Qué ver en Goslar, una de las ciudades más bonitas de Alemania

Escondida entre los bosques del Harz se encuentra Goslar, una pequeña ciudad de casas de entramado de madera y paredes de pizarra que parece sacada de un cuento de hadas. Paseando por su casco histórico creerás que se ha detenido el tiempo, un tiempo en que Goslar era una de las ciudades más ricas del Sacro Imperio Romano Germánico. ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre qué ver en Goslar

Hemos oído muchas veces que las ciudades alemanas son bastante feas debido a la II Guerra Mundial. Bueno, pues desde ya te decimos que el país tiene un gran número de ciudades que te van a dejar con la boca abierta. 

En general, son de mediano tamaño y no muy conocidas, porque, tampoco vamos a mentirte, las grandes ciudades sí que perdieron gran parte de su encanto debido a la destrucción durante la guerra.

Algunos de estos lugares que te harán transportarte a la Edad Media o a los cuentos de los hermanos Grimm que, por cierto, eran alemanes, son: Lübeck, Lüneburg, Stralsund, Heidelberg, Schwäbisch Hall, Marburg, Bamberg, Rothenburg ob der Tauber, Regensburg, Tübingen, Tangermünde, Celle, Erfurt o Limburg. Y, por supuesto, Goslar, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.

Por cierto, sabemos que nos hemos dejado un montón en el tintero: ¿Qué ciudades añadirías tú?

Volviendo a lo que nos interesa, Goslar es una ciudad preciosa que, si no la conoces, ya puedes incluirla en tu lista de lugares a descubrir y si no te lo crees, sigue leyendo. 

Dónde está Goslar

Goslar se encuentra en el estado de Baja Sajonia, en la zona montañosa de baja altura del Harz. Es muy probable que no hayas oído hablar de esta región alemana, por eso te recomendamos que leas qué ver en el Harz, el lugar donde se reúnen las brujas.

Las ciudades más cercanas a Goslar con aeropuerto son: Hannover, a unos 100 kilómetros, Erfurt, a unos 150 kilómetros, y Leipzig, a unos 170 kilómetros.

En nuestra opinión, la mejor manera de conocer Goslar es haciendo una ruta en coche por esta zona poco conocida del país. Antes de conducir por Alemania, te recomendamos leer nuestros consejos para conducir por las carreteras alemanas

Para encontrar los vuelos que mejor se adapten a tus fechas y presupuesto, así como las mejores ofertas en coches de alquiler, te recomendamos entrar en Skyscanner, desde donde podrás reservar también hoteles.

Otra manera de llegar es en tren. Los trenes alemanes son gestionados por la compañía Deutsche Bahn y en su página web puedes encontrar toda la información necesaria sobre horarios, precios y rutas.

Hay varios tickets que pueden interesarte, si vas a viajar por distintas zonas del país: 

Desde el 1 de mayo, puedes comprar el Deutschland-ticket, que tiene validez mensual y te permite viajar por toda Alemania por sólo 49€ usando todos los transportes públicos locales que necesites. 

Si vas a viajar por Sajonia, échale un ojo al Sachsen ticket, que es válido para trenes locales y otros medios de transporte durante todo un día en los estados de Sajonia, Sajonia Anhalt y Turingia. Su precio depende del número de personas que se incluyan en él. Y es que vale para hasta 5 adultos y hasta 3 niños de 6 a 14 años. 

Historia de la ciudad imperial de Goslar

Los orígenes de Goslar se deben a la minería. Así, la evidencia más antigua de la extracción y fundición del mineral en esta zona data del S. III d.C. 

En el año 1009, se celebró en Goslar el primer sínodo imperial bajo Enrique II, comenzando un periodo de gran importancia para la ciudad como sede del Sacro Imperio Romano Germánico. 

Bajo el gobierno de los emperadores de la dinastía salia, dinastía de la Alta Edad Media que tuvo cuatro reyes de Alemania entre sus miembros (1027-1125), Goslar se convirtió en uno de los centros del imperio y en una de sus ciudades más ricas

La poderosa familia Staufer, más conocidos como los gibelinos, se sentía muy cómoda en Goslar, que fue testimonio directo de su lucha con los güelfos. En el S. XIII, con el final de los Staufer, terminó el tiempo imperial de la ciudad.

Si te interesa saber más sobre los gibelinos y güelfos en Alemania, te recomendamos leer: las ruinas de Weibertreu.

Fue entonces cuando Goslar impulsó su independencia, ganando en importancia el comercio de cobre y plata. Así, la historia de la ciudad está marcada por la lucha por el poder de las minas de Rammelsberg. 

