Qué hacer en Asuán o Aswan, el hogar de los nubios

Asuán no es sólo el lugar donde comienzan o terminan los populares cruceros por el Nilo. Desde esta ciudad al sur de Egipto, podrás conocer la cultura nubia, visitar templos tan conocidos como el de Filae o Abu Simbel, navegar por el Nilo en faluca, dormir en el hotel donde Agatha Christie escribió muerte en el Nilo o descubrir las sorpresas que guardan sus islas. ¿Nos acompañas?

Collage 8 fotos sobre qué hacer en Asuán

Uno de los lugares que se incluye en toda ruta por Egipto es Asuán o Aswan, pues de aquí salen, o llegan, los famosos cruceros por el Nilo. Así, mucha gente llega hasta aquí para comenzar directamente el crucero o, si lo han hecho en la otra dirección, se vuelven directamente al Cairo. 

Sin embargo, Asuán tiene mucho que ofrecer y, si te has decidido por no hacer el crucero, es un lugar perfecto para hacer base y conocer sus alrededores. Y es que la ciudad se encuentra en el valle del Nilo, en una zona rica en templos y lugares de interés, y está rodeada por hermosos paisajes. Asimismo, es un buen lugar para conocer la cultura nubia.

En este post vamos a darte varias ideas para disfrutar al máximo tu visita a Asuán. Al final, te dejamos un mapa con los lugares de los que hablamos.

Dónde está, cómo llegar y cómo moverte por Asuán

Asuán se encuentra en el Alto Egipto, al pie del Valle del Nilo y en la orilla este del río, a unos 900 kilómetros al sur del Cairo y a unos 200 kilómetros al sur de Luxor.

A la ciudad puedes llegar en avión, pues tiene un aeropuerto que está a unos 20 kilómetros del centro y al que llegan vuelos directos del Cairo de manera muy frecuente, que duran alrededor de una hora y media.

Para encontrar los vuelos que mejor se adapten a tus fechas y presupuesto, te recomendamos entrar en Skyscanner, desde donde podrás reservar también hoteles.

Otra opción es llegar en tren. De hecho, es muy popular el tren cama que sale del Cairo a la noche y llega a Asuán en unas 13 horas. Por lo que hemos oído, el tren no es muy lujoso y el viaje puede considerarse una pequeña aventura.

Para moverte por Asuán puedes usar las furgonetas, los taxis y la app de Careem. Para visitar las islas o llegar al lado este, puedes utilizar los ferries que hay o negociar una faluca o una lancha motora con algún pescador.

Hay un ferry en el paseo del Nilo que te deja junto al restaurante King´s Jamaica en la isla elefantina. El bote tiene un horario muy amplio y el viaje dura pocos minutos. En septiembre de 2023, pagamos 10 EGP por persona. 

Más al norte, en el mismo paseo, hay otro ferry que te lleva hasta el lado este de Asuán, y que es perfecto para visitar las tumbas de los Nobles. Costaba también 10 EGP.

Además, algunos hoteles tienen embarcaciones propias para uso de sus clientes, como por ejemplo el hotel Mövenpick.

Dónde dormir en Asuán

La ciudad tiene una gran oferta hotelera y puedes elegir entre diferentes zonas. Cual elegir dependerá de tus preferencias a la hora de viajar.

– En el lado oeste, donde está la ciudad de Asuán, que es lo más cómodo para pasear, visitar el bazar y para que te pasen a recoger si vas a hacer distintas excursiones. 

Un buen lugar para alojarse en esta parte de la ciudad es el Old Cataract, un hotel histórico situado a orillas del Nilo, que fue construido por Thomas Cook en 1899. En él se han alojado conocidos personajes como Howard Carter, la princesa Diana, Winston Churchill o Agatha Christie, quien ambientó parte de su libro Muerte en el Nilo en él. Además, es el lugar donde se rodó la película de 1978 sobre la novela.

– En la isla Elefantina, que se encuentra frente a Asuán. Aquí viven los nubios y puedes llegar a ella en 5 minutos en el ferry. 

– En el lado este o en otras islas más alejadas, donde podrás dormir en alojamientos nubios, que están muy bien valorados. Por ejemplo, puedes dormir en la isla de Sehel o en File y Bigeh, las islas donde se encontraba originalmente el templo de Filae. Sin embargo, llegar hasta ellas no es tan sencillo y te llevará algo de tiempo.

