Viajar a Pekín: cómo llegar y otros datos interesantes

La capital de China guarda alguna de las visitas más populares del país, así como una historia muy interesante. Además, es perfecta para iniciar una ruta por China. Por eso, es muy importante saber cómo llegar hasta ella. ¿Nos acompañas a descubrir cómo viajar a Pekín?

Collage de 8 fotos sobre viajar a Pekín.

Pekín se encuentra al noreste del país y es un buen comienzo para hacer una ruta por China, ya que tiene dos aeropuertos con numerosas conexiones nacionales e internacionales. 

Además, la ciudad en sí es sumamente atractiva, con numerosos lugares de interés, muy buenos museos y una rica gastronomía. No obstante, dado lo grande que es China y los muchos lugares que tiene por visitar, al final, lo normal es pasar en la capital 3 o 4 días. Al menos, en tu primera vez.

Así, si vas a viajar a Pekín, ya sea para conocerla o para seguir descubriendo el país, sigue leyendo, porque vamos a contarte cómo llegar hasta ella y otros datos interesantes de la ciudad. 

Por otra parte, en nuestro blog encontrarás más información sobre China que, esperamos, te sea de ayuda. Te dejamos aquí los posts relacionados con Pekín:

– Visitar el Palacio de Verano

– Descubrir el Templo del Cielo

– Secciones de la Gran muralla China cerca de Pekín

– Visitar la Ciudad Prohibida

Cómo llegar a Pekín

La manera más común de llegar a Pekín es en avión a uno de sus dos aeropuertos:

– El aeropuerto internacional de Pekín (PEK), que está a unos 30 km al noreste del centro. Fue a este a dónde nosotros llegamos con Hainan Airlines, una compañía que nos encantó.

– El aeropuerto internacional Pekín-Daxing (PKX), que se encuentra a unos 50 km del centro. Este fue inaugurado en 2019 y tiene forma de estrella.

Sea como fuere, te recomendamos que uses Skyscanner para buscar los vuelos que mejor se adapten a tus intereses. Y es que en esta página puedes ver fácilmente qué fechas salen más baratas o qué aeropuerto es el que más te conviene.

Y si vas a llegar a Pekín en tren desde otra ciudad de China, entonces entra en consejos para viajar a este país por libre, donde te contamos mucho más sobre este tema. No obstante, que sepas que puedes comprar los billetes desde el sitio oficial de China Railway12306 o desde Trip, una página que es perfecta para organizar un viaje a China y que nosotros usamos un montón.

Cómo llegar del aeropuerto de Pekín al centro de la ciudad

Independientemente del aeropuerto al que llegues, las opciones para ir al centro son las mismas:

– Por un lado, puedes ir en taxi o pedir un DiDi, que es el Uber chino y con el que evitas tener que hablar con el conductor. Te contamos cómo pedir uno en AliPay: como se usa en China. Para encontrar la parada de los DiDis sigue las señales que ponen car-hailing, ride-hailing, EHailing o DiDiOtra manera de encontrarla es ir con la app abierta para usarla de mapa, ya que se indica el lugar de recogida. Por otro lado, según la app, el precio rondaría los 100 CNY desde el aeropuerto PEK y unos 120 desde el PKX. Por supuesto, el precio variará según el tráfico o la hora del día.

– También puedes contratar un traslado privado, que están muy bien de precio y es de lo más cómodo, ya que habrá alguien esperándote a la salida para llevarte a tu hotel. Nosotros reservamos este traslado privado, que incluso llamó al hotel para que hubiese alguien esperándonos en el ascensor cuando llegásemos. El viaje duró como una hora.

De todas formas, puedes comparar precios en distintas empresas o ponerte en contacto con tu hotel a través de WeChat para ver si ofrecen servicio de traslado al aeropuerto.

Traslado privado GetYourGuide

– Traslado privado Civitatis

– Traslado privado Trip

– Traslado privado Booking

 Traslado privado Klook

Cómo llegar de los aeropuertos de Pekín al centro en transporte público: Airport Express

Por supuesto, puedes llegar en transporte público, que es lo más económico, siendo la mejor opción el Airport Express, una línea específica del metro para el aeropuerto. En este caso, tendrás que coger luego metro o DiDi para llegar hasta tu hotel desde la estación a la que llegues.

