Neuschwanstein

Las mejores excursiones desde Munich, la capital de Baviera

Munich es una gran ciudad que esconde edificios imponentes y grandes museos, enormes extensiones verdes, bellas cervecerías y mucha historia. Pero una visita a Munich no está completa sin explorar sus alrededores, donde los Alpes enmarcan un paisaje de ensueño. Pintorescos pueblos, bellas ciudades, trágica historia, rutas de montaña, lagos de postal y los castillos de cuento del rey Luis II, hacen que el tiempo nunca sea suficiente para conocer esta parte de Alemania ¿Nos acompañas?

Excursiones desde Munich

Munich es una de las ciudades alemanas de gran tamaño más bonitas. Si uno se organiza bien, y no se visita ningún museo, es posible ver lo más destacado en un solo día. Sin embargo, creemos que es mejor pasar al menos dos días en la capital de Baviera, pues esta tiene mucho que ofrecer. 

En el centro de la ciudad se puede pasear por el extenso jardín inglés, por la plaza de María, donde se encuentra el ayuntamiento antiguo y nuevo, entrar en la escondida iglesia Asam, disfrutar del ambiente de Viktualienmarkt, sorprenderse con la gente practicando surf en pleno centro de Munich, acercarse a las puertas de la antigua muralla medieval, entrar en el palacio residencial o en el de Nymphenburg, visitar alguno de sus muchos museos como el de BMW, el Deutsches museum, reconocido como el museo de ciencia y tecnología más grande del mundo, o alguna de sus pinacotecas con obras de gran valor. 

Como se puede ver, Munich tiene algo que ofrecer para todo tipo de visitantes. Pero el post de hoy no trata sobre la ciudad, de la cual ya escribiremos, sino de las posibles excursiones que se pueden hacer desde ella. Porque si Munich es bonita e interesante, sus alrededores no se quedan atrás.

Cuándo visitar Munich y sus alrededores

Casi cualquier época del año es buena para visitar esta zona. Los peores meses son enero y febrero, cuando los días son muy cortos y el tiempo es frío y es muy posible que nieve.

En primavera la ciudad se llena de luz, los muniqueses salen a la calle a buscar los primeros rayos de sol, y hay mucha gente aprovechando las terrazas y los jardines. No hay que sorprenderse si en el  jardín inglés, en pleno centro de la ciudad, se ve a alguien tomando el sol tal y como vino al mundo. Mayo es un mes al que los alemanes dan la bienvenida con grandes fiestas y celebraciones. Así, el 1 de mayo, se levantan en Baviera los Maibaum, árbol de mayo, en los sitios importantes de ciudades y pueblos. Este es un tronco decorado, muchas veces pintado de color azul y blanco, los colores bávaros, donde se exponen las características y oficios propios del lugar. En muchos sitios se levanta sólo con fuerza bruta, cuerda y vigas y es un espectáculo digno de ver. Luego se celebra una fiesta con bailes, bebida y comida típica. Los Maibaum se mantienen hasta que se remplazan por uno nuevo.

Verano es una buena época, los biergarten, cerveceras al aire libre, abundan en Munich y en los pueblos de alrededor. En estos suele haber muy buen ambiente. Además es la época de las Volkfest, fiestas del pueblo, durante las cuáles cada localidad celebra una especie de Oktoberfest, pero en pequeño tamaño. Recomendamos, si se puede, visitar alguna de estas fiestas, pues el ambiente es muy bueno y es mucho más tradicional que la famosa fiesta de la cerveza.

Por supuesto, a finales de Septiembre inicios de Octubre, Munich se llena de gente debido a la famosísima Oktoberfest. Y aunque nos lo hemos pasado muy bien durante esta, reconocemos que está muy masificada y un gran porcentaje de los visitantes son extranjeros que vienen a beber. Por ello recomendamos la Frühlingsfest, que se celebra a finales de abril, y es igual que la Oktoberfest pero más pequeña y menos masificada.

Otoño es perfecto para visitar Munich y Baviera, los colores se apoderan de la ciudad y de los alrededores y el tiempo suele ser  moderado.

Y noviembre y diciembre, donde los días son cortos y fríos, merece la pena venir a este área para visitar los mercados de navidad que decoran ciudades, pueblos y muchos rincones remótos. En ellos uno entra en calor tomando un glühwein, vino caliente.

Para disfrutar al máximo de la gastronomía alemana, recomendamos leer nuestra guía sobre los platos tradicionales de este país.

Cómo conocer los alrededores de Munich

Para descubrir esta zona de Alemania no se necesita alquilar un coche, aunque obviamente el coche da más libertad. Todas las excursiones que vamos a proponer se pueden realizar en metro o viajando con los trenes de la Deutsche Bahn. En su página se pueden consultar todas las rutas, horarios y precios. Una buena opción para conocer esta región es adquirir el Bayern ticket, un billete que permite tomar a lo largo de un día todos los trenes que se quiera dentro de Baviera. Es válido para un máximo de 5 personas.

Recomendamos mirar antes de cada viaje la página de la compañía, porque a veces hay tramos en obras.

Por otro lado, para moverse por Munich y sus alrededores más próximos, se puede tomar el metro o S-bahn. Aquí se puede consultar el mapa de las diferentes rutas.

Además la mayoría de estos destinos se pueden conocer dentro de excursiones organizadas.

Si se viaja en coche, recomendamos leer nuestro post con consejos para conducir por las carreteras alemanas.

Las 18 excursiones desde Munich que consideramos más interesantes. 