En el S. XVIII, Goslar se endeudó y comenzó a decaer y en el S. XIX, era una ciudad empobrecida. Durante la II Guerra Mundial, no sufrió grandes daños y, tras esta, perteneció a la zona de ocupación británica y por aquí pasaba la frontera con la zona de ocupación soviética. 

Como curiosidad, fue en Goslar donde se celebró, en 1950, el primer congreso del partido CDU, en el que Konrad Adenauer fue elegido líder del partido.

En 1988, se cerró la mina de Rammelsberg, que a día de hoy puedes visitar como museo. 

Qué ver en Goslar

Para que no te pierdas nada durante tu visita, vamos a hacerte una lista de los lugares más importantes qué tienes que ver en Goslar.

Centro histórico de Goslar: casas de entramado de madera

En Goslar verás iglesias, fortificaciones medievales y un palacio imperial, pero lo que te va a enamorar son sus innumerables casas de entramado de madera. Y es que tiene más de 1500 de distintas épocas perfectamente conservadas y, muchas de ellas, bellamente decoradas.

Como te puedes imaginar, lo mejor que puedes hacer en esta antigua ciudad imperial es perderte por sus calles y dejarte sorprender por sus numerosos rincones llenos de encanto. No dejes de pasear a lo largo del río, pues es una zona que nos encantó, y fíjate también en las decoraciones de las casas y en sus puertas, que seguro te sorprenderán.

Mientras callejeábamos por su casco histórico, descubrimos la casa natal del doctor Albert Niemann, el descubridor de la cocaína.

Si buscas la casa de entramado más antigua, tienes que ir hasta la St. Annen Haus, que data de 1488 y donde, en 1494, se fundó un monasterio. Su horario de visita no es muy amplio, puesto que abre los sábados de 11:30 a 13:00. 

Entre las casas de entramado de madera más famosas que ver en Goslar, está la Siemenshaus, una de las más grandes, que fue construida en el S. XVII por el alcalde y comerciante Hans Siemens. En su interior hay, entre otras cosas, una cervecería. Y es que la producción de cerveza fue muy importante para la economía de la ciudad. Esto se refleja en el hecho de que, en el S. XVII, había más de 380 casas con derecho a elaborar esta bebida.

Para visitar la casa de la familia Siemens, que empezaron como campesinos y fueron ganando en poder hasta llegar a la alcaldía y de la cual surgen los fundadores de la afamada compañía, tendrás que participar en una visita guiada o ponerte en contacto con la oficina que lleva la casa. Tienes toda la información en la página web.

Plaza del mercado: ayuntamiento y Kaiserworth

La plaza del mercado es la plaza principal de la ciudad, donde se concentran muchos de los edificios más importantes que ver en Goslar. Así, no puedes perderte ni el ayuntamiento, ni el Kaiserworth.

Ayuntamiento de Goslar

El ayuntamiento comenzó a construirse a mediados del S. XV, aunque fue ampliado a lo largo de los siglos.

Si hay algo que lo hace especial, es la impresionante Huldigungssaal, salón del homenaje, de comienzos del S. XVI. Sus paredes están completamente recubiertas por paneles pintados de temática religiosa. Para conocer su interior tienes que participar en una visita guiada

Es esta sala la que nos convenció para incluirlo en la lista de los ayuntamientos más bonitos de Alemania.

Kaiserworth

El Kaiserworth, la histórica casa de los gremios de finales del S. XV, llama la atención gracias a su fachada de color anaranjado decorada por numerosas esculturas, entre las que verás varios emperadores. 

Sin embargo, la que más interés recibe es la de un curioso personaje, el Dukatenmänchen, hombrecillo del ducado, que está debajo de la representación de la Abundancia. Este no es más que un hombre que consigue hacer realidad el sueño de mucha gente, cagar monedas. 

La decoración del edificio, que hoy es un hotel, da una idea de la riqueza de la ciudad y de los gremios en aquel tiempo.

El centro de la plaza está dominado por una fuente, que está coronada con un águila imperial dorada, el símbolo de Goslar. Esta guarda varias curiosidades, pues la fuente del mercado de Goslar está considerada una de las obras de bronce más importantes del periodo románico y es la más antigua de Alemania. Su parte inferior, un recipiente grande de bronce, data, probablemente, del S. XII y está considerado el trabajo de fundición en bronce más grande del románico. El cuenco superior fue creado en el S. XIII.

Si estás a las 9:00, 12:00, 15:00 o 18:00 en la plaza, verás el reloj del Kämmereigebäude en funcionamiento. Durante un rato van apareciendo figuras que muestran la historia de la minería en Rammelsberg.

Alrededores de la plaza: Schuhof, iglesia del mercado, Brusttuch y Großes heiliges kreuz

Schuhof, patio de los zapatos

Este bonito rincón es la plaza más antigua de Goslar. Rodeada de bonitos edificios de entramado de madera, en el pasado aquí se encontraba el gremio de los zapateros.

Iglesia del mercado de San Cosme y San Damián

La iglesia fue mencionada por primera vez a mediados del S. XII y llama la atención por sus altas torres asimétricas, que verás desde diferentes puntos de la ciudad. A una de ellas puedes subir para disfrutar de unas estupendas vistas de la ciudad, eso sí, tendrás que subir 231 escalones. La entrada cuesta 3€.

En el interior de la iglesia destaca su altar barroco en madera tallada del S. XVII, la pila bautismal de bronce del S. XVI y varias vidrieras del S. XIII. Y, por supuesto, no nos podemos olvidar de su biblioteca, cuyos orígenes se remontan, al menos, a la primera mitad del S. XVI.

Brusttuch

Enfrente de la iglesia está la Brusttuch, una casa patricia de planta trapezoidal bellamente decorada, construida en la primera mitad del S. XVI. 

Entre sus adornos verás figuras mitológicas, animales y una figura muy curiosa conocida como la Butterhanne, una mujer que, mientras prepara mantequilla, se rasca una de sus nalgas con la falda levantada.

Großes heiliges kreuz

Cerca de la iglesia del mercado se encuentra este edificio que fue construido a mediados del S. XIII como hospicio para los necesitados. A día de hoy, alberga un mercado artesanal. Además, sigue manteniendo su antigua función, pues una parte del edificio se dedica al cuidado de las personas mayores. 

Palacio Imperial, Kaiserpfalz

Uno de los edificios más importantes de Goslar es el Palacio Imperial, que está considerado el edificio secular más grande de su época. 

Este fue construido a mediados del S. XI y, antiguamente, formaba parte de un complejo de mayor tamaño. Puedes visitarlo de martes a domingo de 10:00 a 17:00.

Desde el palacio tendrás bonitas vistas a la ciudad, con las torres de la iglesia del mercado sobresaliendo entres las casas y, si lo rodeas, en su parte trasera verás el jardín del palatinado.

Frente al palacio está el Domvorhalle, el último recuerdo de la antigua catedral de Goslar, la colegiata de San Simón y Judas, que fue construida a mediados del S. XI y demolida en el S. XIX por falta de dinero para su restauración. Su antigua silueta está marcada en el suelo. 

Lo que ves hoy día era el pórtico norte de la catedral y en su interior hay una réplica del Kaiserstuhl, el trono de los emperadores y reyes alemanes que fue creado entre 1060 y 1080. El original está en el palacio imperial.

Restos de la antigua fortificación de la ciudad

Como te puedes imaginar, una ciudad tan importante y próspera como Goslar estuvo, en el pasado, completamente fortificada. Los orígenes de este sistema defensivo se remontan al S. XII, siendo en el S. XVI la última vez que se ampliaron y reforzaron.

En el S. XVIII, estas fortificaciones ya no tenían sentido y, como pasó en otras muchas ciudades, se fueron demoliéndo a lo largo del S. XIX. Hoy día, podemos imaginarnos su antiguo aspecto acercándonos hasta el Zwinger o la Breites tor, puerta ancha.

El Zwinger es una torre construida en el S. XVI, como una de las estructuras más sólidas de Europa, que podía acomodar hasta 1000 hombres en caso de asedio. Alberga un pequeño museo y desde su terraza tienes una vistas geniales de Goslar. El problema es que para visitarlo tienes que ser un grupo y ponerte en contacto previamente con ellos.

Como curiosidad, en el Zwinger hay también algunos apartamentos de vacaciones, por lo que, si quieres hacer un poco más especial tu visita a Goslar, puedes alojarte aquí.

La Puerta Ancha fue construida a mediados del S. XV y ampliada posteriormente hasta convertirse en un baluarte. Esta era un complejo que constaba de puerta interior y exterior, la cual estaba flanqueada por dos torres, y entre ellas se encontraba el werderhof, el cuartel de los guardas. 

Lo que ves hoy día es la puerta interior, el werderhof y una de las torres de la puerta exterior, la torre Riesling.

Hay una ruta con paneles informativos sobre el antiguo sistema de defensa de Goslar que va, más o menos, desde el Palacio Imperial hasta la torre Ancha.

Otra de las antiguas entradas de la muralla era la Rosentor o puerta de las Rosas. Aquí puedes ver una escultura del famoso artista colombiano Botero.

Neuwerkkirche 

Junto a la puerta de las Rosas, fuera de las antiguas fortificaciones, se encuentra esta iglesia que formaba parte de un antiguo convento de monjas fundado en el S. XII. Su estructura no ha cambiado apenas desde que se construyó, por lo que es un buen ejemplo de arquitectura románica.

En el interior de la iglesia, además de un bonito fresco del S. XIII en la bóveda del ábside, verás unas decoraciones muy curiosas en sus columnas principales.

Mina de Rammelsberg

Por supuesto, no podemos dejarnos la mina de Rammelsberg, que está a unos 6 kilómetros al sur de Goslar.

Según una leyenda, su nombre proviene del caballero Ramm, cuyo corcel descubrió el tesoro que la montaña guardaba, al revelar una veta de mineral tras rascar el suelo con sus cascos.

Después de más de 1000 años de minería casi ininterrumpida, en los que se extrajeron alrededor de 27 millones de toneladas de mineral, la actividad cesó el 30 de junio de 1988. La mina se convirtió entonces en un museo que abre de noviembre a marzo de 9:00 a 17:00, siendo el último tour a las 15:30 y de abril a octubre de 9:00 a 18:00, último tour a las 16:30. 

Otros puntos interesantes en la ciudad

Museos

En Goslar hay varios museos que puedes visitar:

– El museo de las figuras de estaño, que se encuentra en el bonito molino Loh, de principios del S. XVI. Aquí podrás ver representados con pequeñas figuritas importantes hechos históricos sucedidos en Goslar. 

– El museo de Goslar, donde puedes ver el águila original de la fuente de la plaza del mercado, el evangelio de Goslar o el altar de Krodo, del S. XII, y aprender sobre el desarrollo de la ciudad.

– El museo en el Mönchehaus, que organiza exhibiciones temporales de arte moderno y contemporáneo.

Iglesia de Frankenberg

La iglesia de San Pedro y San Pablo está en el barrio de Frankenberg, en la zona más alta de la ciudad. Fue construida en el S. XIII, aunque ha sufrido muchos cambios a lo largo de su historia, y era la parroquia de los mineros.

De noviembre a marzo la iglesia sólo abre en horario de misa.

Iglesia de San Jorge

Se encuentra en Grauhof, a unos 4 kilómetros de Goslar, y es una iglesia construida a comienzos del S. XVIII en estilo barroco.

Abre domingos y festivos de 15:00 a 17:00

Qué comer y beber en Goslar

Sobre qué comer en esta zona de Alemania, ya hemos escrito en qué ver en el Harz. Además, tenemos un post sobre gastronomía alemana, que te puede venir muy bien a la hora de pedir en los restaurantes.

Pero queremos hablarte de un producto que, aunque ahora sea una bebida muy típica en Leipzig, proviene de Goslar, la cerveza Gose. Asimismo, la producción de esta bebida fue importante para el desarrollo económico de la ciudad, especialmente tras perder los derechos de las minas de Rammelsberg en el S. XVI.

Su nombre hace referencia al pequeño río de donde se extraía el agua para su producción ya en la Edad Media y que da también nombre a la ciudad. Se dice que el rey Otto III era un gran admirador de esta cerveza, allá por el año 1000, y el obispo de Hildesheim recibió, en 1397, un barril de Gose como agradecimiento por su mediación en un conflicto. 

Un lugar donde puedes probarla es en la Brauhaus Goslar, que está justo al lado de la plaza del mercado. A nosotros nos gustó mucho, la comida estaba muy rica y la cerveza, por supuesto, también. Además, si viajas con niños, este es un lugar perfecto, pues son muy bien recibidos.

Si quieres una cafetería tradicional, con una decoración elegante, pero algo pasada de moda, puedes ir al barock café Anders, que está junto a la iglesia del mercado. Puedes probar la Baumkuchen, una tarta típica de esta zona que está muy buena, o alguna de las muchas que tienen. Nosotros desayunamos allí.

Visitas cercanas a Goslar

Como ya hemos dicho, Goslar se encuentra en el Harz, por lo que conocer esta bella región sería un broche perfecto a tu visita. 

En el post qué ver en el Harz, encontrarás muchos lugares para visitar en este área. Aquí te nombramos sólo alguno de los más conocidos:

Wernigerode, una localidad encantadora con un sorprendente ayuntamiento.

– La ciudad de Quedlinburg, que, junto a Goslar, es otra de las perlas del Harz.

– La iglesia de madera Gustav II Adolf, que te hará pensar que estás en Noruega.

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