Nosotros decidimos dormir en la isla elefantina, en la Guest House Bob Marley. No esperes ningún lujo, pero la tranquilidad de la isla y la amabilidad de sus habitantes hizo que valiera la pena tener que atravesar el río varias veces. Además, para comer nos encantó el restaurante King Jamaica, que tiene una terraza estupenda y buena comida, así como la terraza de nuestro propio alojamiento.

Si quieres dormir en la isla elefantina, puedes elegir entre varios alojamientos nubios o, si buscas un hotel de clase más alta, siempre puedes quedarte en el Mövenpick, la única gran construcción de la isla.

Clima de Asuán

Lo más seguro es que vayas a pasar calor en Asuán, pues es una ciudad muy calurosa y seca. Así, los veranos son largos y muy cálidos, alcanzándose temperaturas superiores a 40 ºC, y los inviernos son cortos y suaves. 

Teniendo esto en cuenta, si vas a visitarla en los meses de calor, no es mala idea que busques un hotel con piscina.

Historia de Asuán

Asuán es la antigua ciudad de Swenett, que era la frontera sur de Egipto y marcaba el límite con el territorio enemigo de Nubia.

El Nilo jugó un papel muy importante en el desarrollo de la ciudad. Por esta zona, el río fluye entre formaciones graníticas formando rápidos, a los que se le conoce como cataratas, que son obstáculos para el tráfico fluvial. Sin embargo, a partir de Asuán, el Nilo es navegable durante más de 1200 kilómetros sin ningún tipo de impedimento hasta el mar Mediterráneo. Así, las rutas comerciales terrestres y las caravanas provenientes del sur llegaban a Asuán y cargaban sus productos en las embarcaciones que iban al norte del país y a todo el Mediterráneo.

Además, esta ciudad era una de las mejores fuentes de piedra y sus canteras eran muy conocidas. De hecho, de ellas salieron muchos de los monumentos del antiguo Egipto, como los obeliscos o las estatuas colosales.

Asuán jugó también un papel importante como estación militar, siendo una ciudad guarnición bajo las diferentes dinastías y, más tarde, un puesto de guarnición fronterizo para romanos, turcos y británicos.

Qué hacer en Asuán

En Asuán puedes visitar lugares muy interesantes, como templos o tumbas antiguas. Algunos de ellos están inscritos desde 1979 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, como parte de los monumentos nubios desde Abu Simbel hasta Filae.

Nosotros en octubre de 2023 compramos todas los tickets in situ, pero hay una página desde donde puedes comprar las entradas online, no sólo para Asuán, sino para todo Egipto. Aquí, además, puedes ver el precio actualizado de las entradas y su horario.

Además, actualmente se está empezando a dejar pagar las entradas sólo con tarjeta. Y en muchos sitios de los que te vamos a hablar, templos de Filae, Kom Ombo, Edfu, Abu Simbel, el obelisco inacabado o el museo nubio, ya es así.

Si te interesa saber cómo organizamos nuestro tiempo en Asuán, te lo contamos en ruta de 2 semanas por Egipto.

Ver la presa alta de Asuán, una de las grandes obras de ingeniería del mundo

A finales de cada verano, tenían lugar las crecidas anuales del Nilo, que convirtieron a esta tierra en un lugar favorable para la agricultura. Sin embargo, al no poderse prever, Egipto sufrió desde la antigüedad de inundaciones y sequías. Por ello, era de gran interés el poder controlarlas.

El primer intento documentado de construir una presa aquí fue en el S. XI. Sin embargo, la idea no se pudo llevar a cabo. Con el desarrollo de la tecnología, se construyó la antigua presa de Asuán, que fue terminada en 1902. Sin embargo, no fue suficiente y, en 1970, a unos 6 kilómetros al sur de la primera, se completó la alta presa de Asuán, que tiene 4.000 metros de largo, 980 metros de ancho en la base, 40 metros de ancho en la cima y 111 m de alto. 

Como resultado, se creó un embalse, el lago Nasser, que tiene unos 550 kilómetros de largo y cuyo nombre hace referencia al presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, que ideó el proyecto. 

La presa trajo ventajas, como la protección contra inundaciones y sequías y la generación de electricidad, pero inundó gran parte de la Baja Nubia, lo que provocó el traslado de más de 100.000 personas y puso en peligro muchos sitios arqueológicos.

Para evitar la inundación de importantes lugares históricos, en la década de 1960, se llevó a cabo una operación de rescate con la participación científica internacional. Al final, más de 20 monumentos fueron salvados y reubicados, siendo el más conocido el sitio arqueológico de Abu Simbel.

Si alguna vez te has preguntado por qué hay un templo egipcio en el centro de Madrid, la respuesta es porque algunos de los monumentos en peligro fueron otorgados a los países colaboradores. Así, puedes ver templos nubios no sólo en Madrid, sino también, en el MET de Nueva York, en el Rijksmuseum van Oudheden de Leiden y en el museo egipcio de Turín. Además, de partes de templos en otros muchos museos.

Para visitarla tendrás que comprar una entrada, que, en septiembre de 2023, costaba 100 EGP. Allí podrás leer información sobre su construcción y disfrutar de sus vistas. Desde aquí podrás ver las ruinas del templo de Kalabsha.

Nosotros llegamos en taxi desde el aeropuerto, pues se encuentra a tan sólo unos 6 kilómetros de este. También hay muchos tours que incluyen esta parada, como esta visita al templo de Filae.

Subir al monumento a la amistad egipcio-soviética y disfrutar de las vistas de los alrededores

Junto a la presa se encuentra este memorial que simboliza la amistad entre estos dos países. Y es que el proyecto de la presa alta de Asuán fue apoyado por la URSS y, para conmemorar su finalización, se construyó esta gran torre de unos 600 metros de altura, que representa una flor de loto abierta.

Puedes subir a su parte más alta en ascensor para disfrutar de las vistas de los alrededores. Para ello tendrás que pagar una entrada, que, en septiembre de 2023, era de 150 EGP, 50 EGP para estudiantes.

Ver el obelisco inacabado

Las canteras de Asuán se encontraban entre las mejores del país. En una ellas, que está a unos 2 kilómetros del centro, puedes ver un obelisco inacabado, que fue mandado construir por la reina Hatshepsut.

Este es el obelisco más grande conocido de la antigüedad, con unos 41,75 metros de altura. Sin embargo, aparecieron grietas en el granito mientras se estaba construyendo y dejaron de trabajar en él. Actualmente, da información sobre las técnicas de trabajo en el Antiguo Egipto.

Para visitar la cantera tendrás que comprar una entrada que, a enero de 2024, costaba 200 EGP, 100 para estudiantes. Además de este obelisco, podrás ver otra base de obelisco inacabada y algunos grabados. Esta visita, aunque es interesante, no la consideramos imprescindible. Abre de 7:00 a 16:00.

Una buena manera de llegar hasta ella es en este tour que incluye la presa de Asuán y el templo de Filae.

Entrar en el museo Nubio

En Asuán puedes visitar este museo arqueológico, donde aprenderás sobre esta civilización originaria del sur de Egipto y del norte de Sudán. 

El horario del museo es de 9:00 a 17:00 y los jueves y viernes también de 18:00 a 21:00. En enero de 2024 la entrada costaba 300 EGP y 150 EGP para estudiantes.

Visitar el cementerio fatimí

Entre el obelisco inacabado y el museo nubio está el cementerio fatimí, donde podrás ver varias tumbas con cúpulas, cuya construcción se remonta a comienzos del S. I y mediados del S. VI. 

Descubrir el centro de Asuán

Asuán no es la ciudad más acogedora que vas a visitar, pero hay algunos lugares por los que merece dar una vuelta. 

El mejor sitio para caminar es su paseo a lo largo del Nilo, donde seguro que alucinas con el número de cruceros amarrados. Vete preparado para aguantar a los egipcios, que te van a ofrecer a cada rato un paseo en calesa, un taxi o alguna otra actividad. 

Sobre montar en los coches tirados a caballo, nosotros no te lo recomendamos, pues el aspecto de los animales no es el mejor y, cuando nos salimos de las calles más transitadas, vimos caballos buscando comida entre la basura.

Por supuesto, siempre merece la pena dar una vuelta por el zoco de una ciudad egipcia. Así, verás el ambiente y podrás ojear sus productos. Al estar en zona nubia, es un buen lugar para comprar especias. 

Si no te alojas en el hotel Old Cataract, siempre puedes ir a visitarlo y disfrutar de su terraza con buenas vistas al Nilo y a la isla Elefantina. Eso sí, tendrás que pagar 500 EGP por persona (precio a septiembre de 2023). Con la entrada se incluye una bebida. 

Muy cerca del hotel, está el museo nubio y la iglesia copta del Arcángel Miguel. Su interior no es lo más bonito que vas a ver en el viaje, pero es curioso entrar para aprender sobre esta religión. 

Si te interesa aprender más sobre los coptos, cuando estés en el Cairo que no se te olvide pasear por el barrio copto.

Asimismo, junto al Old Cataract están los jardines Feryal, que, para pasear por ellos, tendrás que comprar un pequeño boleto.

Pasear por la isla elefantina

Algo muy recomendable que hacer en Asuán es conocer sus islas, siendo la más accesible la isla elefantina.

Y es que llegar hasta ella es muy fácil, sólo tienes que cruzar el Nilo en el bote público, que tarda pocos minutos y te deja junto al restaurante Kings Jamaica. Ten en cuenta que en la embarcación hay una zona sólo para mujeres. Si eres mujer, te podrás sentar donde quieras, pero si eres hombre no debes entrar en ella.

En la antigüedad, esta isla era conocida como Yebu y estaba en la frontera entre Egipto y Nubia. Por su situación, fue importante para el transporte fluvial y como lugar estratégico de defensa.

La isla elefantina es relativamente grande. Paseando por sus calles de tierra verás edificios coloridos y experimentarás la hospitalidad de los nubios, pues es muy fácil que, si te encuentras con alguno, se paren a hablar contigo e incluso te inviten a entrar en su casa. 

Además, es un buen sitio para alejarse del ruido de la ciudad y de los egipcios que no paran de intentar venderte algo. También puedes aprovechar y visitar el museo de Asuán, que está en el extremo sur de la isla y que da acceso a las ruinas del templo de Knuhm, el dios que controlaba las aguas del Nilo desde las cuevas debajo de la isla, y a dos nilómetros, o puedes visitar la tienda de especias.

Asimismo, es una buena opción para comer, por ejemplo, en el restaurante Kings Jamaica, con vistas al otro lado del Nilo. O bien, sentarte en alguna de las terrazas que te encontrarás junto al agua. Nosotros disfrutamos de unas vistas perfectas a la isla Kitchener y a las tumbas de los Nobles desde el restaurante nubio Ibiza, un lugar perfecto para tomarte algo y olvidarte de todo.

Para saber qué pedir en los restaurantes, te recomendamos leer nuestro post qué comer en Egipto.

Pasear por el jardín botánico de la isla Kitchener

En esta pequeña isla, conocida también como el Nabatat, puedes visitar el jardín botánico que se extiende por toda ella y descubrir plantas exóticas y autóctonas.

Puedes llegar en faluca o lancha motora, después de regatear con un barquero, o bien reservar esta excursión a la isla elefantina.

Intentar descifrar la estela del hambre en la isla Sehel

Algo más alejada de Asuán, se encuentra la isla Sehel, donde está la estela del hambre, un texto jeroglífico de 32 columnas grabado en una roca. Este trata sobre una sequía que asoló Egipto durante siete años bajo el reinado del faraón Zóser de la III dinastía. Se cree que fue escrita durante la época ptolemaica, entre el 332 y el 31 a.C.

Para visitarla, puedes llegar a un acuerdo con el dueño de una lancha motora o bien unirte a esta excursión a la isla Sehel, que incluye otras paradas muy interesantes. 

Frente a la isla, está la villa que se visita durante la excursión a un poblado nubio. Aunque habíamos leído comentarios negativos sobre ella, al final, decidimos hacerla y, la verdad, es que la disfrutamos mucho. Y es que los paisajes que se ven durante el paseo en barco son preciosos. Además, la hicimos al atardecer, con una temperatura muy agradable y una luz preciosa. Si que es cierto que la visita al poblado es muy turística, sin embargo, merece la pena ver sus edificios coloridos y los murales que lo decoran. Eso sí, todo el grupo dijo que no a montar en camello o a bañarse en el Nilo.

Ver el mausoleo del Aga Khan

En Asuán, en lo alto de una colina en la orilla occidental del Nilo, se encuentra el mausoleo de Aga Khan III, Sir Sultan Muhammed Shah, quien murió en 1957. Su esposa, Begum Om Habibeh Aga Khan, encargó su construcción cerca de la casa donde residieron y, tras su muerte en el año 2000, también fue enterrada aquí.

Aunque en el pasado se podía visitar, a día de hoy, sólo se puede ver por fuera y admirar su estilo influenciado por la arquitectura fatimí. Una buena manera es durante un paseo por el Nilo.

¿Y por qué está enterrado en Asuán el Aga Khan? Pues resulta que este gobernante sufría de dolor de huesos y ningún tratamiento le había funcionado. Siguiendo un consejo, llegó a Asuán en 1954 sin poder caminar y se alojó en el hotel Old Cataract. Aconsejado por los ancianos nubios, enterró la parte inferior de su cuerpo en la arena de Asuán varias horas al día y, tras una semana, pudo volver a caminar. Desde entonces, todos los inviernos viajó a Asuán, pero ya no se alojaba en el hotel, sino en la villa que mandó construir en el lugar donde fue tratado.

Visitar las ruinas del monasterio de San Simeón

Cerca del mausoleo del Aga Khan, en el deshabitado lado este de Asuán, puedes visitar las ruinas del monasterio de San Simeón, que datan del S. VII. 

Dedicado en un principio al santo local Anba Hedra, en el S. X fue reconstruido y fue utilizado por los monjes que intentaron convertir a los nubios a la religión cristiana. En el S. XII, fue parcialmente destruido por las tropas de Saladino y no se reconstruyó de nuevo.

Si lo visitas, verás las celdas de los monjes, restos de frescos y grafitis de peregrinos musulmanes que paraban aquí en su camino a La Meca.

Para llegar a este monasterio rodeado de arena, puedes hablar con un local para que te lleve en faluca o en barca motora y luego caminar hasta él. También puedes tomar el ferry que te deja en la orilla occidental del Nilo, cerca de las tumbas de los Nobles, y, una vez allí, alquilar algún tipo de transporte hasta el monasterio. 

Siempre puedes preguntar en tu hotel sobre cuál es la mejor manera para llegar.

Visitar Qubbet el-Hawa o las tumbas de los Nobles

La orilla occidental del Nilo también alberga las Tumbas de los Nobles o Qubbet el-Hawa, una necrópolis que fue el último refugio de importantes personas de los Reinos Antiguo y Medio. Esta fue descubierta en la década de 1880 y todavía se sigue excavando. En ella se han descubierto más de 100 tumbas, en cuyo interior puedes ver imágenes de la vida diaria del Antiguo Egipto. Entre las más importantes se encuentran las de Harkhuf, Sarenput II y la tumba de Sabni y Mekho. 

El nombre de Qubbet el-Hawa proviene de la tumba con cúpula de un jeque islámico que se encuentra en lo alto de la colina, por encima de las tumbas. Si subes hasta ella, disfrutarás de unas bonitas vistas panorámicas. 

Para llegar, puedes tomar el ferry que te deja en la orilla occidental del Nilo o apuntarte a esta excursión a Qubbet el-Hawa, que incluye otros lugares de interés.

Asuán es también un lugar perfecto para visitar algunos de los templos más bellos de Egipto.

Visitar el templo de Filae

Este templo recibe su nombre de su antigua ubicación, las islas de File y Bigeh. Sin embargo, fue reubicado en la vecina isla de Agilkia para evitar que quedase sumergido bajo el agua. Cuando visites el templo, podrás ver la marca que dejó el agua en sus paredes, pues se inundó varias veces tras la construcción de la presa baja de Asuán. Su traslado tuvo lugar entre 1977 a 1980. Si haces un paseo en kayak por el Nilo, podrás ver los pocos restos que se dejaron en su antigua ubicación, cerca de la isla de Bigeh.

Este templo, que ha llegado hasta nuestros días bien conservado, es en realidad un complejo de templos, siendo su parte más antigua el quiosco de Nectanebo, de alrededor del S. IV a.C. Sin embargo, la mayor parte de las ruinas datan del periodo ptolemaico, con restos también de la época romana, como el quiosco de Trajano del S. II d.C. Asimismo, los cristianos dejaron su huella, transformando algunos de los templos en iglesias y borrando las imágenes de algunos dioses. Hoy, puedes ver cruces grabadas en las paredes del templo.

En el Antiguo Egipto este templo fue muy reverenciado y, aunque se veneraba a varios dioses, el culto principal era a la diosa Isis, siendo su templo el que ocupa la posición principal y el más espectacular de todos. Según una leyenda, Isis reconstruyó en este templo el cuerpo de su marido, Osiris, tras haber sido descuartizado por su hermano Seth. 

El templo es también importante al ser el lugar donde se encuentra la última inscripción documentada en escritura jeroglífica, del año 304 d.C.

El templo de Filae se encuentra a unos 8 kilómetros del centro de Asuán y puedes llegar hasta él en taxi. También puedes llegar en furgoneta, pero para eso tendrás que preguntar cuál de todas llega hasta allí. Sin embargo, al estar en una isla, necesitarás un barco para visitarlo. Así, una vez en el embarcadero, tendrás que regatear con los barqueros el precio hasta el templo. 

Otra manera es unirte a esta excursión al templo de Filae, en la que también se visita la presa de Asuán y el obelisco inacabado o participar en el espectáculo de luz y sonido en el templo de Filae.

Si haces el crucero por el Nilo, la visita al templo de Filae suele estar incluida. 

El precio normal de entrada al templo de Filae, en enero de 2024, era de 450 EGP y 230 para los estudiantes. El horario es de octubre a mayo de 7:00 a 16:00 y hasta las 17:00 el resto del año.

Visitar el templo de Kalabsha, el quiosco de Qertassi y Beit el-Wali

Otro templo menos conocido que puedes visitar en Asuán, es el templo de Kalabsha, que también tuvo que ser reubicado tras la construcción de la presa. Originalmente estaba en Bab el-Kalabshay, a unos 50 kilómetros al sur de Asuán y, a día de hoy, está en una isla del lago Nasser, muy cerca de la presa. El traslado se llevó a cabo con la ayuda de Alemania Occidental y, como agradecimiento, el gobierno egipcio les regaló una de las puertas del templo, que puedes ver en el museo egipcio de Berlín.

El templo de Kalabsha fue construido en época romana, alrededor del 30 a.C, siendo el templo independiente más grande de Nubia, aunque nunca fue completado. En él se veneraba al dios Mandulis, una deidad del sol de la Baja Nubia. Más tarde, sería usado de iglesia por los cristianos.

Frente al templo está el quiosco de Qertassi, dedicado a la diosa Isis y construido en época grecorromana. Originalmente estaba a unos 30 kilómetros al sur de la presa, en el pueblo de Qertassi, y, en la década de 1960, fue trasladado a la isla de Nueva Kalabsha. 

En esta isla también puedes visitar el pequeño templo excavado en la roca de Beit el-Wali. Dedicado a Amón-Ra y a las deidades locales de Re-Horakhti, Knuhm y Anuket, fue uno de los templos que mandó construir Ramsés II en Nubia. Como todos los demás, fue reubicado en la década de 1960. 

Asimismo, en la isla puedes ver algunas partes del templo de Gerf Hussein que, antiguamente, estaba a unos 90 kilómetros al sur de Asuán y las ruinas de la capilla de Dedwen.

La manera más sencilla de llegar a la isla de Nueva Kalabsha es en taxi y, después, fijar un precio con los pescadores en el embarcadero para que te acerquen a la isla. Como hay que cruzar la presa para llegar, tendrás que pagar la entrada a la presa y al templo. También puedes unirte a esta excursión al templo de Kalabsha, Beit el-Wali y Qertassi.

La visita a esta isla está incluida en el crucero por el lago Nasser.

La entrada del templo, en enero de 2024, costaba 150 EGP y 75 EGP para los estudiantes. Abre de 7:00 a 16:00

Visitar Abu Simbel

Abu Simbel es uno de los lugares más conocidos de Egipto, gracias a la grandiosidad y belleza de los dos templos que fueron excavados en la ladera de una montaña por orden de Ramsés II en el siglo XIII a.C. 

Este faraón mandó levantar numerosos templos en todo el país y en Nubia, un área que era muy importante para los egipcios. Por eso, construyó varios monumentos en esta zona, para impresionar a sus habitantes con el poder de Egipto. De todos ellos, los más destacados son los templos de Abu Simbel que, con el tiempo, cayeron en el olvido y fueron cubiertos por la arena. No fue hasta la primera mitad del S. XIX, que fueron de nuevo descubiertos.

Para evitar su inundación, los templos fueron reubicados en la década de 1960. Para ello, en un esfuerzo titánico, se cortó todo en grandes bloques, se desmanteló, se levantó y se reensambló en una nueva ubicación, que está a unos 200 metros de la ubicación original y 65 metros más elevado.

El más grande de los templos está dedicado a Amón, Ra-Horakhty y Ptah, las principales deidades de aquel tiempo, y al propio Ramsés II deificado. Su imagen más famosa corresponde a las cuatro grandes estatuas de Ramsés II de su fachada, que miden unos 20 metros. En su interior verás imágenes del heroico liderazgo de Ramsés II en la Batalla de Kadesh, en la que el faraón luchó contra los hititas y acabó en empate.

En su santuario hay esculturas de los cuatro dioses a los que está dedicado. Se cree que estaba situado de tal manera, que el 22 de octubre y el 22 de febrero, supuestamente el cumpleaños de Ramsés II y el día de su coronación, los rayos del sol iluminaban las esculturas, excepto la de Ptah, un dios relacionado con el reino de los muertos.

El segundo templo, conocido como el templo pequeño, está dedicado a la diosa Hathor y a Nefertari, la esposa preferida de Ramsés II. Las esculturas de la fachada, que en este caso sólo miden unos 10 metros de altura, representan al faraón y a su esposa.

La entrada al templo de Abu Simbel, en enero de 2024, costaba 600 EGP y 300 EGP para los estudiantes. Abre de 6:00 a 17:00.

Cómo llegar a Abu Simbel desde Asuán

Abu Simbel está en la orilla occidental del Nasser, muy cerca de la frontera con Sudán, y Asuán, a unos 250 kilómetros al norte, es la ciudad más cercana. Así, es un buen lugar desde el que descubrir el complejo.

Tienes varias maneras para llegar hasta allí:

– Mucha gente, incluidos nosotros, llegamos a través de una excursión incluida en el crucero. En este caso, vete preparado para visitar los templos con mucha gente a tu alrededor, especialmente si vas en temporada alta.

– Menos conocido es el crucero por el lago Nasser, que también incluye la visita a los templos de Abu Simbel.

– En coche privado, reservando con alguna agencia. Nosotros tuvimos muy buena experiencia con Aswan Individual

– En taxi, para lo que tendrás que regatear con algún conductor. Normalmente los hoteles ofrecen estos servicios.

– En una excursión a Abu Simbel, en la que haces noche y ves también el espectáculo de luz y sonido. 

En furgoneta o autobús. El autobús, que sale de la estación de Asuán, tiene un horario, pero las furgonetas no, estas salen a medida que se van llenando. Una vez llegas a Abu Simbel, puedes tomar un motocarro que te dejará en el templo. Para la vuelta el autobús no es una opción, ya que sale al poco de llegar, así que puedes volver en furgoneta. 

Pregunta por los horarios antes de hacer el viaje y así saber a que hora tienes que estar en cada estación. Y si viajas en furgoneta, ya sabes que tendrás que regatear el precio.

El viaje por carretera dura unas tres horas, por lo que igual te apetece más llegar en avión. Y es que Abu Simbel tiene un pequeño aeropuerto al que llegan vuelos desde Asuán. 

Si no tienes mucho tiempo, pero no quieres perderte esta maravilla, puede interesarte esta excursión del Cairo a Abu Simbel, que dura unas 10 horas.

Si vas a Abu Simbel sin formar parte de un crucero, asegúrate de ir fuera de sus horarios. Así, puedes visitarlo en cuento abren, al atardecer o al mediodía, que no hay mucha gente, pero es cuando más calor hace.

Visitar el templo de Kom Ombo, el templo del dios cocodrilo

El mayor reclamo de la localidad de Kom Ombo, que está a unos cuarenta kilómetros al norte de Asuán, es el templo que fue construido, en su mayoría, durante la época ptolemaica (S.II-S.I a.C). 

El templo, que se encuentra cerca de la orilla del Nilo, es diferente a otros al ser doble, es decir, tiene dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios. Y esto de debe a que está dedicado a dos grupos de dioses. Así, su lado izquierdo era para el culto del dios halcón Haroeris, junto con Tasenetnofret y Panebtawy, y el derecho para el dios cocodrilo Sobek, con Hathor y Khonsu. 

En su parte trasera no te pierdas la representación de instrumentos quirúrgicos, además, puedes ver dos nilómetros, que se utilizaban para medir el nivel de las aguas del río. 

Asimismo, cerca del templo, puedes visitar el museo del cocodrilo, con varias momias de estos animales.

La entrada al templo de Kom Ombo costaba, en enero de 2024, 360 EGP y 180 EGP para los estudiantes. Abre de 7:00 a 21:00.

Cómo llegar a Kom Ombo desde Asuán:

– En taxi o en un vehículo privado de alguna agencia. 
 
 
– En tren y, una vez allí, negociar un taxi u otro transporte para que te lleve hasta el templo.
 

– Formando parte de un crucero o dahabiya.

Visitar el templo de Edfu

La localidad de Edfu está a unos 110 kilómetros al norte de Asuán. Su lugar más conocido es un templo construido principalmente durante la época ptolemaica, alrededor del S. III a.C, y está dedicado principalmente a Horus. 

Según las creencias, este es el lugar donde tuvo lugar la batalla entre Horus y su tio Seth, para vengar la muerte de su padre, Osiris. Además, aquí tenía lugar un importante acontecimiento religioso, la procesión fluvial que, cada año, se organizaba para que el dios Horus se reencontrara con su pareja, Hathor, que venía desde el templo de Dendera. Así, en el templo verás imágenes representando este viaje y la barca sagrada en la que la imagen del dios salía en busca de Hathor.

Este es uno de los templos más grandes del Antiguo Egipto y, en su entrada de gran altura, verás representado a Ptolomeo XIII sometiendo a sus enemigos. Junto a la entrada están los halcones en granito negro que representan al dios Horus y en su interior puedes entrar en sus numerosas salas laterales.

La entrada al templo de Edfu costaba, en enero de 2024, 450 EGP y 230 para estudiantes. Abre de 7:00 a 17:00 y los miércoles y los domingos desde las 6:00.

Cómo llegar a Edfu desde Asuán

– En crucero o dahabiya.

– En vehículo con chófer o en taxi.

– En tren hasta Edfu y, después, en algún tipo de vehículo hasta el templo. 

– Con esta excursión al templo de Edfu, que incluye la visita al templo de Kom Ombo.

Dar un paseo por el Nilo en faluca

Una actividad que puedes hacer en Asuán es navegar por el Nilo a bordo de una faluca, un velero tradicional del país. 

En el crucero se incluye un paseo en este tipo de embarcación, pero la verdad es que pierde bastante encanto al hacerlo en grupo. Por eso, te recomendamos, si puedes, que negocies esta actividad con algún barquero en Asuán. Nosotros dimos un paseo de una hora por el Nilo al atardecer y pagamos 250 EGP.

Hacer un crucero por el Nilo o por el Nasser

Y, por supuesto, en Asuán puedes comenzar el famoso crucero por el Nilo, del que te contamos todo en nuestro post: ¿Merece la pena hacer el crucero por el Nilo?

El crucero que sale de Asuán dura tres noches y llega hasta Lúxor, haciendo paradas en los bellos templos de Kom Ombo y Edfu. Para saber que te depara la antigua ciudad de Tebas, te recomendamos leer qué hacer en Lúxor

Si este crucero no te llama la atención por su alta popularidad, puedes echarle un ojo al crucero por el lago Nasser, que es menos conocido y te permite conocer otros templos nubios. 

Mapa con los puntos de interés de Asuán 

Mapa de Asuán indicando las visitas que hacer en Hurghada

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2 comentarios en “Qué hacer en Asuán o Aswan, el hogar de los nubios”

  1. Estuve hace años haciendo más o menos el mismo recorrido y guardo muy buen recuerdo del poblado nubio. El crucero por el Nilo lo considero imprescindible y Hurgada es de los mejores sitios para hacer snorquel!! Gracias por esta mini-guía, está super completa.

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