Los criterios que hemos seguido para esta selección son:

– Están a menos de dos horas de Munich en transporte público, o se pueden realizar dentro de una excursión organizada.

– El destino puede visitarse en un día, al menos lo más interesante.

Los destinos están ordenados según su proximidad a Munich y la información que se da es tomando como punto de partida la estación central de Munich (Munich Hauptbahnhof).

Nos ha costado mucho realizar esta selección, pues vivimos 6 años cerca de Munich y estamos enamorados de este área. De todas formas, si se quiere más información sobre destinos interesantes en Baviera, recomendamos leer este post sobre las ciudades y pueblos bávaros más bonitos.

Dachau

Dachau se encuentra a unos 30 km de Munich y se puede llegar en en metro tomando la línea S2. La duración del viaje es de unos 20 min.

Aquí se encuentra el primer campo de concentración nazi, abierto el 22 de marzo de 1933 y liberado el 29 de abril de 1945. Recorriéndolo uno no para de preguntarse hasta qué punto puede llegar la maldad humana. Aunque es una visita dura y muy triste, la consideramos necesaria para aprender que no hay razón ni motivo alguno para que esto vuelva a ocurrir. La visita la realizamos con una audio guía en español.

Abre todos los días de 9:00 a 17:00. La visita al Monumento Conmemorativo del campo de concentración de Dachau es gratuita.

No tenemos fotos, no tuvimos ganas de hacerlas durante la visita.

La visita al Campo de Concentración se puede realizar dentro de un tour guiado como este, o incluirla dentro de una ruta sobre el Tercer Reich en Munich, aquí se puede encontrar más información.

En Dachau hay también un palacio con jardines que puede visitarse de miércoles a domingo de 12:00 a 18:00. La entrada cuesta 2€. Este castillo, que fue residencia de verano de los Wittelsbach y cuyos orígenes se remontan al S. XII, fue reconstruido en el S. XVI y ampliado a cuatro alas. A día de hoy sólo queda una de ellas. Del interior destaca el techo de madera renacentista del salón de baile que data del S. XVI. También se puede visitar su café restaurante y disfrutar de sus jardines y de las vistas, pues desde una de sus terrazas se alcanza a ver la ciudad de Munich y los Alpes.

Lagos próximos a Munich

En los alrededores de la ciudad hay un gran número de lagos. Por la comodidad de poder llegar a ellos en metro, proponemos acercarse a Possenhofen y a Herrsching.

Possenhofen se encuentra a unos 35 km de Munich y se puede llegar tomando la línea S6 en dirección a Tutzing. En esta localidad, a orillas del lago Starnberg, hay un palacio, que no puede visitarse, donde veraneaba la joven emperatriz Sisi. Este hecho se recuerda en la estación de tren con un pequeño museo sobre ella. Además, a un kilómetro y medio del pueblo, siguiendo el paseo del lago, se encuentra el embarcadero que lleva a la cercana y pequeña Roseninsel, isla de las Rosas. Aquí se puede visitar una pequeña villa real, rodeada por un jardín de rosas, donde Ludwig II se reunía con su amiga Sisí.

La parada anterior a Possenhofen es Starnberg, una elegante localidad con un precioso paseo a orillas del lago, donde hay varias cafeterías y restaurantes perfectos para tomarse algo rodeados del precioso paisaje.

Si se quiere disfrutar de este lago de una manera un poco diferente, aquí se puede reservar un viaje en barco con cena y música incluidas.

Herrsching, a unos 45 km de Munich, es una localidad a orillas del lago Ammer. Se llega a ella tomando la línea S8. Aquí uno puede disfrutar del paseo a la orilla del lago donde además hay bastantes restaurantes. 

Augsburg

Augsburg es la capital de Suabia y se encuentra a unos 80 km de Munich. Se puede llegar a ella en tren de alta velocidad (ICE) en unos 30 min, o en unos 45 min con un tren regional. Esta última opción es más económica.

La ciudad fue fundada por los romanos en el 15 a.C, lo que la convierte en la tercera ciudad más antigua de Alemania. Aquí se puede visitar el Fuggerei, el proyecto de vivienda social más antiguo del mundo. Este fue fundado en 1516 por Jakob Fugger, uno de los hombres más ricos de la historia europea. Además, merece la pena visitar el ayuntamiento, con su bello salón dorado y la catedral, con las vidrieras más antiguas de Europa, del S. XI.

Se pueden realizar tours guiados por la ciudad. Más información aquí.

Herzogstand

A unos 80 km de Munich, y entre dos bellos lagos, el de Kochel y el de Walchen, se alza esta montaña de 1731 m. A la cima se puede subir andando o en teleférico. Para llegar hay que coger el tren RB66 hasta Kochel, donde se puede pasear por su precioso lago, y aquí coger el autobús 9608 que llega hasta el teleférico, cercano al lago Walchen. El trayecto dura unas dos horas.

El teleférico abre de 9:00 a 17:00, y hasta las 17:45 los fines de semana y festivos (16€ ida y vuelta, 8,5 € un único viaje). Una vez llega arriba, sólo hace falta recorrer un pequeño camino hasta la cima. Las vistas desde aquí son impresionantes, a un lado el lago Walchen con los alpes de fondo y al otro una llanura donde se encuentra el lago Kochel. También se puede subir fácilmente hasta la cima del cercano monte Martinskopf. Recomendamos llevar calzado cómodo.

El camino a pie es moderado y comienza en el aparcamiento de coches junto al teleférico, donde hay que seguir las señales hasta Herzogstand. Se calcula que para el camino de ascenso se necesitan unas 2 horas y cuarto. Se baja por el mismo camino.

