Qué ver en Éfeso: una de las ciudades más importantes del mundo antiguo

Esta ciudad fue un importante centro cultural y comercial durante siglos. Hoy, hay muchos lugares que ver en Efeso. Así, puedes rememorar su pasado legendario visitando las ruinas de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, paseando por las calles de una de las ciudades más importantes del Imperio Romano o acercándote a la tumba de San Juan el Evangelista. ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre que hacer en Éfeso

Bienvenidos a Éfeso, una ciudad con una larga historia, que fue un importante asentamiento griego, romano, bizantino y otomano, hasta su abandono en el S. XV. 

Si estás dudando si visitarla, aquí te dejamos tres datos interesantes sobre ella:

– El culto a Artemisa fue muy importante para la población de Éfeso, tanto, que le construyeron un magnífico templo que fue una de las Siete Maravillas del mundo antiguo.

– Tras la muerte de Jesús, la ciudad se convirtió en un importante centro para los primeros cristianos, al cual vinieron los apóstoles Pablo y Juan, se cree que en compañía de la Virgen María. 

– Las ruinas de su ciudad antigua son uno de los sitios arqueológicos más importantes del Mediterráneo.

Si te hemos convencido, sigue leyendo, pues vamos a contarte qué ver en Éfeso y sus alrededores.

Consejo: No siempre es fácil encontrar los precios y horarios actualizados de las atracciones turcas. Por ello, te recomendamos descargarte la Turkey museum app o visitar la página oficial de los museos de Turquía.

Dónde está Éfeso y cómo llegar hasta ella

Selçuk es el asentamiento sucesor de la antigua Éfeso, que en turco se dice Efes y que a mucha gente le resultará familiar gracias a la cerveza turca más comercializada.

Selçuk está en la provincia de Esmirna, a unos 80 km de su capital, Esmirna, que está bañada por el mar Egeo y, lo más importante, tiene aeropuerto, por lo que es un buen punto de llegada si quieres visitar Éfeso. 

Para encontrar los vuelos que mejor se adapten a tus fechas y presupuestos, te recomendamos entrar en Skyscanner. Desde aquí también podrás reservar hoteles y coches de alquiler.

Otra ciudad cercana a Selçuk es Kusadasi, que está a unos 20 km y a la que llegan muchos cruceros.

También puedes venir en coche, que fue como nosotros llegamos tras visitar la ciudad de Bergama

Otra manera de descubrir Éfeso es contratando una excursión. Existen muchas posibilidades, pues es un lugar muy popular  entre los turistas que viajan a Turquía.

Dónde dormir en Éfeso

Para conocer todo lo que hay que ver en Éfeso, puedes dormir en una de las ciudades cercanas, como Esmirna o Kusadasi, o, si prefieres un ambiente más rural, puedes reservar hotel en el pueblo de Şirince, que está a unos 8 km de Selçuk.

Una opción muy práctica es dormir en la misma Selçuk, como hicimos nosotros. 

Así, nos quedamos en la Pensión Tuncay, un alojamiento sencillo y económico en el centro, que tenía una terraza con vistas a la fortaleza y desayuno turco incluido. 

El coche lo dejamos de manera gratuita en la misma calle del hotel.

Dónde comer en Éfeso

Te recomendamos comer antes de visitar las ruinas de Éfeso, pues a la entrada sólo hay alguna cafetería, que están muy bien, eso sí, para refrescarse con un café o zumo.

Nosotros cominos en Selçuk, donde hay muchos restaurantes con buenas valoraciones. 

Como hacía buen tiempo, optamos por comprar unos pides para llevar en una panadería de la calle Atatürk y tomarlos en unos columpios cercanos, para que así la pequeña jugara un rato. Estaban muy ricos y cada uno nos costó 25 LT. 

Para no equivocarte a la hora de pedir, te recomendamos leer nuestro post sobre gastronomía turca.

Si quieres más consejos sobre como viajar por Turquía, aquí te dejamos nuestras recomendaciones para viajar por libre a este país

Historia de Éfeso 

Éfeso era una ciudad de la antigua Grecia en la costa de Jonia, que fue fundada en el S. X a.C. en la colina de Ayasoluk.

Según la leyenda, su fundador fue el príncipe jónico Androcles, que tuvo que abandonar Atenas tras la muerte de su padre. El lugar del asentamiento fue anunciado por el oráculo de Delfos. 

Éfeso prosperó como ciudad y se convirtió en una de las doce que formaban la Liga Jónica.

Antes que los jónicos, estas tierras habían sido ocupadas por tribus de Anatolia que adoraban a la diosa Madre Cibeles. Así, los griegos  fundieron esta tradición con la suya y convirtieron a su diosa Artemisa en la diosa de la fertilidad. 

Artemisa de Éfeso era muy venerada y su templo muy querido, tanto, que fue reconstruido cada vez que fue destruido.

La riqueza de la ciudad, gracias al comercio marítimo y a la peregrinación al templo de Artemisa, atrajo la atención de Creso, rey de Lidia, que la invadió en el S. VI a.C. Este la trató con respeto y se convirtió en el mayor contribuyente para la reconstrucción del templo, que había sido destruido por los cimerios. 

Siguió un periodo de dominio persa y de guerras contra ellos, hasta que, en el 344 a.C, Alejandro Magno los derrotó y liberó a las ciudades griegas de Asia Menor. Tras su muerte, el reino fue dividido entre sus generales. 

La región de Éfeso cayó en manos de Lisímaco, que se enfrentó a un grave problema: el río estaba llenando de sedimentos el puerto de Éfeso, provocando además, numerosos casos de malaria entre la población. 

Para que Éfeso no perdiera su importancia como ciudad portuaria, recolocó la ciudad en el sitio que ocupa actualmente y obligó a sus habitantes a mudarse. Además, mandó la construcción de murallas protectoras.

Los habitantes de Éfeso acabaron rebelándose, lo que fue aprovechado por su  rival, Seleucos rey de Siria y Mesopotamia, para matarle en el 281 a. C. 

Éfeso vivió entonces un periodo de conquistas y reconquistas, que acabó cuando pasó a formar parte del Imperio Romano alrededor del 133 a. C.

La ciudad fue ganando en importancia y, en el año 27 d.C, se convirtió en la capital de los estados asiáticos del Imperio Romano

En aquel tiempo, Éfeso era un importante centro comercial y su población creció hasta convertirla en la cuarta ciudad más grande del Imperio tras Roma, Alejandría y Antioquía.

Además, tras la muerte de Jesús, Éfeso se convirtió en un importante centro para los primeros cristianos. De hecho, San Pablo vivió aquí y la ciudad fue receptora de una de sus epístolas. 

Asimismo, se cree que también San Juan se asentó en Éfeso junto con la Virgen María y que fue aquí donde escribió su Evangelio alrededor del año 90-100. 

La fortaleza de la comunidad cristiana de Éfeso se puede ver en el hecho de que es una de las siete ciudades mencionadas en el Libro de Apocalipsis.

Sin embargo, todo tiene un fin y el comienzo del declive de Éfeso comenzó en el 263 d. C, cuando los godos destruyeron la ciudad.  

En el S. IV, el emperador Constantino el Grande reconstruyó gran parte de la ciudad, que siguió siendo importante durante el Imperio bizantino. 

Muchos de sus gobernantes se esforzaron por salvar el puerto, pero la sedimentación descontrolada del río fue siempre un problema. Al perder su acceso al mar Egeo, disminuyó su importancia comercial. Además, los saqueos árabes en los S. VII y VIII aceleraron su declive.

En el S. XI, los turcos selyúcidas conquistaron Éfeso, pero por poco tiempo, pues los bizantinos retomaron el control y le cambiaron el nombre a Hagios Theologos, en referencia a Juan el evangelista. Estos se mantuvieron en el poder hasta principios del S. XIV. 

Durante la Edad Media, los cruzados que llegaban a la ciudad esperaban descubrir una ciudad vibrante con un importante y bullicioso puerto, pero, por el contrario, se encontraban con un pequeño pueblo. 

La ciudad pasó a manos turcas en 1304 y vivió un breve período de prosperidad durante el siglo XIV. Fue entonces cuando se construyeron importantes obras arquitectónicas, como la mezquita İsa Bey.

Tras varios años de lucha, en 1425, los efesios se incorporaron definitivamente al Imperio Otomano. Durante este periodo, la ciudad se conocía como Ayasoluk.

Y finalmente, en el S. XV, Éfeso fue abandonada por completo.

En 1914, la región contigua a las ruinas de Éfeso, pasó a llamarse Selçuk, en referencia a los turcos selyúcidas.

Las excavaciones arqueológicas en Éfeso comenzaron en 1863, cuando se empezó a buscar el Artemision. Además de en el museo arqueológico de Selçuk, puedes encontrar sus hallazgos en el museo de Éfeso de Viena y en el British Museum de Londres.

Desde 2015, Éfeso forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Qué ver en Éfeso y sus alrededores

Hay muchos lugares que ver en Éfeso. A algunos podrás llegar andando, pero para otros necesitarás usar el transporte público, un taxi o el coche.

Otra opción es que reserves un tour por Éfeso. Aquí te dejamos alguno que nos parecen interesantes.

Excursión desde Kusadasi al sitio arqueológico de Éfeso, Sirince y Templo de Artemisa

Excursión de 1 día por Éfeso: sitio arqueológico, templo de Artemisa y Casa de la Virgen María

Desde Esmirna: ruinas de Éfeso, Casa de la Virgen María, Templo de Artemisa y Sirince

Si sois un grupo, igual os interesa este tour privado por las ruinas de Éfeso y la Casa de la Virgen María

Y sin más dilación, comencemos a descubrir todo lo que hay que ver en Éfeso.

Pasear por el centro de Selçuk

El centro de Selçuk no es muy grande y en poco tiempo podrás descubrir muchos de sus puntos de interés. Además, verás muchos detalles que rememoran su rico pasado y puede ser que acabes sentándote en alguna de sus terrazas.

No te puedes perder los restos del gran acueducto romano-bizantino, cuyos pilares alcanzan actualmente unos 15 metros de altura y son usados como soporte para grandes nidos de cigüeñas. 

Una parte del acueducto está en un pequeño parque con vistas a la fortaleza de Ayasoluk y restos de edificios antiguos. Otra parte está en la calle Cengiz Topel, donde hay varias terrazas y tiendas. 

Cerca del acueducto verás la réplica de una de las esculturas más interesantes del museo arqueológico de Éfeso, la de la diosa Artemisa de Éfeso.

Recorrer la iglesia de San Juan y disfrutar de las vistas de Selςuk desde la fortaleza de Ayasoluk

Muy cerca del acueducto, está la entrada a uno de los lugares que tienes que ver en Éfeso, la basílica de San Juan, que está construida donde, según se cree, se encuentra la tumba del apóstol Juan

Datos prácticos para la visita a la basílica de San Juan

Esta es la página de la basílica de San Juan donde podrás encontrar la información actualizada sobre precios y horarios.

La entrada está incluida en la tarjeta museo The Aegean. Para más información, te recomendamos leer cómo organizar un viaje a Turquía

La entrada incluye visitar los restos de la Basílica y la fortaleza, desde donde hay buenas vistas de los alrededores. Desde aquí verás algunos de los puntos de interés de la ciudad, como la mezquita de Isa Bey y los restos del templo de Artemisa.

Entrar a la Basílica, bajo nuestro punto de vista, merece mucho la pena. Dentro hay una maqueta que te ayuda a imaginar la antigua grandiosidad del templo, que tenía 6 cúpulas. 

Nosotros realizamos la visita, incluyendo la subida hasta la fortaleza, en una hora y estuvimos prácticamente solos. Coincidimos sólo con un grupo que estaba realizando un bautismo simbólico en el baptisterio del S. IV. 

Historia y visita

Según se cree, Juan vino a Éfeso en compañía de la Virgen María alrededor del año 37-48 y, tras estar exiliado en la isla de Patmos, regresó a Éfeso en el año 95. 

Fue entonces cuando, en la colina de Ayasoluk, escribió su evangelio. Al morir, con unos 100 años, fue enterrado aquí. Sobre su tumba se erigió un martyrion y, más tarde, una basílica con techo de madera. 

En el S. VI, el emperador Justiniano construyó una magnífica basílica, que llegó a ser uno de los edificios sagrados más grande de su tiempo y cuyas ruinas son las que vemos hoy en día. 

La iglesia, que se convirtió en un importante lugar de peregrinaje, fue muy dañada a causa de los ataques y terremotos.

La visita comienza en la Puerta de la Persecución y el lugar más importante, la tumba de San Juan, está marcada con una losa de mármol rodeada por cuatro columnas. 

En las ruinas verás numerosos símbolos cristianos y relieves decorativos, además, se muestran las herramientas usadas en las excavaciones del sitio, que comenzaron en la década de 1920. 

En lo alto de la colina está la fortaleza, que estuvo en pie en los periodos bizantino, selyúcida y otomano y, gracias a las excavaciones, se sabe que este lugar estuvo habitado desde el Neolítico. Las murallas que ves hoy día se corresponden a la era selyúcida-otomana. 

Subir hasta ella no cuesta mucho y al entrar, verás las ruinas del hamam, de las cisternas, del palacio y la mezquita del castillo. Aunque, para nosotros, lo mejor fueron las vistas de los alrededores.

Entrar en la antigua mezquita de Isa Bey

Otro de los lugares que ver en Éfeso es esta mezquita que fue construida en 1375, cuando Selçuk era la capital del Emirato Aydin. 

La entrada es gratuita y, al ser una mezquita en activo, evita las horas de oración.

Visitar el museo arqueológico de Selςuk

Y, por supuesto, no puedes perderte este pequeño museo, que alberga los hallazgos de las excavaciones en la cercana ciudad de Éfeso, en el Templo de Artemisa y en las inmediaciones. 

En las diferentes salas del museo se exhiben joyas, monedas, tumbas y estatuas.

Datos prácticos para la visita del museo arqueológico

Esta es la página del museo arqueológico, donde puedes encontrar la información actualizada sobre los precios y horario. 

La entrada está incluida en la tarjeta museo The Aegean. 

La visita al museo es corta, pero muy interesante. Además, te ayuda a situarte en el tiempo y a imaginarte la importancia y riqueza de Éfeso y del templo de Artemisa. 

Nosotros estuvimos una media hora. Quizás es mejor visitarlo tras recorrer las ruinas de Éfeso. 

Imaginar cómo pudo ser una de las siete maravillas del mundo antiguo: El templo de Artemisa, Artemision

Y decimos imaginar, porque de las 127 columnas que llegó a tener, sólo una está en pie, que fue reconstruida con fragmentos encontrados en el sitio. 

Como te puedes imaginar, las pocas ruinas que quedan de una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo es uno de los lugares que ver en Éfeso. Además, están enmarcadas con la vista de la fortaleza y la mezquita de Isa Bey y la visita es gratuita.

Estas se encuentran en las afueras de Selçuk, a menos de 1 kilómetro del museo, por lo que puedes llegar caminando.

Si decides ir en coche, puedes aparcar en una de las pocas plazas que hay frente a ellas. Sin embargo, si te pasas el cartel que indica la salida a las ruinas, puedes continuar de frente y dejar el coche junto al cementerio que hay un poco más lejos.

Historia del templo

Artemisa, hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, tenía en Éfeso uno de sus centros de culto más importantes.

El lugar donde está, que fue redescubierto en 1869, ya se consideraba sagrado desde tiempos anteriores, pues han encontrado evidencias que indican que, ya desde finales del S. XI a. C, se practicaba el culto a la diosa Madre Cibeles. 

El primer templo que se levantó databa del S. VII y, tras su destrucción, se construyó uno en mármol con doble columnata a mediados del S. VI a. C. 

Según se dice, este fue incendiado por un tal Eróstrato en el año 356 a.C. ¿Por qué? simplemente porque quería que su nombre pasase a la historia. 

Cuentan que el templo ardió la noche que nació Alejandro Magno y que Artemisa estaba tan ocupada en su nacimiento que no pudo salvar su propio templo de las llamas. 

Como el templo era muy conocido y atraía a un gran número de peregrinos y los efesios tenían una gran devoción a Artemisa, este fue nuevamente reconstruido, costeado por los habitantes de la ciudad. 

El templo que se levantó era incluso más grande que el anterior y, según dicen, era el edificio más grande del mundo antiguo

Este fue finalmente arrasado por los godos en el 263 d. C. 

Perderte en las ruinas de Éfeso, una de las ciudades grecorromanas mejor conservadas

Y llegamos al lugar más importante que ver en Éfeso: las ruinas de la ciudad antigua, donde puedes imaginarte su antiguo esplendor.

Y es que Éfeso fue una de las ciudades más grandes e impresionantes del mundo antiguo y, a día de hoy, una de las mejor conservadas. Ten en cuenta que Éfeso no está totalmente excavada. Sin ir más lejos, en el 2022, se descubrió un nuevo barrio comercial.

El sitio arqueológico está a unos 3,5 kilómetros del centro de Selçuk. Por eso te recomendamos ir en transporte público, en taxi, alquilar una bicicleta o reservar un tour guiado por la antigua ciudad de Éfeso, que, además, te permitirá entender mejor la importancia de las ruinas. 

Datos prácticos para la visita a las ruinas de Éfeso

Esta es la página del sitio arqueológico donde puedes ver su horario y precio actual.

Además, ahora la entrada incluye un audiovisual, Ephesus Experience Museum, que no existía en nuestra visita. Por lo que hemos leído, es una experiencia inmersiva que dura unos 20 minutos. El edificio donde se encuentra está cerca de la librería de Celso.

Por otro lado, las casas terraza tienen entrada aparte y horario diferente. Esta es la página de las casas terraza con la información actualizada sobre su visita. 

Ambas visitas están incluidas en la tarjeta museo The Aegean.

Los precios de las entradas en Turquía han subido mucho estos últimos años, por lo que al llegar, pregunta que opciones tienes, pues existen tickets combinados para varias de las actividades de Éfeso, como el sitio arqueológico, el museo arqueológico o la basílica de San Juan.

Asimismo, su horario se ha ampliado mucho, pudiendo visitar las ruinas hasta la medianoche, por lo que puedes vivir la experiencia de ver el lugar iluminado. 

Tasa de aparcamiento: Nosotros pagamos 25 LT en octubre de 2022, pero puede haber subido a 100 LT por algún comentario que hemos leído en 2024.

El sitio arqueológico de Éfeso tiene dos entradas, la Superior y la Inferior. 

La primera, que fue la que nosotros escogimos, te permite recorrer la avenida de los Curetes en dirección a la Biblioteca de Celso. La segunda está en el extremo opuesto. 

Ambas tienen aparcamiento, tiendas de recuerdos y alguna cafetería donde te puedes tomar un café o un zumo. 

Por la cantidad de gente que vimos a lo largo del recorrido, que disminuyó mucho a partir de la biblioteca de Celso, diríamos que la entrada Inferior es la menos utilizada.

Duración de la visita: Las ruinas ocupan una gran extensión. Nosotros estuvimos dos horas recorriéndolas, incluyendo la entrada a las casas terraza, pero sin acercarnos a la iglesia de María.

Cuenta ahora con un poco más de tiempo para poder disfrutar del audiovisual.

Consejos: Las ruinas de Éfeso son muy visitadas y lo normal es que te encuentres con un gran número de turistas y de visitas guiadas. Además, en temporada alta pueden formarse colas.

Nosotros las visitamos a principios de octubre a la una del mediodía y el sitio estaba bastante lleno. Por eso, si quieres visitarlo sin tanta gente a tu alrededor, te recomendamos ir pronto en la mañana o al final de la tarde, incluso decidirte por verlas de noche, cuando están iluminadas.

Además, Éfeso es un lugar sin mucha sombra y bastante caluroso. Así que no se te olvide la crema de sol, un gorro y una botella de agua. Si no te acuerdas, puedes comprarlos en algunas de las tiendas de la entrada. Eso si, a un precio algo más elevado. Ah! y vete con calzado cómodo.

Qué ver en el sitio arqueológico de Éfeso

Si eliges la puerta Superior o puerta Magnesia, lo primero que te encontrarás son las ruinas del Ágora Superior, de varios templos, del Asclepion, del Prytaneum y del Odeon, un pequeño teatro techado construido alrededor del año 100 – 150 d.C., que contaba con unos 1400 asientos y se usaba para obras de teatro, conciertos y reuniones. 

Además, junto a la entrada hay una maqueta de la ciudad antigua, donde podrás ver cómo estaba rodeada por murallas y cómo estaba conectada al mar.

Pronto llegarás a la avenida principal, la avenida de los Curetes, con adoquines de mármol y que es algo resbaladiza.

Esta calle de 210 metros de largo estaba porticada y en ella había tiendas y esculturas de ciudadanos importantes, emperadores o deidades. La puerta de Hércules cerraba el tráfico a la calle.

El bello Templo de Adriano, del S. II d.C, te llamará la atención con sus columnas y sus frisos decorados, que cuentan el mito de la fundación de Éfeso. Los originales están en el museo arqueológico.

Cerca de este templo puedes ver las letrinas.

Frente al templo de Adriano están las casas terraza o casas adosadas, a las cuales te recomendamos entrar. 

Estas viviendas, en el corazón de la antigua ciudad, eran el hogar de la élite de Éfeso, que es fácil de creer al ver su lujosa decoración, con mosaicos, frescos y mármoles. Las casas tenían hasta agua caliente y fría.

Muy cerca de estas casas, está la Biblioteca de Celso, uno de los edificios más interesantes y conocidas de Éfeso. 

Este fue construido en el S. II d. C, en honor del senador, cónsul y procónsul romano Tiberio Julio Celso Polemeano, que fue enterrado bajo el edificio. Su fachada fue reconstruida en la década de 1970 y las esculturas originales están en el museo de Éfeso de Viena.

La biblioteca fue la tercera más grande del mundo antiguo, detrás de las de Alejandría y Pérgamo, y tenía capacidad para 12.000 volúmenes. 

De la biblioteca puedes pasar al gran Ágora inferior y al templo de Serapis. 

La calle de mármol te lleva hasta el Gran Teatro, pero antes de llegar, fíjate en una señal del suelo que parece indicar el camino hacia el burdel y que está frente a la biblioteca de Celso. 

El Gran Teatro, construido bajo el reinado de Lisímaco, fue reconstruido por los romanos entre el 41 y el 117 d.C. Se estima que tenía una capacidad para 25.000 personas y se cree que San Pablo predicó aquí. 

Subir las gradas tiene como premio unas buenas vistas de la calle del puerto, de 500 metros de largo y, que como su nombre indica, llegaba hasta él. 

Por esta zona están las ruinas del Gimnasio y del Estadio, así como de la iglesia de María, donde se organizaron dos importantes concilios.

No muy lejos de la entrada Inferior está la gruta de los Siete Durmientes. 

Y es que se cree que este es el lugar donde los Siete Durmientes están enterrados. Estos fueron perseguidos a causa de sus creencias cristianas por el emperador romano Decio en el 250 d.C. Según se cree, se quedaron dormidos en una cueva durante varios siglos, sobreviviendo así a la persecución.

Visitar la casa donde se cree vivió la Virgen María

A unos 8 kilómetros de Selcuk, en el monte Koressos, puedes visitar la que se cree fue la casa donde la Virgen María pasó sus últimos años.

La mejor manera de llegar hasta aquí es en coche o dentro de uno de los muchos tours que incluyen esta visita.

 

La casa fue descubierta a finales del S. XIX, tras unas visiones de la beata Ana Catalina Emmerick, que fueron publicadas por Clemens Brentano.

El que sea o no la última casa de la Virgen es un tema muy controvertido y hay algunos factores que apoyan esta creencia y otros que la desmienten. 

La Iglesia Católica la ha denominado Lugar Sagrado, ha sido visitada por varios Papas, pero nunca ha confirmado la autenticidad de la vivienda.

La entrada cuesta, en 2024, 400 LT por persona. Y aparcar el coche 100 LT. 

Y es el precio de la entrada lo que hace que no recomendemos esta visita, pues nos parece demasiado elevado.

Nosotros lo visitamos sin apenas gente y no sentimos un ambiente especial. Después de visitar otros lugares de peregrinación, como Fátima, Lourdes, Loreto o Jerusalén, este nos dejó más bien fríos.

Tras dejar el coche, enseguida llegas a una cafetería y, muy cerca, está la casa de la Virgen María. De pequeño tamaño, es una capilla donde se venera una imagen de la Virgen.

Cerca de la casa hay unas fuentes que se creen que son milagrosas y el muro de los deseos, donde cada persona puede colgar el suyo.

Horario de invierno (noviembre – febrero): 8:00-17.00

Horario de verano: 8:00-18.00

Visitar la bonita población de Şirince

A unos ocho kilómetros de Selçuk está Şirince, un pequeño pueblo de unos 600 habitantes donde se produce aceite de oliva y vino. 

Şirince fue fundada tras el abandono de la ciudad de Éfeso, pero su historia actual data del S. XV, cuando un grupo de esclavos griegos liberados se asentó aquí. 

En 1923, como resultado del intercambio turco-griego, Şirince fue habitada por turcos provenientes del norte de Grecia., que mantuvieron la arquitectura y la producción de vino.

A nosotros se nos hizo tarde y no pudimos ir. 

Así, nuestra última visita en Selçuk fue la casa de la Virgen María. Tras la cual nos dirigimos a la ciudad de Bodrum, que se encuentra a unos 170 km. 

Por el camino disfrutamos de las bonitas vistas del lago Bafa Gölü. Además, cerca de la ciudad de Mila, junto a la carretera, pudimos ver de lejos las ruinas de la antigua ciudad de Euromo

Nosotros no hicimos ninguna parada, pues nuestra intención era llegar a Bodrum para ver atardecer. 

Sin embargo, esta es otra historia que te contamos en qué ver en Bodrum y Gümüslük, lugares en la costa turquesa que mezclan historia, playas y gastronomía.

Mapa de los lugares que ver en Éfeso y alrededores

Mapa de Selcuk, con los lugares más interesantes que ver en Éfeso

La casa de la Virgen María está a 8 km al sur de la ciudad y Şirince está a unos 8 km al este.

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