Irlanda: Military road, Glendalough, Brownshill Tomb y Kilkenny

Sábado 2-Octubre-2021

Y comienza nuestra aventura por Irlanda. En nuestro primer día nos sorprendimos con los paisajes de la Military Road, conocimos un lago que, dicen, tiene forma de pinta de Guinness, paseamos por las ruinas del complejo monástico fundado por S. Kevin y acabamos el día tomándonos una pinta en un pub que lleva el nombre de la primera bruja condenada en Irlanda. ¿Nos acompañas?

Salimos de casa a las 6:00 de la mañana para poder llegar sin problemas al aeropuerto de Frankfurt de donde salía nuestro vuelo a las 10:25. Tras aparcar el coche en el aparcamiento de la T1 nos pusimos en marcha para pasar los diferentes controles.

El vuelo salió sin retraso y llegamos a Dublín a las 11:30 (el vuelo era de 2 horas de duración pero en Irlanda es 1 hora menos que en Alemania). Nada más recoger las maletas nos fuimos a por el coche de alquiler que habíamos reservado con Carhire via Rentalcars. Aterrizamos en la T1 del aeropuerto de Dublín. Las compañías de alquiler tienen stands de información en ambas terminales pero ese día estaban todas cerradas, y sólo se podía tramitar los alquileres en la T2 (de la T1 a la T2 se llega en unos 5 min caminando).

A esa hora había bastante jaleo en la zona de alquileres de coches pero Europcar (Carhire) lo tenía bastante bien organizado. Antes de hacer ninguna cola te dirigían a una persona que te tomaba los datos y te explicaba a donde tenías que ir. En nuestro caso nos mandó a coger un shuttle que nos llevó a las oficinas de Carhire (5 – 10 min). Allí, casi inmediatamente, nos atendió un trabajador que tramitó nuestra reserva. Y cuando parecía que todo era cuestión de minutos tuvimos que esperar una hora hasta que nos dieron el coche. Debían de andar preparandolos, la verdad es que había bastante jaleo en el túnel de lavado. Al preguntar qué que estaba pasando y que cuánto faltaba para que nos lo dieran, nos cambiaron el que habíamos alquilado (manual) por uno automático sin costes adicionales para que así esperásemos menos tiempo. Y, fue una gozada conducir por la izquierda con un automático.

A eso de la 13:30 nos pusimos en marcha.

Nuestra primera parada era Glendalough. Se puede llegar aquí en poco más de una hora pero nosotros decidimos tardar un poco más y recorrer parte de la Carretera Militar (Military Road). Para que Google maps te lleve por esta carretera y no por la ruta más rápida nosotros añadimos Sally Gap como parada adicional.

Esta carretera, que recorre de norte a sur las montañas Wiclow, fue construida por los británicos entre los años 1800 y 1809. El objetivo era abrir las inaccesibles montañas al ejército británico para lograr expulsar a los rebeldes irlandeses escondidos allí tras la Rebelión irlandesa de 1798.

Hoy en día es conocida como la R115 y es una ruta escénica que te permite disfrutar del paisaje del Parque Nacional de las Montañas Wicklow.

La carretera es estrecha y te tienes que arrimar bastante al arcén para dejar paso a los coches que vienen en sentido contrario, debido a esto nuestro coche sufrió sus primeros contactos con las zarzas que había en la carretera. Y, aunque fue un poco duro como primer contacto con la conducción a la izquierda, el paisaje hizo que mereciera la pena. No hicimos ninguna ruta de las muchas posibles, sólo disfrutamos de las vistas y paramos en un par de miradores. Eso sí, nos quedamos con las ganas, especialmente, cuando veíamos grupos de personas adentrándose en los caminos.

El tiempo era nuboso y chispeaba, aun así la visibilidad era total. El paisaje, aunque totalmente diferente a la imagen verde de Irlanda que traíamos en la cabeza, nos encantó: cañadas cubiertas de rocas, lagos y brezo. Primer sitio para aparcar que vimos y allí que fuimos.

Estaba todo en silencio y te sentías solo en ese paisaje marrón y rocoso. Era una sensación agradable. Parecía increíble que estuvieramos a menos de 1 hora de Dublín. Había una ruta que bajaba al lago, pero pusimos destino a nuestro siguiente objetivo que era Sally Gap. Aquí se encuentra el desvío a uno de los puntos más conocidos de la carretera (R759; 15 min): El Lough Tay, también conocido como el lago negro de Guinness.