Arriba hay un restaurante, el Berggasthaus Herzogstand, donde se puede probar la comida de la zona, como Käsespatzle o Kaischersmarrn, cierra lunes y martes.

Palacio Nuevo de Herrenchiemsee

Prien am Chiemsee está a unos 90 km de Munich y el trayecto en tren (BRB RE5) dura alrededor de 1 hora.

Esta localidad se encuentra a orillas del lago Chiem. Desde aquí salen los  barcos que llegan hasta la Herreninsel, isla de los señores. Esta isla, la más grande del lago, guarda una pequeña sorpresa, el Nuevo palacio de Herrenchiemsee, mandado construir por orden de Luis II como una réplica del palacio de Versalles a finales del S. XIX.

Este palacio fue el último proyecto de construcción del rey, que sólo pudo residir aquí unos días. Debido a la falta de financiación y a la muerte repentina de Luis II, el castillo nunca fue acabado. Por ello, del deseo de construir una réplica del palacio de Versalles, sólo se materializó el ala principal. De los jardines sólo se terminaron los de la zona central, donde se encuentran las fuentes con sus juegos de agua. Las fuentes están en funcionamiento sólo de mayo a principios de octubre.

En el interior destacan las estancias ricamente amuebladas de la gran sala de los Espejos, el dormitorio y la escalera principal. Esta última es una réplica de la de Versalles, demolida en el S. XVIII.

El palacio se visita en grupos organizados y dura unos 40 min. Dentro hay un museo muy interesante sobre el rey Luis II. El horario de apertura es de 9:00 a 18:00 de abril a octubre, y de 9:40 a 16:15 el resto del año. El museo abre es de 9 a 18:00 de abril a octubre, y el resto de año de 10:00 a 16:45.

En la isla se puede visitar también un monasterio agustino que fue fundado entre el 620 y el 629, siendo por lo tanto, el más antiguo de Baviera. La iglesia del monasterio fue elevada a catedral de la diócesis de Chiemsee en el S. XII. La imagen actual del monasterio se debe a una reconstrucción de los S. XVII y XVIII en estilo barroco. A principios del S. XIX, el monasterio fue disuelto y la antigua nave de la catedral se usó como fábrica de cerveza. Los edificios del monasterio se convirtieron en el antiguo palacio de Herrenchiemsee que acabó siendo vendido a una empresa de procesamiento de madera. Esta planeaba la deforestación del bosque, pero, en 1873, Luis II compró la isla evitándolo.

Las salas más interesantes del antiguo palacio son, la sala imperial, la sala del jardín y la biblioteca. Además, la visita incluye también las habitaciones  donde se quedó Luis II.

La entrada normal cuesta 10€ e incluye la visita al palacio de Luis II, al museo sobre su persona y al museo y a las galerías de pintura del monasterio agustino que comparte horario con el museo de Luis II. La entrada es gratuita para los menores de 18 años.

El barco también hace parada en la Fraueninsel, isla de las mujeres, con un convento benedictino.

Desde Munich sale un tour organizado que llega a Prien e incluye la visita a estas dos islas. Más información aquí.

Garmisch-Partenkirchen

Esta localidad alpina se encuentra a unos 90 km de Munich. En tren se llega a ella en menos de 1h 30min. Para ello hay que tomar el tren regional RB6 con dirección a Mittenwald.

Famosa entre los aficionados a los deportes de invierno, Garmisch-Partenkirchen fue sede de los juegos olímpicos de invierno de 1936. Paseando por esta ciudad, rodeada por los Alpes, se ven las típicas casas de la zona, con balcones de madera y las fachadas maravillosamente pintadas con imágenes que son, en su mayoría, de temática religiosa. A este tipo de arte se le conoce como lüftlmalerei, y se da mucho en la Alta Baviera y en el Tirol. Además, los habitantes las tienen muy bien cuidadas y generalmente están decoradas con flores.

A las afueras de Garmisch-Partenkirchen se encuentra la impresionante garganta del Partnach (Partnachklamm), que es de fácil acceso. En invierno el agua que corre por el desfiladero se congela y el paseo es una maravilla. Para llegar hasta ella hay que seguir el camino que pasa por el estadio olímpico, donde se pueden visitar las instalaciones y los trampolines de salto. Este se encuentra a unos 2 km del centro de la ciudad.

Mittenwald

Esta localidad alpina se encuentra a unos 100 km de Munich. Se puede llegar con el tren regional RB6 en algo más de 1h 30min

En este pintoresco pueblo alpino, conocido también por la fabricación de violines, se pueden ver las típicas casas de la zona, algunas de las cuales son una verdadera maravilla. El centro de Mittenwald tiene muchísimo encanto.

Recomendamos visitar Mittenwald si se quiere hacer alguna ruta de senderismo, pues aquí empiezan muchas rutas que permiten descubrir el parque natural Karwendel, donde varias de las montañas superan los 2000 m.

Zugspitze

A unos 100 km de Munich se encuentra el Zugspitze, que con sus 2962 m de altura es la montaña más alta de Alemania. Desde su cima se alcanzan a ver 400 picos alpinos de cuatro países diferentes, Alemania, Austria, Italia y Suiza. 

Al Zugspitze se puede llegar de dos maneras distintas:

– En tren cremallera más teleférico (Gletscherbahn): desde Munich se debe de tomar el tren regional RB60 hasta Garmisch Partenkirchen y allí el BZB RB64 (Bayerischen Zugspitzbahn). Este tren cremallera llega hasta el glaciar Zugspitzplatt a 2600 m sobre el nivel del mar. Allí tomando el Gletscherbahn se llega a la cima del Zugspitze en 4 minutos. El trayecto dura unas dos horas.

– En teleférico desde el lago Eib (Seilbahn Zugspitze): Para tomar el teleférico que te lleva directamente hasta la cima se tiene que tomar en Munich el tren RB60 hasta Untergrainau y allí el autobús hasta el lago Eib. El viaje dura algo más de dos horas.

– Reservar un tour organizado como este, o como este si se es un grupo de 4 personas o más.

Hay varios tickets para subir al Zugspitze:

Ticket Zugspitze que incluye un ascenso y un descenso que pueden realizarse con cualquiera de los medios de transporte. Además, permite subir a la cima con el Gletzerbahn todas las veces que uno quiera. Tarifa de verano: adulto 63€; 16-18 años 50,50€;  de 6-15 años 32€. Tarifa de invierno: adulto 57€; 16-18 años 45,50€; 6-15 años 28,50€.

Viaje sencillo de ascenso o de descenso que es válido tanto para el tren de cremallera como para el teleférico, más un viaje en el Gletzerbahn. Precio: adulto 37,50€; 16-18 años 30€; 6-15 años 19€.

Ticket 2 cimas, 2-Gipfelpass que incluye el ticket al Zugspitze y a otro teleférico, el Alpspitzbahn, que te deja cerca de la plataforma de observación AlpspiX, o el Kreuzeckbahn. Estos dos permiten descubrir la región de montaña de la región de Garmisch-Partenkirchen. El ticket es válido para dos días, el de compra y otro que puede seleccionarse en la temporada que se haya comprado. Tarifa de verano: adulto 75€; 16-18 años 60€; 6-15 años 37,50€. Tarifa de invierno: adulto 70€; 16-18 años 56€; 6-15 años 35€.

Hay también tickets para familias. Aquí se puede encontrar toda la información.

En la cima se puede comer disfrutando de las vistas en el restaurante Panorama 2962. Nosotros probamos una sopa de queso que estaba espectacular.

A los pies de la montaña se encuentra el idílico lago Eib. Durante el ascenso y el descenso, las vistas que de este lago se tienen son impresionantes. Así que recomendamos que después de descubrir el punto más alto del país, uno se relaje paseando por este lago de origen glaciar de color verde, uno de los más bellos de Baviera. Además, desde este se tiene muy buenas vistas del monte al que se acaba de subir.  SI uno se quiere bañar, avisamos de que el agua está bastante fría. 

Palacio de Linderhof

A unos 100 km  de Munich se encuentra otro de los castillos del rey Luis II. Para llegar a él en transporte público hay que tomar el tren regional RB6, con dirección a Mittenwald, y en la ciudad de Oberau tomar el autobús 9606, dirección Wieskirche, hasta la parada Zieglerhof, Ettal. Aquí se coge el autobús 9622 que llega al castillo. El viaje dura más de dos horas. Por eso recomendamos reservar un tour guiado en el que se visitan en el mismo día el palacio de Linderhof y el  de Neuschwanstein, el más famoso de los palacios de Luis II. Este tour se puede reservar desde aquí. Nos parece que está muy bien porque incluye además la parada en el bonito pueblo de Oberammergau (sólo de abril a octubre). 

El palacio de Linderhof es el único que el rey Lui II vio completamente terminado, y el único donde residió durante largos periodos de tiempo. El palacio, de estilo rococó, es de pequeño  tamaño, pero los jardines que lo rodean son bastante grandes y en ellos se puede visitar, entre otros, la fuente de Neptuno, la casa marroquí o el quiosco morisco. Lo que más llama la atención es la gruta de Venus, una gruta artificial en el que el monarca disfrutaba de representaciones de teatro.

El interior del palaciose visita sólo dentro de una visita guiada (inglés o alemán). De abril al 15 de octubre abre de 9:00 a 18:00. El resto del año de 10:00 a 16:30. En temporada baja, el interior de la casa marroquí, del quiosco morisco, de la cabaña de Hunding y de la ermita de Gurnemanz están cerrados y las fuentes del jardín apagadas. 

La entrada al castillo y a los jardines cuesta 10€. Si sólo se quieren visitar los jardines (quiosco morisco, casa marroquí, Cabaña de Hunding, ermita de Gurnemanz y la casita del rey) la entrada cuesta 5€. La entrada de invierno, donde sólo se visita el castillo, cuesta 9€.

Para ver los precios y la información actualizada sobre la visita, aquí.

En la zona cercana al castillo se encuentra el pueblo de Oberammergau, en nuestra opinión uno de los más bonitos del sur de Baviera. Aquí las casas están decoradas con imágenes de temática religiosa y de cuentos infantiles. Se dice que en Oberammergau pueden verse las mejores pinturas de la zona y que el arte de lüftlmalerei se originó aquí. Ettal, de donde uno no puede irse sin visitar el monasterio benedictino cuyo interior está bellamente decorado.

Abensberg

A unos 100 km de Munich se encuentra Abensberg. Se puede llegar en menos de 1h 15 si se toma un tren de alta velocidad, ICE, hasta Ingolstadt y aquí se coge un tren regional. Más económico, pero un poco más largo, menos de 1h 45, es tomar también un tren regional hasta Ingolstadt.

