Qué ver en Stuttgart, la ciudad del automóvil

Situada en un valle rodeado de colinas y viñedos, Stuttgart es una ciudad que guarda entre sus calles y distritos muchas sorpresas para el visitante, que conocerá una ciudad verde, llena de miradores, con una interesante arquitectura moderna y museos de gran nivel y que es considerada la cuna del automóvil. Si todo esto no fuera suficiente, es una de las puertas de entrada a la Selva Negra. ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre Uno de los lugares qué ver en Stuttgart.

Stuttgart es la capital del estado de Baden-Württemberg, en el sur de Alemania, y la sexta ciudad más grande del país.

La ciudad, con una amplísima oferta hotelera, restaurantes para todos los gustos, una gran red ferroviaria, un aeropuerto y mucho ambiente, es perfecta para hacer base y conocer sus alrededores, que es una zona maravillosa. Y, si no nos crees, échale un vistazo a las mejores excursiones desde Stuttgart

Además, puede ser considerada como la puerta de entrada a la Selva Negra y a la Schwäbische Alb o Jura de Suabia, puesto que se encuentra a 1 hora de estos bellos entornos naturales.

Si bien es cierto que no es la ciudad con más encanto del país, sí que merece la pena dedicarle algo de tiempo para conocer su pequeño casco histórico y sus extensas zonas verdes, visitar algunos de sus interesantes museos o disfrutar de las vistas desde algunos de sus numerosos miradores. 

Asimismo, es perfecta para los amantes del automóvil, gracias a los museos de Mercedes Benz y Porsche y para los que les guste la arquitectura moderna.

Así que, para que le saques el máximo partido a tu visita, hemos preparado este post en el que te contamos qué ver en Stuttgart y te explicamos todo lo necesario para tu estancia. 

Si has llegado hasta aquí, será, seguramente, porque estás interesado en esta zona de Alemania. Por eso, puede que te interese entrar en nuestro blog, donde encontrarás más información sobre Baden Württemberg:

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Y para que disfrutes de la gastronomía alemana durante tu viaje, te recomendamos leer nuestra guía sobre los platos tradicionales de este país.

Cómo llegar a Stuttgart

El aeropuerto internacional de Stuttgart se encuentra a unos 14 km del centro. 

Para encontrar los vuelos que mejor se adaptan a tus fechas y presupuesto, te recomendamos entrar en Skyscanner, desde donde también podrás reservar coches de alquiler.

Desde el aeropuerto puedes llegar a la estación central de Stuttgart en unos 30 minutos, usando el S-Bahn o el U-Bahn. Cuál es la diferencia entre ambos medios de transporte no es muy importante, ambos pueden asimilarse con el metro, así que toma el que más te convenga.

– Hay dos líneas de S-Bahn que salen de la terminal del aeropuerto: S2 y S3

Los tickets puedes comprarlos en las máquinas rojas y de manera online desde la página de la Deutsche Bahn. El precio es de unos 3,70€.

El horario del S-Bahn es muy amplio, de 5:08 a 2:08 entre semana y los fines de semana y festivos de 5:08 a 3:08. La frecuencia variará según el día y la hora, pudiendo ser cada 15 min, 30 min o cada hora.

– La línea U6 sale de una parada que está a unos 5 min de la terminal. El viaje cuesta unos 3,70 €. El billete se compra en las máquinas amarillas.

El horario de esta línea es muy amplio, de 4:21 a 1:19. La frecuencia variará según el día. Entre semana hay cada 10 o 15 min según la hora.

También existe la opción del taxi o del traslado privado. En este último caso te recogerán en el aeropuerto y te llevarán directamente a tu destino.

Cómo moverte por Stuttgart y sus alrededores

Para descubrir esta zona de Alemania no necesitas alquilar un coche, aunque, obviamente, este da más libertad.

Y es que con los trenes de la Deutsche Bahn puedes moverte por toda la región. En su página puedes consultar todas las rutas, horarios y precios. 

Una buena opción para conocer esta zona es adquirir el Baden-Württemberg ticket, un billete que permite tomar a lo largo de un día todos los trenes que se quiera dentro de este estado. Es válido para un máximo de 5 personas. Están incluidos los medios de transporte S-Bahn, U-Bahn, tranvías y autobuses. 

Además, desde el 1 de mayo puedes comprar el Deutschland-ticket, que tiene validez mensual y te permite viajar por toda Alemana por sólo 49€ usando todos los transportes públicos locales que necesites.

Recomendamos mirar antes de cada viaje la página de la compañía, porque a veces hay tramos en obras que modifican los trayectos.

Por otro lado, para moverte por Stuttgart puedes utilizar el S-bahn y el U-bahn.

Mapa de las diferentes rutas del S-bahn. Este te permite llegar también a muchos pueblos de los alrededores.

Mapa de las diferentes rutas del U-bahn.

Hay varias opciones de tickets, cuyo precio dependerá de la zona a la que vayas. Así, cuanto más lejos, más pagas. Hay hasta 7 zonas. 

Además, hay  un ticket de corto recorrido, para sólo 3 paradas, que cuesta, en 2023, 1,70€. Por cierto, los niños hasta 6 años viajan gratis y los de 6 a 14 pagan menos. 

