Qué ver en Kinsale, uno de los pueblos más bonitos de Irlanda

En el centro de este puerto histórico destacan sus numerosas casas de llamativas fachadas, pero no es este el único lugar que ver en Kinsale. Y es que también puedes descubrir dos fuertes militares, bonitos paisajes costeros e interesantes locales, donde podrás probar ricos platos de pescado. ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre qué ver en Kinsale

¿Estás buscando paradas para tu ruta por Irlanda? Pues apunta Kinsale, un pueblo pesquero lleno de coloridas casas y que está defendido por dos fuertes.

Si te lo recomendamos, es porque fue uno de los pueblos más bonitos que visitamos en nuestro viaje por Irlanda.

En este post te contamos qué ver en Kinsale, un puerto histórico que parece salido de una postal.

Dónde está Kinsale y cómo llegar

El pueblo pesquero de Kinsale está en el sur de Irlanda, en el condado de Cork, a unos 25 kilómetros al sur de Cork, que es la segunda ciudad más grande de Irlanda y tiene aeropuerto.

Para comprar billetes de avión nosotros usamos Skyscanner, ya que nos permite ver de forma muy visual qué fechas saldría más barato volar o cuáles son los destinos más económicos. Además, puedes encontrar también las mejores ofertas en coches de alquiler.

Puedes llegar a Kinsale desde Cork en una media hora en coche. Aunque también puedes hacerlo en autobús.

Otra manera de conocer este pueblo es unirte a esta excursión de un día por el condado de Cork.

Nosotros llegamos a este colorido pueblo en coche, como una parada en nuestra ruta de 14 días por Irlanda, después de haber visitado Cobh.

Si te interesa, puedes echarle un ojo a nuestro blog, donde encontrarás mucha más información sobre nuestro viaje y consejos para viajar por Irlanda.

Algunos datos históricos sobre Kinsale

La historia de Kinsale, que ha sido un puerto importante y base defensiva en el estuario del rio Bandon, está fuertemente unida al mar.

En 1601, tuvo lugar la batalla de Kinsale, donde las fuerzas rebeldes irlandesas lucharon contra el Reino de Inglaterra apoyados por la Armada española. Finalmente, la victoria cayó en el lado inglés. En tu paseo por este pueblo, verás recuerdos de esta batalla.

Desde finales del s. XVII, Kinsale sirvió como base de suministro para la Royal Navy, pero su importancia naval declinó cuando se trasladó el centro al puerto de Cork durante las Guerras Napoleónicas a principios del s. XIX.

A comienzos de la I Guerra Mundial, un submarino alemán hundió el transatlántico RMS Lusitania frente al Old Head en Kinsale. En este ataque murieron 1198 pasajeros y hubo unos 750 supervivientes, alguno de los cuales fueron traídos aquí, donde también tuvo lugar la investigación judicial sobre este caso.

Qué ver en Kinsale

Las calles de Kinsale: una explosión de color

Está claro que Kinsale destaca por sus calles estrechas con edificios de llamativos colores. En serio, si te gustan las casas de colores, tienes que venir aquí.

Por eso, una de las cosas que tienes que hacer en este pequeño pueblo es callejear en busca de bonitos rincones, galerías de arte, pubs y restaurantes.

Por supuesto, no te puedes perder el no va más del color, Newman´s Mall, una pequeña plaza donde cada casa compite por ser la más llamativa. Vamos, uno de los lugares que tienes que ver en Kinsale.

Un rincón bonito son también las escaleras Stoney steps, que, al menos cuando nosotros fuimos, estaban decoradas con un mural sobre la irlandesa Anne Bonny, una de las piratas más famosas de todos los tiempos.

Puedes ver otro mural en la pared del pub Spaniard, un buen lugar a las afueras de Kinsale para tomarte una cerveza.

Aparte de recorrer las calles del centro histórico, también merece la pena que pasees por su paseo marítimo, donde, además de barcos amarrados y las vistas al mar, verás varios monumentos conmemorativos a episodios importantes de la ciudad, como el mástil de un galeón que recuerda la batalla de Kinsale.

Sin embargo, no te quedes sólo en sus coloridos edificios, fíjate también en alguno de sus edificios de piedra entre los que destacan:

Castillo de Desmond, la prisión francesa

Este edificio fue construido alrededor de 1500 como aduana de la ciudad, pero, a lo largo de su historia, ha tenido otros muchos usos. 