En Abensberg se encuentra la cervecera Kuchlbrauer. La torre de observación de esta fue diseñada por el artista austriaco Friedensreich Hundertwasser. La visita es muy interesante y la cervecera es diferente a cualquier otra, en sus bodegas hay hasta una pintura de la Ultima Cena de Da Vinci.

Regensburg

Regensburg está a 125 km de Munich. El trayecto en tren  dura alrededor de 1h 30. Hay varias opciones, algunas de las cuales son viajes directos, sin transbordos. También se puede llegar a Regensburg desde Munich con un tour organizado. Más información aquí.

La ciudad de Regensburg, Ratisbona, está incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad desde 2006. En su bien conservado casco antiguo, que transporta al visitante a la época medieval, destaca la catedral gótica de San Pedro y el puente de piedra sobre el Danubio construido en el S. XII.

Si se tiene tiempo, merece la pena acercarse al Walhalla, que se encuentra a unos 10 km del centro. Fue el rey Luis I quien mandó su construcción, en estilo neoclásico imitando al Partenón de Atenas, para honrar a los alemanes más célebres.

Palacio de Neuschwanstein

El último palacio de Luis II es el más conocido de todos ellos. Neuschwanstein se encuentra en un entorno idílico, entre lagos y montañas, a unos 130 km de la capital. El trayecto en transporte público varía entre 2h 30 y 3h 30. Hay que llegar en tren hasta la localidad de Füssen, a unos 4 km del castillo, y allí coger un autobús. Una buena opción es visitarlo dentro de un tour organizado desde Munich. Más información aquí.

Aunque el palacio de Neuschwanstein sea el más conocido, a los pies de este se encuentra otro castillo, el de Hohenschwangau. En este pasó Luis II bastante tiempo durante su infancia. Su padre, Maximiliano II, había adquirido las ruinas de un antiguo castillo que reconstruyó según los planos originales, convirtiéndose en la residencia de verano de la familia real. Por esta razón, el rey conocía las ruinas sobre las que se construyó el palacio de Neuschwanstein, que fue su primera construcción y que comenzó en el verano de 1868.

Las visitas de ambos castillos se realizan sólo dentro de grupos organizados. En ambos casos se pueden realizar con audio guía en diferentes idiomas.

Además de los castillos, se puede visitar también el Museo de los Reyes de Baviera.

Las entradas pueden reservarse con antelación en esta página, evitándose tiempos de espera, o la falta de entradas, pues esta es una visita muy popular. Eso sí, la entrada cuesta 2,5€ más si se compra online.

Hay varias opciones de tickets

– Visita del palacio de Neuschwanstein: 15 € (niños de menos de 18 años entran gratis y la entrada reducida son 14€).

– Visita del palacio de Hohenschwangau: 21 € (niños de menos de 7 años entran gratis, de 7 a 17 años, 11€ y la entrada reducida son 18€).

– Museo de los Reyes de Baviera: 14 € (niños de menos de 18 años entran gratis y la entrada reducida son 13€).

– Neuschwanstein + Hohenschwangau: 32 € (niños de menos de 7 años entran gratis, de 7 a 17 años, 11€ y la entrada reducida son 31€).

– Neuschwanstein + museo: 24 € (niños de menos de 18 años entran gratis y la entrada reducida son 23€).

– Hohenschwangau + museo: 28,50 € (niños de menos de 7 años entran gratis, de 7 a 17 años, 11€ y la entrada reducida son 26,50€).

– Neuschwanstein + Hohenschwangau + museo: 41 € (niños de menos de 7 años entran gratis, de 7 a 17 años, 11€ y la entrada reducida son 40€).

Nosotros hemos visitado ambos castillos, pero no hemos entrado en el museo. La visita que recomendamos totalmente es la de Neuschwanstein, que dura 30 min y puede resultar un poco demasiado rápida. La visita de Hohenschwangau es interesante, y en alguna de sus salas hay bellos frescos. Sin embargo, su precio nos parece un poco elevado.

Si se quieren visitar todos los castillos de Luis II, hay un ticket combinado, Kombiticket Königsschlösser, que incluye las visitas a los castillos de Linderhof, Herrenchiemsee y Neuschwanstein y que cuesta 31 €. Este es válido durante 6 meses.

Para subir a los castillos existen varias opciones:

– A pie, en unos 20-30 min se llega a Hohenschwangau y en unos 40 min a Neuschwanstein. El camino es empinado, pero nada complicado.

– En autobús, los tickets se compran en la parada del autobús o dentro de este. Salen cada 20 min. El viaje de ida son 3€, el de vuelta 2€ e ida y vuelta 3,5€.

La parada del castillo no se encuentra enfrente de este. Para llegar hasta él hay que caminar unos 15 min, cuesta abajo. Esta parada se encuentra a unos 5 minutos andando del mirador Jugend con unas vistas impresionantes a los lagos Alpsee y Schwansee y al castillo de Höhenschwangau.

– En coche de caballos, que van, o al castillo de Hohenschwangau (5,5€ ida, 3€ vuelta), o al de Neuschwanstein (7€ ida, 3,5€ vuelta). La parada de este último se encuentra a 15 min cuesta arriba de la entrada.

Además, uno no se puede perder el puente de María, Marienbrücke, desde donde se obtienen unas vistas impresionantes del castillo de Neuschwanstein (en invierno el camino que lleva hasta él está cerrado). Además se puede recorrer el Pöllat, un desfiladero de unos 10 kilómetros de largo por debajo de Neuschwanstein. La ruta no es accesible en invierno y no se recomienda con lluvia. Una actividad que tenemos pendiente es alquilar un bote en el lago Alpsee para poder disfrutar de las vistas de los castillos desde el agua (30 min, 10€).

Si se tiene tiempo merece la pena dar una vuelta por Füssen para descubrir sus casas medievales, su antiguo monasterio benedictino de San Mang o su  precioso palacio en estilo gótico tardío.

Berchtesgaden

Esta ciudad se encuentra a unos 150 km de Munich. El viaje en tren dura demasiado tiempo para una excursión de un solo día, por eso recomendamos visitarla dentro de un tour organizado. En este se visita el Nido del Águila, y en este otro el lago Königsee y sus alrededores.

En el distrito de Berchtesgadener Land se puede subir al Watzmann, un macizo montañoso de los Alpes donde se encuentra el tercer monte más alto de Alemania. Se pueden recorrer preciosos lagos como el Hintersee (lago trasero) o el Königsee (lago del rey), nuestro lago favorito de Baviera. Este se encuentra en Schönau am Königsee, un bonito pueblo con casas de madera y un embarcadero desde donde salen los barcos que recorren el lago. Este viaje da la oportunidad de visitar el Obersee o lago superior, la iglesia de San Bartolomé y da acceso a maravillosas rutas de senderismo. Durante el trayecto en barco se comprueba  el eco del desfiladero a toque de trompeta.

Además se puede subir hasta la Kelsteinhaus o nido del águila, la residencia alpina de Hitler que se encuentra en la cima de la montaña Kehlstein (1834 m). A la casa, hoy convertida en restaurante, se sube en un ascensor ricamente decorado. Arriba se disfruta de unas muy buenas vistas. También se pueden visitar las minas de sal de Berchtesgaden, pues esta era una zona importante para la extracción del oro blanco.

Salzburgo

A unos 150 km de Munich se encuentra esta famosa ciudad austriaca declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997. Hay varias posibilidades para llegar en tren desde Munich en menos de dos horas. También es posible llegar hasta ella con un tour organizado que se puede reservar desde aquí.

La ciudad que vio nacer a Mozart en 1756, tiene mucho que ofrecer. No se puede uno perder la gran Fortaleza de Hohensalzburg, símbolo de la ciudad que se encuentra sobre una colina dominando Salzburgo. Sus orígenes se remontan al S. XI y es a día de hoy una de las fortalezas europeas más grandes y mejor conservadas. Se puede subir hasta ella en funicular o andando. Ni tampoco sus bellas iglesias, como el antiguo monasterio de San Pedro con su cementerio y sus catacumbas, o la Catedral de Salzburgo construida en el S. XVII y que se encuentra en el Dom quartier. En este se puede ver también el palacio, Residenz, que fue la sede de los principes-arzobispo de Salzburgo, donde se pueden visitar sus múltiples salas y su galería de pintura, en donde destaca el cuadro Anciana rezando, de Rembrandt.

Además, en Salzburgo hay un gran número de palacios, como el de Mirabell, con sus hermosos jardines barrocos, habitados por enanos y otros seres mitológicos, y unas vistas  preciosas hacia la fortaleza y la catedral. La entrada al palacio, donde hoy se celebran un gran número de bodas y alberga despachos oficiales, es gratuita. Merece la pena entrar para subir al Salón de mármol a través de la escalera llena de angelitos. A 6 km de la ciudad, se encuentra el palacio de Hellbrunn con sus divertidos juegos de agua. Aunque para esta visita se necesitaría un poco más de tiempo en Salzburgo.

No hay que olvidarse de pasear por sus calles, como la famosa Getreidegasse con sus numerosos letreros de hierro, donde además se encuentra la casa natal de Mozart. Si se quiere aprender más sobre la vida de Mozart en Salzburgo se puede reservar desde aquí este tour.

Para disfrutar de unas vistas increibles de la ciudad se puede uno acercar al Museo de arte moderno en el Mönchsberg. Otro mirador con buenas vistas se encuentra en la Kapuzinerberg, montaña de los Capuchinos. Y, por supuesto, no se debe uno de olvidar de disfrutar de las vistas de la ciudad desde la otra orilla, por ejemplo desde el puente, lleno de candados, Marko-Feingold.

Se puede decidir uno también, por hacer un tour guiado por la ciudad, que se puede resevar desde aquí. O por conocer la ciudad a través de un paseo en barco, más información aquí.

Además, a los que les guste la película de Sonrisas y lágrimas, igual quieren hacer un tour por los distintos lugares donde se grabaron imágenes de esta, como los jardines de Mirabell donde los niños cantaban la canción de Do-Re-Mi. Muchos de ellos se encuentran en los alrededores de Salzburgo. Para ver más información sobre este tour aquí.

Como se ve hay mucho que visitar en esta ciudad, por eso es bueno echar cálculos de las actividades que se quieran realizar y ver si merece la pena adquirir la Salzburg card, más información aquí.

Innsbruck

A unos 150 km de Munich se encuentra esta ciudad alpina de Austria. Se puede llegar en menos de dos horas tomando un tren EC (Eurocity). O bien se puede llegar con un tour organizado, en donde se visitan además otros lugares como Mittenwald. Este tour se puede reservar desde aquí.

Durante la visita de Innsbruck, uno no debe de perderse el tejado dorado, considerado el símbolo de la ciudad. Este tejado cubre un balcón bellamente decorado con frescos y relieves de un edificio del S. XV, el Neuhof, que a día de hoy alberga un museo sobre la historia de la ciudad y el emperador Maximiliano I. Fue este quien, a finales del S. XV, mandó construir el tejado. Como su nombre indica el techo del balcón está cubierto por 2657 tejas de cobre doradas al fuego. Este se encuentra en un rincón muy bonito de la ciudad, frente a la casa Hölbling, con una bella fachada barroca y el antiguo ayuntamiento con la torre de la ciudad. A esta se puede subir para disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad. Desde aquí se pueden ver las conocidas casas de colores a la orilla del Eno con las montañas de fondo. También se tiene muy buenas vistas de la catedral de Santiago, en cuyo interior se pueden ver bellos frescos decorando el techo y la pintura de Mariahilf de Lucas Cranach el Viejo en el altar mayor. La entrada a la torre de la ciudad se puede reservar desde aquí.

Merece la pena visitar el Hofburg, antiguo palacio imperial, y la Hofkirche, donde se encuentra la impresionante tumba del emperador Maximiliano I de Habsburgo, que está rodeada de 28 esculturas de bronce de gran tamaño. Muchas de ellas representan a sus familiares, como su hijo Felipe el Hermoso y la mujer de este, Juana la Loca. La tumba, que está decorada con preciosos relieves de mármol que cuentan hechos de la vida del emperador, está vacía pues el emperador se encuentra enterrado en la Capilla de San Jorge del castillo de Wiener Neustadt.

Para disfrutar de unas bellas vistas panorámicas de la ciudad se puede subir al Bergisel, donde se encuentra el estadio de salto de esquí, o a Hungerburg. En ambos se puede disfrutar de dos grandes obras de la arquitectura moderna diseñadas por la arquitecta Zaha Hadid, el trampolin de saltos, que tiene una plataforma de observación y un restaurante, y el funicular del Hungerburg, con cabinas acristaladas y estaciones de diseño. Nosotros subimos a Hungerburg desde donde tuvimos unas impresionantes vistas de Innsbruck, sus alrededores y las montañas de Nordkette, Cadena Norte. Además, era Navidad y había montado un pequeño mercado navideño. La entrada al funicular de Hungerburg se puede reservar desde aquí.

En Innsbruck se puede adquirir la Innsbruck Card, que permite ahorrarse dinero en las diferentes visitas de la ciudad, además de incluir el uso ilimitado del transporte público. Esta se puede comprar desde aquí, donde también se encuentra la información sobre la tarjeta.

Ulm

A 155 km de Munich se encuentra esta ciudad del estado de Baden-Würtemberg, a la cual se puede llegar en poco más de 1 hora y cuarto si se toma un tren de alta velocidad (ICE), o en poco menos de dos horas si se toma un tren regional

La ciudad de Ulm sufrió grandes daños durante la II Guerra Mundial, y sólo se salvó una pequeña parte de su centro histórico. Es por ello, que a día de hoy, en Ulm se mezclan edificios históricos y arquitectura moderna.

Su edificio más conocido es su catedral gótica, que con 161 m es la más alta del mundo. Para disfrutar de unas grandiosas vistas, uno puede subir los 768 escalones que llevan a lo alto de la torre. Además, no hay que olvidarse de visitar el ayuntamiento, un edificio de estilo gótico y renacentista con un reloj astronómico. Desde aquí, cruzando una de las torres de la antigua fortificación medieval, la torre de los carniceros, Metzgerturm, se  puede llegar al Danubio. Cruzando el río se obtienen unas bonitas vistas de la ciudad, con las murallas, las casas antiguas y la catedral. Las murallas de Ulm pueden recorrerse parcialmente.

La zona con más encanto es el barrio de los pescadores, con preciosas casas y rincones donde en su época vivieron curtidores, teñideros y marineros. Aquí se encuentran los edificios más antiguos de Ulm. Un edificio que llama la atención es la casa torcida, Schiefes Haus, en Schwörhausgasse 6. Es esta una casa de entramado de madera del S. XIV, que hoy día alberga un hotel que es considerado como el más inclinado del mundo. Esta se ubica sobre el Blau, un afluente del Danubio. Otro barrio que logró salvarse de los bombardeos es Auf dem Kreuz, donde un gran número de sus edificios datan de antes del S. XVIII.

En Ulm nació Albert Einstein en 1879.

Si se planea hacer varias visitas en Ulm, vale la pena echar un ojo ala Ulm Card. Esta se puede reservar desde aquí donde además se encuentra más información sobre ella. O, igual, se quiere descubrir Ulm de una manera algo diferente como haciendo una busqueda del tesoro. Más información aquí.

Nuremberg

Nuremberg es una excursión perfecta para hacer desde Munich. Esta se encuentra a unos 170 km de la capital de Baviera y se puede llegar hasta ella en tren. El trayecto directo dura poco más de 1 hora, si se hace en tren de alta velocidad (ICE), o 1h 45 min si se toma un tren regional, más económico. También se puede visitar dentro de un tour organizado como este.

La ciudad tiene un precioso casco histórico que fue muy bien reconstruido tras la II Guerra Mundial, pues Nuremberg fue fuertemente bombardeada. Su centro histórico, dividido por el río Pegnitz y que ha mantenido su antiguo entramado de calles, mantiene todavía parte de su antiguo sistema de defensa y el Kaiserburg, castillo imperial. Este fue importante durante el Sacro Imperio Romano Germánico y desde él se obtienen unas buenísimas vistas de la ciudad.

Ciudad de gran importancia durante la era del Nacionalsocialismo, aquí se celebraban cada año mítines del partido, en los cuales llegaban a participar hasta 500.000 personas. Estos tenían lugar en el Campo Zeppelin. A día de hoy se pueden visitar sus diferentes edificaciones y el centro de documentación. Por este último la ciudad recibió el premio de la Unesco por la Educación en Derechos Humanos. Se puede llegar hasta el Campo Zeppelin dentro de un tour, más información aquí.

Fue en Nuremberg donde se juzgó a los líderes nazis por sus crímenes de guerra. El museo dedicado al juicio es muy interesante.

El centro histórico de Núremberg se puede conocer de la mano de un guía, para más información aquí. O realizar algún tour temático como este sobre Núremberg y el Tercer Reich, este sobre el Núremberg medieval, aprender más sobre los puentes sobre el río Pegnitz en este tour, o incluso este sobre la ciudad en época de Navidad, ya que  aquí se celebra una de los mercados de Navidad más famosos y antiguos de Alemania.

Rothenburg ob der Tauber

El rey de los pueblos alemanes se encuentra a unos 250 km de Munich. El trayecto en tren creemos que dura demasiado para una excursión de día, entre 2h:30 y 3:30 según el tipo de tren que se tome. Pero existen varios tours organizados que permiten visitar esta joya alemana en un día desde Munich. Muchos de ellos incluyen otros puntos de la carretera romántica, ruta a la que pertenece Rothenburg. Esta tiene auténticas maravillas, una de ellas es Nördlingen, una ciudad que está construida dentro de un cráter de meteorito que impactó en la Tierra hace 15 millones de años, y cuyo máximo atractivo es su muralla del S. XIV. Esta se encuentra perfectamente conservada y se pueden recorrer sus 2,6 km de largo disfrutando de las vistas de los tejados de la ciudad.

Por ello creemos que este tour, que incluye la visita de ambas ciudades, puede ser una muy buen opción. Se puede reservar desde aquí.

Y para que se vea que no mentimos sobre lo bonito que es Nördlingen, aquí dejamos unas fotos del pueblo.

Rothenburg ob der Tauber, para nosotros el pueblo (en realidad es una ciudad de pequeño tamaño) alemán con mayor encanto, perdió importancia en el S. XVII. Esto ha permitido que la gran mayoría de sus edificios hayan llegado hasta nuestros días sin apenas cambios. Aunque una parte de Rothenburg tuvo que ser reconstruida tras ser bombardeada durante la II Guerra Mundial. 

La ciudad se salvó de ser destruida, tras ser derrotada en la Guerra de los Treinta años, tras una curiosa apuesta. El general del ejército imperial, Tilly, quería arrasar la ciudad, pero decidió que, si alguien era capaz de beberse de un sólo trago todo el contenido de una jarra vino local de 3,25l, perdonaría al pueblo. Esto fue logrado por el alcalde Nusch y el general Tilly cumplió su palabra. La fiesta de la Meistertrunk conmemora todos los años este evento. Esta fiesta se organiza en Pentecostés, que suele caer a finales de mayo principios de junio, y durante cuatro días la ciudad se engalana y muchos de sus habitantes y visitantes se visten de época. Se representa la apuesta y se organizan desfiles donde están personificados todos los participantes de ese legendario momento. Si cuando se visita Rothenburg parece que uno se haya transportado al pasado, durante estos días aun más. Eso sí, el pueblo está abarrotado de gente. 

La esquina más famosa, y más abarrotada, es Plönlein, que ha servido de inspiración para películas como Pinocho. Pero este rincón es solo uno de los muchísimos que Rothenburg tiene para ofrecer. Por ello recomendamos perderse por sus calles. Merece la pena subir los 220 escalones de la torre del ayuntamiento para disfrutar de la increíble vista panorámica de Rothenburg. La entrada cuesta 2,5€.

Si se quiere saber más sobre esta ciudad medieval amurallada recomendamos leer nuestro post sobre Rothenburg.

¿Vas a viajar a Alemania?

Aquí encontrarás más información útil para tu viaje, y nos ayudaras a seguir creando contenido, Gracias

Viaja siempre con seguro. Desde aquí puedes reservar tu seguro de viaje y ahorrarte un 5%

El tren es un método perfecto para moverse por Alemania. Desde aquí se puede entrar en la Deutsche Bahn y resevar los billetes

Quieres conocer mejor tu destino de vacaciones. Desde aquí puedes reservar un gran número de actividades en Alemania.

Nos gusta mucho sacar fotografías en nuestros viajes. Para ello llevamos la cámara Nikon D3400 con objetivo Tamron 18-200. En los viajes largos llevamos también nuestra antigua cámara, la Canon Powershot G5x, por si tenemos problemas con la primera. Además, esta sigue siendo nuestra primera opción si vamos a la montaña, pues es pequeña y ligera. Siempre llevamos varias tarjetas de memoria. La mochila que usamos para llevar las cámaras es esta.

Nuestra guías favoritas para preparar nuestro viajes son la DK y la Lonely Planet. Además nos encantan los libros de Kunth, que siempre proponen muy buenas rutas y las fotos invitan a viajar. El problema es que son en aleman.

2 comentarios en “Las mejores excursiones desde Munich, la capital de Baviera”

  1. Muy buenos destinos. En nuestro viajes por centroeuropa tuvimos la oportunidad de visitar Munich y buena parte de Austria, lamentablemente nos faltaron muchos de los castillos más bonitos en Alemania.
    Muchas gracias por compartir estos lugares.

    1. Viajando de incognito

      Gracias!!! Austria tiene muchísimo que ofrecer también, seguro que lo pasasteis genial! Y a los castillos siempre podéis organizar un viaje 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.