Su nombre deriva del nombre irlandés Loch Té (lago de té) por su similitud con el té irlandés. También se le conoce como el lago Guinness pues esta familia era la antigua propietaria de las tierras. Además, la familia Guinness importó arena blanca y la colocó al norte del lago para que pareciera una pinta de la famosa cerveza. Los acantilados que se ven detrás del lago, o a un lado, según la perspectiva, son los de Luggala. Al ser privado no se puede visitar. Y, aunque ha aparecido en alguna que otra película, es muy famoso por ser el escenario de la aldea ficticia de Kattegat en Vikings.

Nosotros paramos a la primera oportunidad que tuvimos (un arcén más grande de lo normal donde cabían 2 coches y ya había uno aparcado, en el Lough Tay viewing point).

Si se sigue hacia adelante existen más aparcamientos y hay varias posibilidades para parar y ver el lago desde diferentes perspectivas e intentar descubrir su similitud con una pinta de cerveza. Uno de ellos es el JB Malone carpark. Desde aquí parte una pequeña caminata, que nosotros no hicimos, hasta la piedra conmemorativa de Malone, y que es otro mirador popular del lago. JB Malone es el fundador del Wicklow way, una ruta de 131 km de la cual forma parte este mirador.

Las montañas Wicklow es la zona montañosa más grande de Irlanda, y tiene por supuesto un gran número de posibles rutas para hacer. En esta página se pueden encontrar multitud de posibilidades para hacer trekking en este condado (que incluye también las rutas por Glendalough). Además están clasificadas por su duración.

Nosotros, después de disfrutar de las vistas de este lago, pusimos rumbo a Glendalough, a donde llegamos en unos 40 minutos.

Glendalough (en irlandés Gleann dá Loch, Valle de los 2 lagos) es un valle glaciar muy conocido por el complejo monacal fundado por S. Kevin en el s. VI.

S. Kevin nació en el año 498 y era descendiente de la casa real de Leinster. Sin embargo, renegó de su vida privilegiada y vivió como un eremita en una cueva en Glendalough. Fundó aquí un monasterio y creó un centro de enseñanza para cuidar a enfermos y copiar manuscritos. Su fama de santo se extendió y muchos discípulos llegaron a este lugar en vida de San Kevin. Pero fue  tras su muerte, allá por el año 618 (una de las muchas leyendas sobre el santo es que vivió 120 años), cuando el monasterio se hizo realmente famoso, convirtiéndose en lugar de peregrinaje. En el s. XIII Glendalough fue anexionado a la diócesis de Dublín y el monasterio perdió importancia. Debido a sus riquezas y a su remota localización, este complejo monacal sufrió durante su historia varios saqueos, de vikingos, normandos e irlandeses. Aunque el peor fue el sufrido en 1398, cuando las fuerzas inglesas destruyeron la mayoría de los edificios.

La mayoría de las construcciones que aun a día de hoy sobreviven datan de entre los siglos X y XII,  y han sido restaurados en su mayor parte en el s. XIX. El mayor número de ruinas se encuentra cerca del centro de visitantes al este del lago inferior. Pero también existen un número de edificios asociados a la vida del Santo que se encuentran en el lago superior.

Nos resultó un dato interesante que alrededor de 1042 se usó madera de roble de este valle para construir el segundo barco vikingo más largo registrado (unos 30 m). En 2004 se construyó una réplica de este, que se encuentra en Roskilde, Dinamarca.

Datos Prácticos

La visita a Glendalough (lagos y complejo monástico) es gratis pero el parking es de pago (4 €). Existen 2 aparcamientos que dan acceso al complejo: El del centro de visitantes (donde nosotros aparcamos) que es el más próximo a las ruinas principales y el del lago superior. Existe un parking gratis en Laragh (detrás de los Woollen mills y Laragh GAA), pero desde allí hasta las ruinas hay más de 2 km a pie. Si la idea es caminar y hacer alguno de los trekkings de la zona este aparcamiento estaría bien. 

Los parkings sí que tienen un horario pero el parque (lagos y monumentos) es siempre accesible. En el que aparcamos nosotros abría de 8 a 10 de la noche y los baños de 9 a 5. No pudimos visitar el centro de visitantes al estar cerrado debido a las normas sanitarias.

Otra manera de visitar Glendalough, si no se dispone de coche, es a través de un tour. Aquí podéis encontrar varios, que combinan esta visita con las montañas Wiclow o/y otros sitios cercanos como Kilenny. 

A la entrada del centro de visitantes hay un panel informativo con las posibles rutas a hacer. En Glendalough se puede pasar desde 1-2 horas y visitar las ruinas y el lago superior, como todo un día si se quiere hacer senderismo.

Antes de acceder a la ciudad monástica hay puestos que ofrecen café, helados, patatas, snacks y recuerdos. Y al lado se encuentra el Glendalough hotel, donde se puede comer.

Nuestro punto de vista en este caso no es muy útil porque durante el viaje sólo encontramos un gran número de turistas en contadas ocasiones y disfrutamos de Glendalough sin apenas gente. Pero por lo que hemos leído es un destino bastante popular y aconsejan llegar temprano.

Que ver en Glendalough

Debido a la hora a la que llegamos y a que llovía de forma intermitente, decidimos ir primero a ver los 2 lagos y más tarde visitar la ciudad monástica. No tuvimos tiempo para hacer ninguna de las rutas.

A la ciudad monástica se puede acceder a través de la antigua entrada medieval, un doble arco de piedra que en sus orígenes tenía dos pisos y parece ser que estaba cubierta por un techo. Este monumento es ahora único en Irlanda pues es la única entrada a un sitio monástico que se ha conservado en todo el país. También se conservan restos del pavimento original.

Enseguida se llega al cementerio donde se encuentra la torre redonda, de unos 30 m de altura. La torre se encuentra en su estado original, exceptuando el techo cónico que fue reconstruido a finales del s. XIX usando piedras originales que se encontraron allí. Las torres redondas eran campanarios independientes que se edificaron entre finales del s. X y mediados del XII. Son únicas en Irlanda en cuanto a forma y tipo. Sólo se encuentran en emplazamientos eclesiásticos de importancia y la puerta de acceso está a menudo orientada hacia la entrada occidental de la iglesia principal. 

Cerca se encuentra la Catedral, que fue edificada entre los S. X y XII y es el edificio más grande que se conserva en Glendalough. La catedral estaba dedicad a S. Pedro y S. Pablo pero su uso como catedral cesó en el año 1214. Muy cerca se encuentra la cruz de S. Kevin, una cruz tallada en una sola piedra de granito. Cuando fuimos vimos a un grupo de personas abrazando la cruz y no entendimos porqué. Pues bien, se dice que si al abrazarla se logra rodearla completamente con los brazos y cerrar el círculo tocándose las yemas de los dedos se concede un deseo. En el centro del cementerio se encuentra la casa de los curas (s. XII), un pequeño edificio románico cuyo uso original no se conoce (se piensa que pudo servir para albergar las reliquias de S. Kevin) pero que más tarde  fue usado como lugar de enterramiento de sacerdotes locales. Bajando unas escaleras, se llega a la iglesia de S. Kevin, un pequeño oratorio con un campanario circular que es conocido como la cocina de S. Kevin por la forma de su chimenea. Enfrente se encuentran las ruinas de la iglesia de S. Kieran, que fueron descubiertas en 1875 y que probablemente fue construida para conmemorar al fundador de Clonmacnoise, otro complejo monástico irlandés de gran importancia. Y a través de un pequeño puente se llega al camino que conduce a los lagos.

Fuera de la ciudad monástica pero muy cerca se encuentran las ruinas de la iglesia de Santa María, una de las iglesias más antiguas del complejo. Las ruinas se pueden ver desde el cementerio pero hay una cerca que no permite llegar a la iglesia. Nosotros no nos acercamos a verla en más detalle pero hay un camino saliendo de la ciudad que llega a ella. Si se tiene tiempo e interés, se puede tomar este desvío.

El camino hasta los lagos no es largo y es un paseo muy agradable. A un lado se tiene el lago inferior y el bosque de robles y al otro una pared rocosa donde a veces se ve alguna cascadita. Al cabo de unos 30 min (por supuesto esto depende del ritmo de cada uno) se llega al lago superior. 

Nosotros recomendamos mucho acercarse hasta él. La vista es muy bonita y el ambiente lo encontramos muy relajante. Igual era la hora, la luz o que acabábamos de empezar el viaje pero nos sentimos muy a gusto.

Al llegar se vuelve a ver el plano con las posibles rutas para hacer. Nosotros sólo nos acercamos a la orilla del lago, había patos y mi hija se entretuvo un rato con ellos. Luego paseamos brevemente por allí disfrutando del paisaje y nos fuimos. Nos llamó la atención una especia de círculo rocoso y unas cruces de piedra. Las cruces se creen que marcaban las estaciones en la ruta del peregrino alrededor del valle. Y del recinto de piedra se desconoce la fecha y existen varias teorías sobre él. Unos dicen que era un fuerte y lo toman como evidencia de una ocupación temprana del valle. Otros, que era un recinto para el ganado. Más tarde se ha sugerido que pudo servir como lugar de encuentro o refugio para los peregrinos

Alrededor del lago superior se conservan varias ruinas relacionadas con la vida de S. Kevin.

S. Kevin´s Cell: poco queda de lo que se cree fue la casa del santo, sólo un círculo de piedras que marca su ubicación. Pero, por lo que parece, desde aquí las vistas al lago superior son muy bonitas. Se puede visitar haciendo algunas de las rutas de las que hablaré enseguida.

Teampall-na-Skelling: o la iglesia de la Roca construida donde se cree que S. Kevin fundó la primera Iglesia en Glendalough. Se encuentra en la orilla sur del lago y sólo se puede acceder a ella en bote.

La cama d S. Kevin: al este de Teampall-na-Skellig, se encuentra esta pequeña cueva cuya entrada está a unos 8 m sobre el lago. Se cree que S. Kevin se retiraba aquí a meditar. Sólo es accesible en bote y no se recomienda su visita pues no es de fácil acceso.

Estas dos últimas pueden verse desde el camino Miner´s road que conduce a las ruinas de una villa minera situada al otro lado del lago.

Iglesia Reefert: el nombre de las ruinas de esta iglesia del s. XI proviene del irlandés  Righ Fearta (cementerio de reyes) y fue usada como mausoleo por la familia O´Toole.

En esta zona, si se dispone de más tiempo, comienzan varias rutas que vienen marcadas en el panel informativo que se encuentra tanto en el centro de visitantes como al llegar al lago superior.

  • Miner´s Road (5 km):  Este camino, que rodea uno de los lados del lago, llega a las ruinas del pueblo minero mencionado anteriormente.
  • Cascada Poulanass (1,6 km)
  • S. Kevin´s Cell y cascada Poulanass (1 km). Además, a la vuelta se puede pasar por la Iglesia Reefert.

Hay, además, rutas más largas como

  • Derrybawn Woodland Trail (8km), que ofrece vistas al valle de Glendalough.
  • Woodland Road (4 km), un paseo que te lleva a través del bosque.
  • Spinc and Gleneallo Valley (9 km), que, se supone, lleva a los mejores escenarios del condado de Wicklow.
  • Spinc and wicklow way (11 km), una ruta que comparte inicio con la anterior y acaba rodeando el lago superior.
  • Spinc short Route (5 km), que es la versión corta de las 2 últimas.

Si el objetivo es hacer alguna de estas rutas, igual es mejor idea aparcar en el parking del lago superior.

De vuelta al centro de visitantes fuera de la ciudad monástica y  en dirección al pueblo de Laragh existen otras 2 ruinas: las de la iglesia de la Trinidad (a unos 5 min andando del centro de visitantes) y las de la iglesia del Salvador (a unos 13 min). Esta última la vimos desde el coche yendo a nuestro siguiente destino. Construida en el s. XII, es la más reciente de las iglesias del complejo. Por no haber leído sobre ella no paramos, pero por lo visto presenta motivos decorativos muy bonitos.

Salimos de Glendalough en dirección a Kilkenny, donde dormíamos ese día. Durante el viaje seguimos comprobando la estrechez de las carreteras. Hubo un momento donde vimos ovejas al borde de la carretera y, al mismo tiempo, nos cruzamos con un coche. Ahora lo recordamos con risas, pero en aquel momento el que iba conduciendo lo paso un poco mal.

De camino visitamos Brownshill Portal Tomb, un dolmen situado a 3 km de Carlow en el condado del mismo nombre.

 

Este dolmen que en irlandés se llama Dolmain Chnoc an Bhrúnaigh fue construido por los primeros granjeros irlandeses como lugar de enterramiento allá por el año 3000 o 4000 a.C.

La entrada a la cámara funeraria está marcada por dos piedras sobre las que descansa una lápida. Esta pesará unas 150 toneladas y es, probablemente, la más pesada de este tipo en Europa.

Dejamos el coche en el aparcamiento gratuito y, cruzando una puerta y caminando unos 5 min, llegamos hasta él. Durante el camino se va viendo en la distancia y, la verdad, es que impresiona por su tamaño. Es una buena parada en el camino si interesa este tipo de construcciones y si no se va a incluir ningún otro monumento de este tipo en vuestra ruta.

Y, tras esta parada, llegamos a Kilkenny ya sin luz. Ese día dormíamos en una casa privada donde habíamos alquilado via Airbnb una habitación con baño. El dueño, Andrew, nos recibió muy amablemente. Enseguida salimos a cenar. La casa se encontraba a escasos 5 minutos caminando del castillo que, a su vez, se encuentra muy cerca del casco antiguo.

Kilkenny es conocida por su vida nocturna, cosa que podemos confirmar. Era sábado y la ciudad estaba llena de gente en la calle de fiesta. Tenemos que confesar que hacía mucho tiempo que no veíamos tanto ambiente en la calle a consecuencia de la pandemia.

Nos dirigimos al Kyttelers Inn, un pub muy conocido de la ciudad y también uno de los más antiguos de Irlanda. El edificio de piedra es muy bonito y tiene partes que datan de los s. XIII o XIV. Su historia está ligada a Alice de Kyteler la primera bruja condenada en Irlanda, que consiguió escapar de la hoguera. Esta mujer, que se casó 4 veces, amasó una gran cantidad de dinero tras la muerte de sus maridos.

Cuando llegamos, en el pub había mucho ambiente y en el piso de arriba música y fiesta. Dudamos si entrar porque nos pareció que había demasiada gente (madre mía, la pandemia como nos ha cambiado la manera de pensar). Sin embargo, nos dieron una mesa en una zona bastante tranquila. Pedimos unas alitas de pollo y un estofado de cordero y nos tomamos las primeras cervezas del viaje: una pinta de Kilkenny Red Ale y una media pinta de la lager americana Coors light (recomendada por la camarera cuando le dije que encontraba la cerveza Guinness  demasiado amarga) La comida estaba buena, especialmente el estofado. Pagamos  36 €.

De allí, tras recorrer las animadas calles del casco antiguo nos fuimos a dormir. Estábamos agotados.

Posibles modificaciones/mejoras en la ruta

Al organizar una ruta de varios días por un país se van haciendo miles de modificaciones al itinerario  inicial. Siempre hay puntos inamovibles pero se van añadiendo nuevos lugares a medida que se va encontrando información o se renuncia a alguno por tiempo, por horario o por no ser adecuado en esa época del año. De todas formas, con la intención de ayudar en la organización de futuros viajes, aquí dejamos una lista de los lugares que se quedaron fuera de nuestro itinerario pero que nos hubiera gustado visitar.

Al principio habíamos decidido empezar el viaje en coche tras haber estado un par de días conociendo Dublín. Por ello esta ruta la comenzábamos pronto por la mañana. Sin embargo, al final, alquilamos el coche nada más aterrizar en Irlanda y no fue hasta las 13:30 que estuvimos listos por lo que acortamos considerablemente los planes del día.

Qué nos dejamos por hacer:

– Nos hubiera gustado hacer alguna caminata, bien en la carretera militar, bien por el lago Superior en Glendalough. Nos quedamos con las ganas de recorrer la ruta Spinc and Gleneallo Valley.

De haber hecho mal tiempo, como para haber estado de senderismo, teníamos planeadas las siguientes visitas:

Jardines Powerscourt house, en Enniskerry. Esta atracción, una de las más visitadas del condado de Wicklow, se encuentra a 1 hora de Dublín. Se trata de una mansión rodeada por unos jardines considerados de los más bonitos de Irlanda. La visita es de pago y existen tours organizados que incluyen esta parada. Esta también puede visitarse dentro de un tour desde la ciudad de Dublín, más información aquí.

Cascada de Powerscourt. Esta cascada es, con sus 121 m, la más alta del país. Se encuentra a unos 5 km de la Powerscourt house. La visita es de pago.

Para mirar información de horarios y precios aquí.

Castillo de Huntington. El castillo sólo abre los fines de semana pero sus jardines están abiertos todos los días de mayo a septiembre. Más baratos que los otros, tienen buena pinta. Más infromación en esta página.

Jardines de Altamont. A unos 15 min en coche del castillo anterior se encuentran estos jardines cuya visita es gratuita. El parking es de pago: 2 euros. Información aquí.

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Nos gusta mucho sacar fotografías en nuestros viajes. Para ello llevamos la cámara Nikon D3400 con objetivo Tamron 18-200. En los viajes largos llevamos también nuestra antigua cámara, la Canon Powershot G5x, por si tenemos problemas con la primera. Además, esta sigue siendo nuestra primera opción si vamos a la montaña, pues es pequeña y ligera. Siempre llevamos varias tarjetas de memoria. La mochila que usamos para llevar las cámaras es esta.

Nuestra guías favoritas para preparar nuestro viajes son la DK y la Lonely Planet.

2 comentarios en “Irlanda: Military road, Glendalough, Brownshill Tomb y Kilkenny”

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