Así, durante los s. XVII y XVIII sirvió de prisión y, al haber albergado a un gran número de presos franceses, se le conoce como la prisión francesa. 

Asimismo, durante la batalla de Kinsale se usó como almacén de artillería y durante la Gran Hambruna se convirtió en un asilo. 

Actualmente, se puede visitar, pero cuando fuimos estaba cerrado por trabajos de renovación y parece que en el 2024 también lo está.

Te dejamos aquí la página donde puedes encontrar la información actualizada sobre la visita al castillo de Desmond.

Iglesia de San Multose, uno de los edificios más emblemáticos que ver en Kinsale

Otro de los lugares que ver en Kinsale es la iglesia de San Multose, en cuyo interior verás elementos que narran su historia y la de la ciudad, así como bonitas vidrieras.

Esta iglesia fue construida en 1190, durante la conquista Anglo-Normanda de Irlanda, en parte como estructura defensiva y, hasta el día de hoy, se ha mantenido siempre como un lugar de oración.

Sin embargo, el edificio ha sufrido muchas modificaciones y de sus orígenes normandos mantiene pocos elementos, siendo uno de ellos el campanario. 

Como una de las iglesias más importantes del país, se ha utilizado en múltiples ocasiones con fines políticos. Así, uno de los hechos históricos más notables que se han llevado a cabo en ella fue la proclamación de Carlos II como nuevo rey, tras la ejecución de Carlos I durante la Guerra Civil inglesa en 1649.

En tu visita a la iglesia, merece la pena que la rodees y pasees por sus ruinas y por su cementerio, donde se enterraron algunas de las víctimas del hundimiento del RMS Lusitania.

Museo de Kinsale, donde aprender sobre la historia del pueblo

Otro lugar donde recordar este accidente es el museo de Kinsale, donde puedes informarte sobre el hundimiento del Lusitania, cuya investigación se llevó a cabo en este edificio, así como sobre la historia marítima de la ciudad y la batalla de Kinsale.

El edificio del museo está en la plaza del mercado, en una antigua casa del s. XVI y en esta página puedes encontrar toda la información sobre la visita.

Fuertes de Kinsale, perfectos para recordar su pasado militar

Kinsale tiene dos fuertes situados a las afueras del municipio: el de Carlos y el de Jaime.

Fuerte de Carlos

Antes de hablarte de este lugar que ver en Kinsale, te dejamos aquí la página donde encontrarás toda la información actualizada sobre su visita.

El fuerte de Carlos está en Summer Cove y para llegar hasta aquí puedes escoger entre venir caminando desde Kinsale, que está a unos dos kilómetros, usar el coche, el cual puedes dejar en el aparcamiento que hay junto al fuerte, o tomar el autobús.

Esta estructura defensiva, que se llama así en honor al rey Carlos II, fue construida por los británicos entre 1678 y 1682 sobre las ruinas de una fortaleza anterior. Presenta forma de estrella y fue diseñado para resistir el ataque de cañones. Su objetivo era proteger el puerto y prevenir la invasión de Irlanda por los enemigos de los británicos.

De este modo, el fuerte era muy resistente por el lado que daba al mar, pero las defensas del lado que daban a tierra nunca fueron completadas, un detalle que fue aprovechado en 1690, en la única batalla que tuvo lugar aquí. Así, tras 13 días de asedio, fue tomado durante la guerra Guillermita.

A lo largo de su historia, el fuerte se utilizó como cuartel de infantería y artillería, como almacén militar y campo de entrenamiento, hasta que fue incendiado en 1922 durante la Guerra Civil irlandesa.

Durante tu visita al fuerte, que es de pago, recorrerás sus diferentes áreas, como las casamatas, los barracones o el faro. Además, disfrutarás de unas maravillosas vistas hacia el puerto de Kinsale. 

Esta es una de las construcciones militares más grandes de Irlanda, por lo que tiene un tamaño considerable. Nosotros, por ejemplo, estuvimos algo menos de 1 hora visitándolo, pero podíamos hacer estado algo más, pues al empezar a llover aceleramos un poco el ritmo.

Fuerte de Jaime

El otro fuerte también se levantó en el s. XVII, aunque es algo más antiguo que el de Carlos, pues se construyó para defender el puerto tras la batalla de Kinsale.

Este se encuentra en la península de Castlepark, justo enfrente del fuerte de Carlos. En tiempos de guerra, solía colgarse una cadena submarina entre los dos fuertes para proteger la boca del puerto e impedir el paso de los barcos enemigos.

Al no estar tan bien conservado como el anterior, recibe menos visitantes. Por otro lado, sus ruinas son de libre acceso.

Por lo que hemos leído, pues nosotros no nos acercamos, pasear por los restos del fuerte de Jaime es interesante y las vistas a la bahía y al fuerte de Carlos son muy bonitas.

Puedes llegar en coche, que puedes dejarlo cerca del fuerte, caminando desde Kinsale en un paseo de unos 30 minutos o en autobús.

Paseo Scilly

Debido a que el tiempo no nos acompañó en nuestra visita a Kinsale, nos quedamos con muchas ganas de hacer el Scilly walk, una ruta circular de 6 kilómetros, cuyo punto de partida es el restaurante Man Friday. 

Este camino es perfecto para ir desde Kinsale al fuerte de Carlos, disfrutando de buenas vistas hacia el mar y la costa.

Por último, una visita diferente que hacer en Kinsale es conocer la fábrica Kinsale Mead Co., donde puedes aprender sobre la elaboración de Mead o hidromiel, una bebida alcohólica que se fabrica con miel.

Mapa con los lugares que ver en Kinsale

Mapa que indica los lugares que ver en Kinsale

Qué ver en los alrededores de Kinsale

– Kinsale está al comienzo del Wild Atlantic Way, una ruta costera de unos 2500 km que te va a ofrecer increíbles paisajes y, a unos 15 kilómetros, se encuentra el Old Head Kinsale, desde donde podrás disfrutar de unas vistas fantásticas. Aunque no podrás acercarte hasta el faro, pues está dentro de un campo de golf privado.

Este es, además, el lugar más cercano al punto donde se hundió el RMS Lusitania y, en recuerdo, se ha abierto aquí un pequeño museo.

También puedes recorrer el Old Head Kinsale loop, una ruta de unos 6 kilómetros.

– Si vienes en verano, que sepas que Kinsale tiene playa, que está a unos 3 kilómetros del centro. Además, hay alguna más en las proximidades. Eso sí, son bastantes populares cuando llega el buen tiempo.

– Nosotros, tras visitar Kinsale nos acercamos a Timoleague, donde están las ruinas de la abadía del mismo nombre y que está a 25 kilómetros. Si quieres saber cómo organizamos nosotros este día de nuestra ruta, te lo contamos en nuestro post sobre el tercer día de nuestro viaje.

Asimismo, no muy lejos de este pueblo pesquero hay un gran número de lugares interesantes.

– Una posible visita cerca de Kinsale es Cork, que está a sólo 25 kilómetros.

– A unos 50 kilómetros al norte está Cobh, el último puerto del Titanic

– Y, un poco más lejos, a unos 90 kilómetros al oeste, llegas a Killarney, donde puedes recorrer el anillo de Kerry o descubrir su parque Nacional.

Dónde comer en Kinsale

Kinsale no es sólo conocido por su colorido paisaje o por su pasado militar, también tiene fama por sus restaurantes, entre los que se encuentra Bastion, que está galardonado con una estrella Michelin.

Paseando por Kinsale verás numerosos restaurantes, pubs y cafeterías en las que querrás entrar. Nosotros nos decidimos por el Lemon Leaf café, que tenía muy buen ambiente, el servicio fue perfecto y la comida estuvo muy rica.

¿Vas a viajar a Irlanda?

Pues esta información puede resultarte útil. Además, al usar nuestros enlaces nos ayudas a seguir creando contenido 😊

Encuentra los mejores vuelos con Skyscanner, además de coches de alquiler

Encuentra los mejores hoteles con quehoteles

Sácale el máximo partido al viaje con las actividades de Civitatis o GetYourGuide

Guarda todos tus recuerdos con un álbum personalizado de 51Trips y ahórrate un 5% con nuestro código VIAJANDODEINCOGNITO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *