Visita al fuerte Schoenenbourg de la línea Maginot en Alsacia

¿Cansado de ver pueblos de entramado de madera en tu ruta por Alsacia? Te proponemos una visita diferente: la línea Maginot, la gran muralla defensiva que los franceses esperaban que detuviese el avance de los alemanes. Porque pocas cosas hay tan alejadas de un pueblo de cuentos de hadas, como un fuerte de la II guerra mundial. ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre cómo visitar la línea Maginot y el fuerte de Schoenenbourg

Alsacia es famosa sobre todo por sus cigüeñas y por sus pueblos y ciudades de encanto. Y nosotros, como enamorados que somos de estos lugares, no podemos más que recomendarte una ruta por los pueblos alsacianos. Sin embargo, tras visitar unos cuantos, te va a apetecer intercalar otro tipo de visitas.

Así, por ejemplo, puedes conocer la impresionante fortaleza de Haut-Koenigsbourg, realizar una cata de vino o visitar alguna bodega, o descubrir un fuerte de la línea Maginot.

En este post te damos varias ideas para conocer lugares relacionados con la II Guerra Mundial en Alsacia y alrededores.

¿Qué es la Línea Maginot y por qué se construyó?

La línea Maginot era un sistema defensivo fortificado francés que discurría, principalmente, a lo largo de su frontera con Italia y Alemania.

Tras la I Guerra Mundial, Francia se puso manos a la obra para proteger sus fronteras y defenderse de sus vecinos, queriendo evitar así una nueva invasión en una futura guerra.

Y, tras muchas discusiones, desde 1930 hasta 1940 se levantó, en varias fases, la línea Maginot. Su nombre recuerda a su principal impulsor: André Maginot, ministro de guerra francés en aquella época.

La construcción comenzó en la zona de la frontera con Italia, pues su gobierno fascista era un peligro más inminente que Alemania, donde Hitler aun no había subido al poder. Esta zona del sistema defensivo se conoce como Línea Alpina y es la parte norte a la que se suele uno referir con Línea Maginot. 

La línea contaba con más de 100 fuertes principales, separados entre sí por una distancia media de unos 15 kilómetros, y una multitud de fortines, puestos, trincheras y demás defensas auxiliares entre fuerte y fuerte. En su construcción se aplicaron todas las novedades tecnológicas que se iban produciendo, por lo que este acabó siendo el sistema de defensa más formidable que se ha construido nunca.

Sin embargo, la línea Maginot no sirvió para detener a los alemanes, pues conquistaron Francia en relativamente poco tiempo.

Entre las causas se barajan muchas razones. Por ejemplo, la preparación del sistema defensivo en base a la experiencia de la I Guerra Mundial, que fue un conflicto estático, donde las trincheras y fortificaciones impedían cualquier avance. Al final, el presupuesto militar se les fue en la línea Maginot, y no les alcanzó para construir más tanques y aviones, que les hubieran venido bien durante la II Guerra Mundial, que fue una guerra de maniobras.

Por otro lado, también se cree que este sistema defensivo no fue un fracaso total. Y es que el país ya acarreaba problemas antes de la II Guerra Mundial, problemas que la línea Maginot pretendía solucionar.

Así, Francia había tenido un gran número de bajas durante la I Guerra Mundial y Alemania le doblaba en población. Además, su zona más industrializada estaba en Alsacia y Lorena, que se encontraban justo en la frontera con Alemania, por lo que el país no podía permitirse ceder terreno en esos lugares.

Por ello, las tremendas fortificaciones tenían como objetivo proteger su zona industrial y preservar el mayor número de vidas entre su ejército. Y viéndolo así, la línea Maginot sí cumplió con su objetivo.

¿Y cómo lograron los alemanes superar esta gran muralla? pues atacando Francia desde Bélgica, donde las fortificaciones construidas eran más debiles.

¿Qué hubiera pasado si la línea Maginot hubiese sido fuerte también en la zona belga? Pues no lo sabemos. Nosotros sólo podemos decirte que la línea Maginot, independientemente de que fuera un éxito o no, es un lugar histórico muy recomendable, que, como pasa con los lugares asociados a las guerras, invita a la reflexión y ayuda a entender la historia, esa que solemos aprender de memoria en los libros de texto.

Qué visitar en la Línea Maginot

A día de hoy se pueden visitar varias de sus fortificaciones. En Alsacia y sus alrededores se encuentran algunas de las principales visitas.

Fuerte de Hackenberg en Veckring, a unos 180 kilómetros de Estrasburgo. La visita al fuerte más grande de la Línea Maginot es con guía y hay que reservar con antelación.

Fuerte Michelsberg, en Ebersviller, a unos 170 kilómetros de Estraburgo.

Fuerte de Simserhof, en Bitche, a unos 80 kilómetros de Estrasburgo. La visita es guiada.

Fuerte Four-à-Chaux en Lembach, a unos 60 minutos de Estrasburgo. La visita se lleva a cabo sólo de manera guiada.

Fuerte de Schoenenbourg en Hunspach, a unos 60 kilómetros de Estrasburgo. La visita se puede hacer por libre.

Además, se pueden visitar también algunos museos relacionados con esta gran muralla y la II Guerra Mundial.

Muy cerca del fuerte de Schoenenbourg está Hatten, donde puedes ver la casamata Esch y visitar el museo del refugio, en un búnker utilizado como cuartel. Aquí también hay información sobre la última gran ofensiva alemana, la Operación Nordwind, durante la cual se libró una batalla en Hatten en enero de 1945.

En Marckolsheim, a unos 65 kilómetros de Estrasburgo, está el museo de la Línea Maginot del Rhin, en una casamata que recuerda el combate en junio de 1940 en esta localidad.

Los horarios de estos lugares no suelen ser amplios, por lo que te recomendamos mirar sus páginas webs antes de ir.

Visita al Fuerte de Schoenenbourg

Nosotros visitamos el fuerte de Schoenenbourg, un lugar muy interesante, seas o no un aficionado a la historia bélica. Y lo decimos con conocimiento de causa, pues uno de nosotros no es muy fan de este tipo de visitas.

El fuerte de Schoenenbourg fue el más bombardeado de la línea Maginot durante la II guerra mundial. Los alemanes lo atacaron sin piedad con artillería y aviación, y aun así, el fuerte casi no tuvo daños y las bajas humanas fueron escasas. No fue tomado por la fuerza, sino que se rindió tras la capitulación francesa. 

Y después de la visita te quedará claro por qué ni el potente ejército alemán pudo con él.

Su horario depende de la época del año. Lo mejor es que mires su página web, porque cambia bastante. El horario que se indica es el de la venta de entradas, es decir, puedes comprar tu ticket hasta las 16:00, pero luego te dan tiempo hasta las 18:00 para la visita.

La entrada, en marzo de 2024, costaba 10€ y para los jóvenes entre 6 y 18 años, 5€.

En el interior hace unos 12 º, por lo que plantéate llevar una chaqueta. 

El acceso se hace por la parte trasera del fuerte, a través de una puerta/bunker de hormigón, que es una de sus pocas partes visibles, pues en su mayoría es subterráneo. 

Y pese a lo inexpugnable que parece la puerta, no estaba pensada para que fuera atacada, ya que sólo es la retaguardia, es decir, el lugar por donde entraban los soldados y las municiones. El frente de batalla estaba varios kilómetros al norte. Tanto es así, que los soldados tenían que ir a los bloques de combate en tren.

Trenes que ya no están en funcionamiento, por lo que la visita se hace caminado. Por eso, por muy rápido que vayas pasando por las salas y leyendo los carteles informativos, la visita te va a llevar unas dos horas

La información durante la visita está en alemán, inglés y francés.

Una vez que pasas una segunda puerta, lo que vendría a ser una segunda línea de defensa con su puesto de guardia y su ametralladora, llega la hora de bajar. Lo puedes hacer por escaleras o en ascensor.  

Y es entonces cuando llegas a pasillos interminables en donde, gracias a la numeración, vas recorriendo los diferentes espacios del fuerte.

Así, ves la cocina, pensada para dar de comer a mucha gente y que todavía conserva botes de comida y carteles de la época, las barracas, donde te puedes imaginar cómo convivían, la pequeña capilla o la central eléctrica, que da una idea de lo moderna, completa y compleja que era esta instalación defensiva, casi un pequeño pueblo subterráneo con víveres, munición y diésel para aguantar tres meses sin abastecimiento del exterior. Y por supuesto, una enfermería y un quirófano totalmente equipado, para ocuparse de los heridos.

Además, a lo largo de la visita hay algunas fotos de la época, que te ayudan todavía más a ponerte en contexto. También puedes ver dibujos decorando algunas paredes, que fueron hechos por los soldados que allí estuvieron.

Por un largo pasillo llegas al puesto de comando y la sala de comunicaciones, que podría ser el principal arma del fuerte. Y es que desde aquí se coordinaba toda la defensa de esta parte del frente, al igual que se llevaba la comunicación con el resto de la línea defensiva y con el Estado Mayor. 

Y por último, ves los bloques de combate, donde hay morteros, cañones, ametralladoras y municiones de todos los calibres. También se ve el mecanismo que subía y bajaba la torre acorazada desde la que se disparaban los cañones, así como un vídeo con este mecanismo en acción. 

En el recorrido encontrarás voluntarios que están dispuestos a aclararte cualquier duda que tengas.

Una vez terminada la visita puedes dar una vuelta por la zona, en buscas de algunas torretas del fuerte. Nosotros queríamos haber dado una vuelta, pero era febrero y cuando salimos hacía bastante frío, por lo que decidimos no explorar los alrededores.

También puedes ir a Hunspach, una pequeña, pero agradable localidad, a unos 3 kilómetros del fuerte. Aquí puedes tener tu ración diaria de casas de entramado. 

Mientras recorres estas carreteras, es probable que te encuentres con pequeñas estructuras que también pertenecieron a la Línea Maginot.

Lugares para recordar la II Guerra Mundial y otros enfrentamientos bélicos en Alsacia

Campo de concentración de Struthof-Natzweiler, que funcionó desde 1940, poco después de la anexión de Alsacia a Alemania, hasta que fue liberado en agosto de 1944.

Memorial de Alsacia y Mosela, donde se trata la historia de estos territorios, que desde 1871 hasta 1945, cambiaron cuatro veces de nacionalidad, formando parte de Alemania desde 1940 hasta 1945. Se encuentra a unos 10 kilómetros del campo de concentración.

– Otros búnkeres, como el fuerte de Mutzig, a unos 30 kilómetros de Estrasburgo, que fue construido entre 1893 y 1918 para proteger esta ciudad. Se le conoce como el fuerte del emperador Guillermo II, quien lo mandó construir, y fue la primera fortificación alemana de hormigón, blindada y electrificada, y se convirtió en la más poderosa y grande de Europa de su tiempo.

Mapa con los lugares de interés

Mapa de Alsacia con lugares que ver de la línea Maginot y de otros lugares relacionados con las dos Guerras Mundiales

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6 comentarios en “Visita al fuerte Schoenenbourg de la línea Maginot en Alsacia”

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