Hay dos líneas, una para el aeropuerto de Pekín y otra para el de Daxing:

– El Capital Airport Express es el que va al de Pekín y en el mapa del metro es la línea de color gris. Cada viaje cuesta 25 CNY y el viaje ronda los 20 minutos. Su frecuencia es muy alta y el horario Pekín-aeropuerto es de 6:00 a 22:30 y aeropuerto-Pekín de 6:30 a 23:00. Este tiene tres paradas en la ciudad, Donghzhimen, Beixinqiao y Sanyanqiau, y dos en el aeropuerto, T3 y T2.

– Por su parte, el Daxing Airport Express es la línea azul y sale de la parada de Caoqiao y también para en Daxing Xincheng antes de llegar al aeropuerto. El viaje dura unos 20 minutos y cuesta 35 CNY de Caoqiao al aeropuerto o 25 si lo coges en Xincheng. Su frecuencia es muy alta, entre 8 y 15 minutos según el momento del día. Puedes encontrar más información en Airport Express Daxing. Aquí puedes ver si su precio varia con el tiempo, además, se está planeando ampliar la línea.

Aparte, también puedes llegar al aeropuerto en autobús y tren, pero nos parecen una opción menos recomendable. No obstante, te dejamos aquí los links donde puedes ver las líneas de autobús que podrían interesarte. Hay una que conecta el aeropuerto de Daxing con el de Pekín.

Autobuses centro-aeropuerto Pekín

Autobuses centro-aeropuerto Daxing

Trenes centro-aeropuerto Daxing 

¿Vale la pena visitar Pekín?

No sabemos si alguien se hace realmente esta pregunta, porque para nosotros no hay duda: sí. 

Y es que Pekín guarda algunas de las visitas más populares del país, sin contar con que está a pocos kilómetros de la Gran Muralla, una de las obras arquitectónicas más famosas del mundo. Aparte, su historia, gastronomía y ambiente la hacen una parada que para nosotros es imprescindible en una ruta por China.

Cuánto tiempo se necesita para ver Pekín

A ver, para conocer una ciudad como Pekín necesitarías muchos días, pero ya sabemos que el tiempo es siempre un factor limitante. Por eso, en un primer viaje a China creemos que lo mínimo es quedarse 3 días. 

Así, tendrías tiempo de visitar algunos imprescindibles de la capital, como la Gran Muralla, el Templo del Cielo, la Ciudad Prohibida, así como de pasear por algunos hutongs y probar sus delicias gastronómicas, como el pato laqueado. 

Nosotros, que estuvimos 4 días, hicimos todo eso y también visitamos el Palacio de Verano y los templos de Lama y Confucio. No obstante, ni nos plateamos visitar museos, otros lugares interesantes menos conocidos, las cercanas tumbas Ming, hacer una excursión de día a Datong o pasar un día diferente en los Universal Studios. Como ves, por planes en Pekín no va a ser.

Y para quitarte el miedo a Pekín, siempre puedes realizar este free tour por el centro de la ciudad o este free tour por el Pekín tradicional.

Cómo tener Internet en Pekín

Seguro que ya sabes lo importante que es tener internet al viajar a China. Además, lo vas a necesitar desde el momento en que pongas el pie en el aeropuerto, ya que es fundamental para poder pagar a través de Alipay o WeChat. Y si no sabes de qué te estamos hablando, échale un vistazo a cómo pagar en China.

Aunque hablamos largo y tendido sobre este tema en cómo tener internet en China, te diremos que las dos mejores opciones que vemos es comprar una eSIM o una SIM China antes de tu viaje. Además, como en China muchas apps occidentales están prohibidas, si quieres seguir usándolas, necesitarás una VPN. Por eso, lo mejor sería que la tarjeta viniese ya con una integrada.

Dicho esto, nosotros fuimos con la eSIM con VPN integrada y datos ilimitados de Holafly, que nos descargamos antes del viaje y la activamos al llegar al aeropuerto. Nos funcionó de maravilla en toda nuestra ruta por China.

Por cierto, aunque con Holafly puedes compartir datos en dos móviles, hay un limite de 500 MB por día. Además, si os separáis en algún momento, uno se quedaría sin conexión, por lo que no lo vemos una buena opción para China.

Sea como fuere, si usas nuestros enlaces o el código de descuento VIAJANDODEINCOGNITO, obtendrás un 5% de descuento en el precio final.

Por supuesto, también puedes comprar una eSIM con VPN integrada en otras páginas como Trip. Eso sí, confirma antes de comprar una eSIM que tu móvil acepta este tipo de tarjetas, porque si no, no te quedará otra que adquirir una SIM China, que puedes comprar, por ejemplo, en Amazon.

Cuándo viajar a Pekín

En nuestra opinión, la mejor época para viajar a Pekín es de septiembre a inicios de noviembre y de abril a comienzos de junio. Es entonces cuando el tiempo será más agradable, ya que los inviernos son muy fríos, sobre todo en enero, y los veranos húmedos y calurosos.

Por otra parte, está claro que para viajar a China necesitas bastantes días y a veces sólo puedes ir en periodos vacacionales. Por eso, a veces uno va cuando puede. De todas formas, dentro de tus posibilidades, intenta evitar los festivos nacionales, porque es cuando los chinos aprovechan para viajar por su país y, como ya sabes, en China hay mucho chino. Por eso, si no quieres andar luchando por conseguir entradas o asientos en los trenes, pagar precios más elevados, hacer colas interminables o sentirte atrapado en mareas de chinos, no viajes en estas fechas:

– Del 1 al 7 de octubre o la semana dorada del día Nacional.

– Del 1 al 5 de mayo o la semana dorada del día del trabajo.

– En el año Nuevo Chino, que suele ser entre enero y febrero.

– En julio y agosto, que son las vacaciones escolares y, además, hace un calor y una humedad agobiantes.

Asimismo, siempre que puedas, intenta no visitar lugares populares en fin de semana.

Por último, decirte que la temporada baja va de noviembre a marzo. Es entonces cuando las entradas para las visitas cuestan menos.

Cómo moverse por Pekín

Aunque a nosotros nos encanta conocer las ciudades a pie, Pekín es enorme, por lo que vas a tener que usar el transporte público o bien, pedir DiDis. Nosotros, por ejemplo, usamos principalmente el metro y pedimos DiDi sólo una vez. 

Y es que el metro es cómodo, rápido, sencillo de usar y barato. Así, un viaje te va a costar entre 30 y 50 céntimos. Por cierto, si viajas con niñxs, te interesa saber que los menores que miden menos de 1,30 m viajan gratis. Nosotros fuimos con nuestra hija de 6 años y te contamos nuestra experiencia en viajar con niñxs a China.

Por otro lado, los DiDis son geniales, pero en Pekín hay un problema: el tráfico. Por eso, no siempre son la mejor opción, sobre todo si es hora punta. De hecho, quisimos pedir uno al salir de la Ciudad Prohibida para ir a la zona del templo de Lama y no pudimos, porque además de que tardaban en llegar, el trayecto tomaba muchísimo tiempo. 

Así, al final sólo fuimos en DiDi del Palacio de Verano al templo de Lama. El viaje nos costó 51,30 CNY y llegamos en una media hora.

Por otra parte, para llegar a la Gran Muralla China desde Pekín reservamos este traslado privado

Cómo usar el metro en Pekín

Usar el metro en Pekín es muy sencillo. Bueno, en general, lo es en todas las ciudades que visitamos, es decir, Xian, Chengdu y Guangzhou.

Lo primero, puedes comprar los billetes de manera anticipada a través de Alipay, pero también una vez allí en las máquinas de la entrada, que son muy intuitivas y puedes poner en inglés. Así, sólo tienes que elegir la línea que vas a usar, la estación, el número de tickets que quieres y pagar. 

Una vez hecho todo esto, saldrá una tarjeta que tendrás que escanear al entrar y al salir, momento en que se la quedará la máquina.

Por otra parte, todos los nombres están escritos en chino y en alfabeto latino, por lo que es fácil saber en qué estación estás. Además, a la salida hay mapas que indican todas las posibles salidas de la estación para que puedas elegir cuál es la que más te conviene.

Tenemos un video en TikTok donde lo explicamos también. 

Dónde dormir en Pekín

Pekín tiene una oferta hotelera impresionante y para encontrar el alojamiento que mejor se adapte a tus intereses te aconsejamos entrar en TripSí, nosotros siempre usamos Booking en nuestros viajes, pero para viajar a China no es la mejor opción. 

A ver, nosotros buscamos en las dos, porque uno nunca sabe dónde está la mejor oferta, pero acabamos reservando todo por Trip. Además, ofrece descuentos especiales muy interesantes. Por ejemplo, para coger nuestro hotel en Pekín utilizamos la promoción de primera reserva y nos salió muy bien de precio. Aparte, te van dando monedas con cada compra que puedes canjear en tus siguientes reservas.

Por cierto, si tienes curiosidad por saber cuánto nos gastamos en alojamientos, echa un ojo a presupuesto para viajar a China.

Por otra parte, como la mayoría de lugares que ver en Pekín se encuentran cerca de la plaza de Tiananmen, lo mejor es que te alojes en este área, al menos, si es tu primera vez en la ciudad. 

Así, hay dos zonas que nos parecen que están muy bien: las animadas calle de Wangfujing y Qianmen, ambas con paradas de metro. De hecho, fueron las zonas donde nosotros buscamos. Finalmente, nos quedamos en The Yard hotel, que no dudamos en recomendarte. Este se encuentra en la zona de Qianmen, un área rodeada de hutongs, perfecta para comer y pasear a la noche. 

Por otra parte, en Wangfujing estuvimos plateándonos el Crystal Orange hotel. Que sepas que desde esta calle puedes llegar andando a la Ciudad Prohibida.

Qué comer en Pekín

La gastronomía de China es tan variada que no nos atrevemos a decirte qué comer, pero sí a recomendarte que pruebes sin miedo. Nosotros así lo hicimos y hubo cosas que nos encantaron y otras que se quedaron en el plato. No obstante, en general, fue un éxito. 

Además, comer en China es barato. Epresupuesto para viajar a China te contamos cuánto nos costó comer en el país y en consejos te hablamos más sobre este tema.

Y si no te atreves y quieres ir sobre seguro, siempre puedes unirte a este tour gastronómico por Pekín, a esta experiencia gastronómica, a este tour de comida y cultura o a este tour nocturno y de comida. Como ves, tienes donde elegir.

Dicho esto, hay algunos platos que no deberías dejar de probar en la capital.

Pato laqueado, al que también llaman pato pekinés, que consiste en comer pato asado con verduras y salsa Hoisin, todo ello envuelto en pequeños crepes que enrollas tú mismo. 

Vas a encontrar muchos locales para comerlo, pero algunos de los más populares, donde vas a tener que coger número y esperar a que te llamen, son Siji Minfu, su local más popular es el que tiene vistas a la Ciudad Prohibida, Dadong o Quanjude.

Este último es el que nosotros elegimos y nos encantó. Cenamos en su local de Qianmen, que es el original, y pedimos un pato entero. Pagamos 48€. Por supuesto, tuvimos que coger número y esperar para conseguir mesa, pero no nos aburrimos, porque estuvimos viendo al cocinero que no paraba de sacar patos del horno y también nos dimos una vuelta por las vitrinas con recuerdos de su pasado.

Y es que Quanjude tiene mucha historia. Así, aunque el pato laqueado lo comían los emperadores desde tiempos inmemorables, fue en 1864 cuando Quanjude abrió y acercó la receta imperial a la gente de la calle.

Zha jiang Mian. Seguro que ya sabes que los chinos comen muchos fideos. Pues bien, cada lugar tiene su especialidad. Los de Pekín son los Zha jiang mian, que son de trigo, gruesos y lo importante es que vienen acompañados de una salsa que está muy rica a base de soja fermentada.

Nosotros los probamos en el conocido Fang Zhuan Chang Nº69, que tiene varios locales en la ciudad y está muy bien de precio. Fuimos al que está junto al templo de Lama y como es muy popular, suele haber cola para entrar. Sin embargo, son super eficientes y enseguida tienes frente a ti un bol de fideos con la salsa a un lado y sus acompañantes. Por cierto, puedes pedir de manera gratuita que te rellenen el bol de fideos. Ah! y el yogur que tienen de postre está riquísimo. Debe ser bastante popular, porque lo vimos en más sitios. Es más, la primera vez que lo probamos fue en un hutong de Schichahai. Como nos encantó, lo pedíamos cada vez que lo veíamos.

Además, el local es muy gracioso, porque los camareros despiden a cada cliente gritando algo en chino, suponemos que es en plan, esperamos verte pronto.

– Hay un plato en Pekín que sólo es para los valientes. Nosotros, por ejemplo, no lo probamos. Y es que su olor es desagradable y tampoco nos parece apetitoso. Nos referimos al Douzhi, leche de frejol, que viene acompañado por una especie de rosquilla llamada Jiaoquaner. Si te atreves a probarlo, ve a un hutong tradicional.

Asimismo, hay muchos platos típicos a base de casquería.

– Por otra parte, también puedes probar platos que no son propios de Pekín, pero sí de China en general. Por ejemplo, los jiaozi son dumplings rellenos, vamos, como empanadillas, u optar por tomar un Hot Pot. Nosotros la probamos en Chengdu, ya que es muy típica de Sichuan y también de Chonquing, pero vas a ver un montón de restaurantes en Pekín que la sirven. En la capital es normal que haya carne de cordero y también se diferencia por la olla tradicional que usan. Por último, puedes probar los Jianbing, que son una comida callejera que consiste en creppes rellenos típicos para el desayuno.

De todas formas, en Pekín es tan fácil encontrar un sitio para comer y hay tanta variedad que elije lo que más te llame la atención. Nosotros vimos muchos lugares que vendían brochetas de carne y la hamburguesa china típica de Xian, que en realidad se llama Rou jia mo. Asimismo, a nuestra hija le llamó mucho la atención los animales hechos con caramelo que llevaban muchos niñxs, pero que hemos leído que no se recomiendan comer y que son más decorativos, y los Tanghulu, brochetas de fruta bañadas en caramelo.

Dónde comer en Pekín

En China no fuimos buscando restaurantes concretos, sino que buscábamos en Amap, el Google maps chino, cuando nos entraba el hambre. Bastante cansados acabábamos, como para andar más por ir a un local concreto.

Otro método que usábamos para elegir uno era la longitud de la cola frente a él, buena señal para saber que allí se comía bien. 

Por otra parte, también hemos tirado de puestos callejeros. 

De todas formas, aparte de los que ya te hemos mencionado, si estás en Qianmen, pásate por el pequeño restaurante Awen, que encontrarás junto a Quanjude. Aquí hay unos Xiao Long Bao riquísimos, es decir, dumplings rellenos de caldo. A nuestra hija le gustó tanto que acabamos volviendo otro día.

Por cierto, nosotros no solemos hacer estos planes, pero conocemos a gente que les encanta. Por eso, que sepas que en Pekín también hay sitios que ofrecen cena y espectáculo de bailes tradicionales. y 

Historia de Pekín

Y terminamos el post con la historia de Pekín. Vamos a ser breves, pero creemos que es importante conocer un poco el trasfondo de una ciudad para entender mejor lo que se visita. Por eso, aquí tienes un pequeño resumen de la historia de una ciudad que ha cambiado de nombre en múltiples ocasiones.

Inicios de Pekín

Hace mucho que existe Pekín, aunque con otro nombre y mucha menos importancia. Así, se tienen pruebas de su existencia desde el S. XI a.C, cuando era la capital de dos estados: Ji y Yan.

Al llegar Qin, el primer emperador, aquel que se enterró junto a un ejército de terracota y unificó China, Pekín sólo era una ciudad provincial en la periferia del imperio, que iba cambiando de nombre y de rol según el gobernante.

No obstante, su importancia empezó a notarse en el S. X. Y es que su posición fronteriza la convertía en una puerta de entrada al país, por lo que las tribus nómadas del norte intentaban conquistarla e invadir el territorio chino. De este modo, a mediados del S. XII, se convirtió por primera vez en capital de una gran dinastía, la Jin, que llamó a la ciudad Zhongdu.

Pero llegaron los mongoles liderados por Gengis Kan a invadir el norte de China. Aunque les costó conquistar Zhongdu por lo bien fortificada que estaba, lo lograron en 1215. La ciudad fue saqueada e incendiada.

Fue Kublai Kan, nieto de Gengis, quien la hizo renacer, ya que ordenó construir su nueva capital cosmopolita en donde ahora está Pekín, la llamó Dadu. Era la primera vez que «Pekín» era la capital de toda China. Con él se fundó la dinastía Yuan en la segunda mitad del S. XIII, que, por cierto, fue la primera que introdujo el pato laqueado en su menú.

Dinastías Ming y Qing

La dinastía Yuan terminó a mediados del S. XIV, cuando llegó al poder la dinastía Ming, cuya capital era Nankín. Esto cambió con el tercer emperador de la dinastía, Yongle, que en 1402, la trasladó a la ciudad que por aquel entonces se llamaba Beiping, pero que pasó a ser Pekín, que significa capital del Norte.

¿Y que hizo Yongle? pues mandar construir en 14 años un palacio a su altura: la Ciudad Prohibida, que fue el centro de poder del país durante 500 años.

La dinastía Ming terminó a manos de Li Zicheng, quien, en 1629, comenzó una rebelión campesina y acabó tomando Pekín en marzo de 1644. Él se proclamó emperador de la dinastía Shun, pero por pocos meses, porque enseguida le echaron los manchúes con ayuda de un antiguo general Ming, Wu Sangui.

Pues bien, con los manchúes comenzó la dinastía Qing en 1644, la última de la China imperial que gobernó el país durante casi 300 años.

Pekín y el declive de la dinastía Qing

La dinastía Qing tuvo que hacer frente a numerosos conflictos y vivió unos últimos años bastante moviditos.

Por ejemplo, sus emperadores intentaron limitar el contacto de China con el mundo exterior, impulsando grandes restricciones comerciales. Esto les trajo problemas con los ingleses, con quienes se enfrentó en las dos Guerras del Opio o Guerras Anglo-Chinas. Durante la Segunda, las fuerzas anglo-francesas capturaron Pequín en 1860 y saquearon el Palacio de Verano y el Antiguo Palacio de Verano. Tras perder ambas, el gobierno tuvo que abrir más el comercio exterior.

Asimismo, sufrieron la Primera Guerra Sino-Japonesa, que comenzó a finales del S. XIX por ver quién controlaba Corea, y en la que también cayeron derrotados.

Pues bien, presionado por estas derrotas, en 1898, el emperador Guangxu inició la Reforma de los Cien Días en un intento de modernizar el gobierno. No obstante, la emperatriz viuda Cixí, que era muy poderosa, dio un golpe de Estado y mandó encarcelar al emperador.

Ese mismo año, surgió la Sociedad de la Justicia y la Armonía, que fueron apodados los Boxers por su uso de artes marciales. ¿Qué buscaban? expulsar de China toda influencia extranjera. En junio de 1900, se armó una batalla de armas tomar en Pekín entre los Bóxers, apoyados por otros conservadores, y las potencias extranjeras que habían ido a defender sus misiones en China. Este conflicto es conocido como el Levantamiento de los Bóxers.

La dinastía Qing acabó apoyando a los Bóxers, que fueron finalmente derrotados por la Alianza de las 8 Naciones. De este modo, los ejércitos extranjeros ocuparon Pekín y la saquearon. La emperatriz viuda Cixi huyó y no regresó hasta que se firmó el Protocolo de los Bóxers.

Tras esto, la dinastía Qing, que no estaba en sus mejores momentos, aceleró las reformas y se mostró más receptiva a la influencia extranjera.

Pekín durante la República de China

No obstante, en 1912, se fundó la República de China, que acabó con la dinastía Qing tras la abdicación de Puyi, el último emperador.

Sin embargo, sus inicios no fueron sencillos, debido a las ansias de poder de alguno de sus líderes, a la I Guerra Mundial y al imperialismo japonés. De hecho, este último provocó el Movimiento del 4 de mayo de 1919, cuando miles de estudiantes se manifestaron en la plaza de Tiananmén contra el Tratado de Versalles.

En la década de 1920, las luchas internas del gobierno hicieron que la capital pasase a Nankín. Además Pekín recuperó un antiguo nombre, Beiping, que significa Paz del Norte, aunque mucha paz no hubo durante esos años en la ciudad.

En 1937, comenzó la Segunda Guerra Sino-Japonesa, durante la cual, los japoneses establecieron un gobierno provisional en los territorios ocupados, y designaron a Beiping, ahora Pekín de nuevo, como la capital.

Este conflicto se juntó con la II Guerra Mundial. Así, tras la rendición de Japón en 1945, se acabó la ocupación japonesa de Pekín, que volvió a estar bajo control nacionalista chino y recuperó el nombre de Beiping.

Pero entonces, los nacionalistas y los comunistas chinos, que se habían aliado contra los japoneses, recordaron que se odiaban y comenzó una Guerra Civil en 1947.

Beiping era el cuartel general de los nacionalistas en el norte, pero pasó a manos comunistas sin destrucción de la ciudad el 3 de febrero de 1949.

Pekín y la República Popular China

El 1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China desde la puerta de Tiananmén. Pekín recuperó su nombre y volvió a ser capital nacional. Por aquel entonces, tendría algo más de 2 millones de habitantes. Pues bien, en los años siguientes, multiplicaría su tamaño más de 20 veces y su población por 10.

Como te puedes imaginar, Pekín se transformó para reflejar los ideales del nuevo partido. Por ejemplo, la plaza de Tiananmen recibió su inmenso tamaño, que era perfecto para los desfiles y las concentraciones públicas, los barrios antiguos dieron paso a nuevos edificios, y la muralla de la ciudad fue demolida para la construcción del metro.

Por otro lado, el partido comunista puso en marcha el plan económico Gran Salto Adelante, que no salió como se esperaba, vamos, que resultó en la Gran Hambruna China.

Debilitado, Mao Zedong impulsó la Revolución Cultural en 1966, que volvió a encumbrarlo como líder indiscutible del Régimen. ¿En qué consistió? pues en un ataque a todo lo que no apoyara el maoísmo. Así, acabó en persecuciones y luchas violentas no sólo en Pekín, sino en todo el país. Mao Zedong lo dio por terminado en 1969, pero la verdad es que concluyó en 1976, un mes después de su muerte. Este afectó al país significativamente, tanto a nivel económico como social.

Tras la muerte de Mao, hubo un periodo de apertura política y de reformas económicas, que se conoce como la Primavera de Pekín, pero sólo duró de 1977 a 1978. Desde entonces, las tensiones internas del Partido entre liberales y conservadores siempre estuvieron ahí. 

Así, en la década de 1980, la sociedad comenzó a exigir reformas y en 1989, tras la muerte de Hu Yaobang, uno de los líderes reformistas, se iniciaron varios movimientos estudiantiles, que culminaron en una huelga de hambre en la plaza de Tiananmén, que ganó interés nacional e internacional. La ocupación de la plaza terminó con la masacre de Tiananmén entre el 3 y el 4 de junio. Y es que el gobierno acabó respondiendo con una represión militar de gran violencia. Este fue un punto de inflexión en el partido y en la historia del país.

En los años siguientes, Pekín vivió un rápido crecimiento económico y demográfico. Por supuesto, esto trajo no sólo prosperidad, sino también problemas, como un alto nivel de contaminación, a los cuáles el gobierno ha ido tratando de dar solución.

Sea como fuere, Pekín ha seguido creciendo económicamente y se ha convertido en una ciudad cosmopolita con más de 21 millones de habitantes. En ella puedes encontrar todavía antiguos barrios residenciales conocidos como hutongs y recuerdos de la época imperial, como la Ciudad Prohibida, rodeados de numerosos rascacielos y distritos modernos.

¿Vas a viajar a China?

Pues esta información puede resultarte útil. Además, al usar nuestros enlaces nos ayudas a seguir creando contenido 😊

Encuentra los mejores vuelos con Skyscanner

Encuentra las mejores ofertas en alojamiento con Trip y Booking

Sácale el máximo partido al viaje con las actividades de Trip, Klook, Civitatis o GetYourGuide

Viaja a China con datos ilimitados con la eSIM de Holafly y consigue un 5% de descuento 

Busca todo lo que necesitas para el viaje en Amazon y no te olvides de llevar una batería CCC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *