasó a formar parte del Imperio Romano alrededor del 133 a. C.

Éfeso como ciudad del Imperio Romano

La ciudad fue ganando en importancia y en el año 27 d.C, se convirtió en la capital de los estados asiáticos del Imperio Romano. 

En aquel tiempo, Éfeso era un importante centro comercial y su población había crecido hasta convertirla en la cuarta ciudad más grande del Imperio tras Roma, Alejandría y Antioquía.

Además, tras la muerte de Jesús, Éfeso se convirtió en un importante centro para los primeros cristianos. De hecho, San Pablo vivió aquí y la ciudad fue receptora de una de sus epístolas. Asimismo, se cree que también San Juan se asentó en Éfeso junto con la Virgen María y que fue aquí donde escribió su Evangelio alrededor del año 90-100. Aparte, la fortaleza de la comunidad cristiana de Éfeso se puede ver en el hecho de que es una de las siete ciudades mencionadas en el Libro de Apocalipsis.

Sin embargo, todo tiene un fin y el comienzo del declive de Éfeso comenzó en el 263 d. C, cuando los godos destruyeron la ciudad.

En el S. IV, el emperador Constantino el Grande reconstruyó gran parte de la ciudad, que siguió siendo importante durante el Imperio bizantino. 

Fin de Éfeso, hola Selçuk

Muchos de sus gobernantes se esforzaron por salvar el puerto, pero la sedimentación descontrolada del río fue siempre un problema. Al perder su acceso al mar Egeo, disminuyó su importancia comercial. Además, los saqueos árabes en los S. VII y VIII aceleraron su declive.

En el S. XI, los turcos selyúcidas conquistaron Éfeso, pero sólo por poco tiempo, porque los bizantinos retomaron el control y le cambiaron el nombre a Hagios Theologos, en referencia a Juan el evangelista. Durante la Edad Media, los cruzados que llegaban aquí esperaban descubrir una ciudad vibrante con un importante y bullicioso puerto, pero, por el contrario, se encontraban con un pequeño pueblo sin acceso al mar.

La ciudad pasó a manos turcas en 1304, viviendo un breve período de prosperidad durante el siglo XIV. Fue entonces cuando se construyeron importantes obras arquitectónicas, como la mezquita İsa Bey.

Tras varios años de lucha, en 1425, los efesios se incorporaron definitivamente al Imperio Otomano. Durante este periodo, la ciudad se conocía como Ayasoluk. Y finalmente, en el S. XV, Éfeso fue abandonada por completo. En 1914, la región contigua a las ruinas de Éfeso pasó a llamarse Selçuk, en referencia a los turcos selyúcidas.

Qué hacer en Selçuk

Hay muchas visitas que hacer en Selçuk. A algunas podrás llegar andando, pero para otras necesitarás usar el transporte público, un taxi o el coche.

Por cierto, los precios de las entradas en Turquía han subido mucho estos últimos años, por lo que al llegar, pregunta que opciones tienes, pues existen tickets combinados para varias de las actividades.

Así, hay un ticket que en 2026 cuesta 65€ que incluye, el yacimiento  arqueológico de Éfeso y las Casas Terraza, el museo arqueológico y la basílica de San Juan. Por otra parte, echa un ojo al Museum Pass The Aegean, que incluye muchas atracciones de la zona y cuesta 95€.

Por otra parte, ten en cuenta que el horario de las visitas cambia ligeramente en temporada baja, es decir, de marzo a octubre. Por eso, te recomendamos chequearlo antes de tu visita en las páginas que vamos a darte a lo largo del post.

Pasear por el centro de Selçuk y ver los restos de su acueducto

El centro de Selçuk no es lo que más te va a llamar la atención durante tu visita, pero como no es muy grande, tampoco te va a llevar mucho tiempo descubrir sus puntos de interés. 

Así, no te pierdas los restos del gran acueducto romano-bizantino, cuyos pilares alcanzan actualmente unos 15 metros de altura y son usados como soporte para grandes nidos de cigüeñas. Parte del acueducto está en un pequeño parque con vistas a la fortaleza de Ayasoluk y otra parte está en la calle Namik Kemal, junto a varias terrazas y tiendas. 

En esta calle verás también la réplica de una de las esculturas más interesantes del museo arqueológico de Éfeso, la de la diosa Artemisa de Éfeso.

Recorrer las ruinas de la iglesia de San Juan y disfrutar de las vistas desde la fortaleza de Ayasoluk

Muy cerca del acueducto está la entrada de una de las visitas que hacer en Selçuk, la basílica de San Juan, que está construida donde, según se cree, está la tumba del apóstol Juan. 

Datos prácticos para la visita a la basílica de San Juan

Lo primero, en esta página puedes encontrar el horario y precio actual de la basílica de San Juan. Por otra parte, la entrada está incluida en la tarjeta museo The Aegean. 

Dicho esto, la entrada incluye visitar los restos de la Basílica, así como la fortaleza, desde donde hay buenas vistas de los alrededores. De hecho, desde aquí alcanzarás a ver algunos de los lugares que ver en Selçuk, como la mezquita de Isa Bey o los restos del templo de Artemisa.

En nuestra opinión, visitar las ruinas de la Basílica merece mucho la pena. Nosotros pasamos una hora dentro, incluyendo la subida hasta la fortaleza, y estuvimos prácticamente solos. Así, sólo coincidimos con un grupo que estaba realizando un bautismo simbólico en el baptisterio del S. IV. 

Historia de la basílica de San Juan

Según se cree, Juan vino a Éfeso en compañía de la Virgen María alrededor del año 37-48 y, tras estar exiliado en la isla de Patmos, regresó a Éfeso en el año 95. Fue entonces cuando, en la colina de Ayasoluk, escribió su evangelio. Al morir con unos 100 años, fue enterrado aquí. Sobre su tumba se erigió un martyrion y, más tarde, una basílica con techo de madera. 

En el S. VI, el emperador Justiniano construyó una magnífica basílica, que llegó a ser uno de los edificios sagrados más grandes de su tiempo y cuyas ruinas son las que vemos hoy en día. Dentro, hay una maqueta que te ayuda a imaginar la antigua grandiosidad del templo, que tenía 6 cúpulas. 

La iglesia, que se convirtió en un importante lugar de peregrinación, fue muy dañada a causa de los ataques y terremotos.

Cómo es la visita a la basílica de San Juan

La visita comienza en la Puerta de la Persecución y el lugar más importante, la tumba de San Juan, está marcado con una losa de mármol rodeada por cuatro columnas. Aparte, en las ruinas verás numerosos símbolos cristianos y relieves decorativos, además, se muestran las herramientas usadas en las excavaciones del sitio, que comenzaron en la década de 1920.

En lo alto de la colina está la fortaleza, que estuvo en pie en los periodos bizantino, selyúcida y otomano. Subir hasta ella no cuesta mucho y al entrar, verás las ruinas del hamam, de las cisternas, del palacio y la mezquita del castillo. Aunque para nosotros lo mejor son las vistas que hay de los alrededores.

Entrar en la antigua mezquita de Isa Bey

Otra visita que hacer en Selçuk es esta mezquita que fue construida en 1375, cuando Selçuk era la capital del Emirato Aydin. 

La entrada es gratuita y, al ser una mezquita en activo, evita las horas de oración.

Visitar el museo arqueológico de Selςuk

Por supuesto, no puedes perderte este pequeño museo, que alberga los hallazgos de las excavaciones en la cercana ciudad de Éfeso, en el Templo de Artemisa y en las inmediaciones. Aunque tenemos que admitir que su precio nos parece un poco elevado.

Datos prácticos para la visita del museo arqueológico

En esta página puedes consultar el horario y precio actual del museo arqueológico. Aparte, su entrada está incluida en la tarjeta museo The Aegean. 

Por otra parte, como el museo no es grande, la visita es corta, pero muy interesante. Además, te ayuda a situarte en el tiempo y a imaginarte la importancia y riqueza de Éfeso y del templo de Artemisa.

Imaginar cómo pudo ser una de las siete maravillas del mundo antiguo: El templo de Artemisa, Artemision

Y decimos imaginar, porque de las 127 columnas que llegó a tener, sólo una está en pie, que fue reconstruida con fragmentos encontrados en el sitio. 

A pesar de las pocas ruinas que quedan, el hecho de ser una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo la convierten en una de las visitas que hacer en Selçuk. Además, están enmarcadas con la vista de la fortaleza y la mezquita de Isa Bey y la visita es gratuita.

Dicho esto, las ruinas se encuentran en las afueras de Selçuk, a menos de 1 kilómetro del museo, por lo que puedes llegar caminando.

Si decides ir en coche, puedes aparcar en una de las pocas plazas que hay frente a ellas. Sin embargo, si te pasas el cartel que indica la salida a las ruinas, puedes continuar de frente y dejar el coche junto al cementerio que hay un poco más lejos.

Historia del templo

Artemisa, hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, tenía en Éfeso uno de sus centros de culto más importantes. No obstante, el lugar donde está, que fue redescubierto en 1869, ya se consideraba sagrado desde tiempos anteriores. Y es que se han encontrado evidencias que indican que desde finales del S. XI a. C. aquí ya se practicaba el culto a la diosa Madre Cibeles. 

Sea como fuere, el primer templo de Artemisa que se levantó databa del S. VII y, tras su destrucción, se construyó uno en mármol con doble columnata a mediados del S. VI a. C. Según se dice, este fue incendiado por un tal Eróstrato en el año 356 a.C, simplemente porque quería que su nombre pasase a la historia. Cuentan que el templo ardió la noche que nació Alejandro Magno y que Artemisa estaba tan ocupada en su nacimiento, que no pudo salvar su propio templo. 

Como era muy conocido, atraía a un gran número de peregrinos y los efesios tenían una gran devoción a Artemisa, este fue nuevamente reconstruido costeado por los habitantes de la ciudad. 

Así, el templo que se levantó era incluso más grande que el anterior y, según dicen, era el edificio más grande del mundo antiguo. Este fue finalmente arrasado por los godos en el 263 d. C. 

Perderte en las ruinas de Éfeso, una de las ciudades grecorromanas mejor conservadas

Y llegamos a la visita más importante que hacer en Selçuc: las ruinas de la ciudad antigua de Éfeso, donde te será fácil imaginar su antiguo esplendor.

Y es que Éfeso fue una de las ciudades más grandes e impresionantes del mundo antiguo y, a día de hoy, una de las mejor conservadas. Además, todavía no está totalmente excavada. Sin ir más lejos, en el 2022, se descubrió un nuevo barrio comercial.

De todas formas, te contamos todo lo que sabemos sobre ella en visitar la ciudad antigua de Éfeso.

Por cierto, el sitio arqueológico está a unos 3,5 kilómetros del centro de Selçuk. Por eso, te recomendamos ir en transporte público, en taxi, alquilar una bicicleta o reservar un tour guiado por la antigua ciudad de Éfeso, que, además, te permitirá entender mejor la importancia de las ruinas.  

Visitar la casa donde se cree vivió la Virgen María

A unos 8 kilómetros al sur de Selçuk, en el monte Koressos, puedes visitar la que se cree fue la casa donde la Virgen María pasó sus últimos años.

Esta fue descubierta a finales del S. XIX, tras unas visiones de la beata Ana Catalina Emmerick, que fueron publicadas por Clemens Brentano. El que sea o no la última casa de la Virgen es un tema muy controvertido y hay algunos factores que apoyan esta creencia y otros que la desmienten. Sea como fuere, la Iglesia Católica la ha denominado Lugar Sagrado, ha sido visitada por varios Papas, pero nunca ha confirmado la autenticidad de la vivienda.

Dicho esto, nosotros la visitamos sin apenas gente y no sentimos un ambiente especial. Así, después de haber visitado otros lugares de peregrinación, como Fátima, Lourdes, Loreto o Jerusalén, este nos dejó más bien fríos.

Así, tras dejar el coche, enseguida llegas a una cafetería y, muy cerca, está la casa de la Virgen María. De pequeño tamaño, es una capilla donde se venera una imagen de la Virgen.

Aparte, cerca de la casa hay unas fuentes que se creen que son milagrosas y el muro de los deseos, donde cada persona puede colgar el suyo.

No obstante, lo que nos hace no recomendarte esta visita es el elevado precio de su entrada, que en 2026, anda ya por las 700 LT por persona. Además, a esto hay que añadir el aparcamiento, que cuesta unas 200 LT. Y no, no está incluida en el Museum Pass The Aegean.

Horario de invierno (noviembre – febrero): 8:00-17.00

Horario de verano: 8:00-18.00

De todas formas, si tú quieres visitarla, que sepas que la mejor manera de llegar hasta aquí es en coche o dentro de uno de los muchos tours que incluyen esta visita.

 

Visitar la bonita población de Şirince

También a unos ocho kilómetros de Selçuk, pero esta vez al este, está la bonita Şirince, un pequeño pueblo de unos 600 habitantes donde se produce aceite de oliva y vino. 

Este fue fundado tras el abandono de la ciudad de Éfeso, pero su historia actual data del S. XV, cuando un grupo de esclavos griegos liberados se asentó aquí. En 1923, como resultado del intercambio turco-griego, Şirince fue habitada por turcos provenientes del norte de Grecia, quienes mantuvieron la arquitectura y la producción de vino.

Aunque queríamos haber ido a pasear por sus calles empedradas con casas de color blanco, se nos hizo tarde y no pudimos ir. De este modo, nuestra última visita en Selçuk fue la casa de la Virgen María. Después, nos dirigimos a la ciudad de Bodrum, que se encuentra a unos 170 km. 

Por el camino disfrutamos de las bonitas vistas del lago Bafa Gölü. Además, cerca de la ciudad de Mila, junto a la carretera, pudimos ver de lejos las ruinas de la antigua ciudad de Euromo. 

Sin embargo, esta es otra historia que te contamos en qué ver en Bodrum y Gümüslük, lugares en la costa turquesa que mezclan historia, playas y gastronomía.

Mapa de los lugares que ver en Selçuk y alrededores

Aquí te dejamos un mapa donde te indicamos los lugares que ver en Selçuk de los que te hemos hablado.

Mapa de Selcuk, con los lugares más interesantes que ver en Éfeso

La casa de la Virgen María está a 8 km al sur de la ciudad y Şirince está a unos 8 km al este.

Dónde dormir en Selcuk

Para descubrir todo lo que hay que hacer en Selçuk puedes dormir en una de las ciudades cercanas, como Esmirna o Kusadasi, o, si prefieres un ambiente más rural, puedes reservar hotel en el pueblo de Şirince, que está a unos 8 km de Selçuk.

Por supuesto, una opción muy práctica es dormir en la misma Selçuk, como hicimos nosotros, que nos quedamos en la Pensión Tuncay, un alojamiento sencillo y económico en el centro, que tenía una terraza con vistas a la fortaleza y desayuno turco incluido. 

Dónde comer en Selçuk

En Selçuk hay bastantes restaurantes con buenas valoraciones. Nosotros, como hacía buen tiempo, optamos por comprar unos pides para llevar en una panadería de la calle Atatürk y tomarlos en unos columpios cercanos para que así nuestra hija jugara un rato. 

Eso sí, te recomendamos comer antes de visitar las ruinas de Éfeso, porque a la entrada sólo hay alguna cafetería, que están muy bien para refrescarse con un café o zumo, pero no para comer.

Y sobre qué comer, te recomendamos leer nuestro post sobre gastronomía turca.

Otros posts sobre Turquía

Como es muy probable que además de Selçuk visites oros lugares del país, aquí te dejamos nuestros posts sobre Turquía, que, esperamos, te sirvan de ayuda.

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