La mayor parte de las paradas dentro de Stuttgart son zona 1; el aeropuerto, Esslingen y Ludwigsburg son zona 2. Un ticket sencillo dentro de la zona 1 cuesta 2,90€ y para zona 2 cuesta 3,70€. 

Sin embargo, si vas a coger el tren varias veces, igual te conviene comprar los billetes de día, Tagesticket (5,80 € zona 1 y 7,40 € zona 2). Este es válido sólo para una persona, pero también hay opción de grupo de hasta 5 personas (11,60€ zona 1 y 14,40€ zona 2).

Los tickets son también válidos para el tren de cremallera, teleférico, autobuses, trenes de cercanía y en ciudades cercanas como Esslingen o Ludwigsburg.

Los billetes los puedes comprar online o en las maquinas que hay en las paradas, también en los autobuses.

Te dejamos aquí toda la información sobre los tickets.

Si llegas en coche, que sepas que aparcar en Stuttgart no es barato. Además, como gran ciudad que es, suele tener mucho tráfico. 

Una opción es dejar el coche en un parking en las afueras y moverte en transporte público, en los llamados Park + Ride, que están cerca de paradas de tren y también son de pago. 

Aparcar en las zonas principales de la ciudad es de pago de lunes a sábado de 8:00 a 22:00. Cada 11 minutos son 20 céntimos y por 14 h (máxima tarifa) pagas 10,30€. 

Otra alternativa son los parkings. Uno que usamos nosotros es el de la staatsgalerie, en pleno centro de Stuttgart. Su tarifa máxima son 12 € y pagas 1,20 € cada 30 min.

Además, ten en cuenta que Stuttgart, como casi todas las ciudades alemanas, es una zona de baja emisión. Por eso, para poder circular por la ciudad, necesitarás llevar una pegatina especial que indique el nivel de emisión de tu coche. 

Te contamos todo lo que sabemos sobre esta pegatina en 11 cosas que te sorprenderán al conducir por carreteras alemanas.

En Stuttgart también hay restricciones para los vehículos que usan diésel. Para estar seguro de que no infringes ninguna ley, aquí te dejamos este link donde se indican las ciudades de baja emisión, mirar pestaña Umweltzone, y las zonas con restricción de diésel, pestaña Durchfahrtsbeschränkungen.

Breve historia de Stuttgart

Antes de contarte qué ver en Stuttgart, queremos explicarte brevemente su historia, para que entiendas porque la ciudad tiene su actual aspecto.

La zona más antigua de Stuttgart es el distrito de Bad Cannstatt. Fue aquí donde, en el s. I d.C, se estableció el primer asentamiento de la ciudad, un fuerte de caballería romana, Castell Cannstatt. 

Alrededor de él se fue desarrollando un asentamiento civil, que llegó a ser una de las ciudades romanas más grandes de lo que hoy es Baden Württemberg. Su final llegó con la invasión alamana del s. III.

Se considera mediados del s. X como el momento de la fundación de Stuttgart. Esta era en su origen una yeguada, un lugar para la cría de caballos. Y es de aquí de donde viene su nombre, Stutengarten, jardín de yeguas.

Y ahora ya sabemos el porqué de la importancia del caballo en la ciudad, que vas a verlo representado en numerosos lugares, como por ejemplo, en su bandera. Además, es el símbolo de una de las empresas de automóviles de Stuttgart, Porsche.

En 1251, Stuttgart pasó a los condes de Württemberg. Eberhard I amplió la ciudad y reforzó sus fortificaciones para convertirse en la sede principal de los Condes de Württemberg en 1320. En 1495, el conde Eberhard V se convirtió en el primer Duque de Württemberg, elevando Stuttgart a sede del Ducado.

La ciudad fue devastada durante la Guerra de los Treinta Años y la peste bubónica empeoró la situación. Al menos, en 1688, la ciudad salió ilesa de la Guerra de Sucesión del Palatinado.

En 1770, se fundó la academia militar Karlsschule, que fue elevada a universidad en 1781, siendo su alumno más famoso Friedrich Schiller, quien estudió aquí medicina. 

Sin embargo, la universidad fue disuelta en 1794, tanto por razones económicas, como por miedo al surgimiento de ideas revolucionarias como las que habían llevado a la Revolución Francesa. Y es que, a finales del s. XVIII, Stuttgart era una ciudad provinciana, de calles estrechas, ganadería, población agrícola y unos 20.000 habitantes.

En 1805, la ciudad se convirtió en capital del Reino de Württemberg y su primer rey fue Federico I, aunque fue durante el reinado de su sucesor, Guillermo I, cuando se construyeron muchos de los edificios más importantes de Stuttgart.

Stuttgart experimentó un crecimiento gradual en el s. XIX y con el comienzo de la industrialización, la población creció constantemente.

Durante la II Guerra Mundial, gran parte de la ciudad fue destruida tras sufrir 53 ataques aéreos, siendo el peor de todos ellos el del 12 de septiembre de 1944. 

En abril de 1945, Stuttgart fue ocupada por tropas francesas, pero en julio pasó a formar parte de la zona de ocupación americana. 

Stuttgart se postuló como la nueva capital de la República Federal, junto a ciudades como Fráncfort, Kassel o Bonn, que fue finalmente la elegida.

Un personaje controvertido de la posguerra fue el alcalde Arnulf Klett, que fue el responsable de la reconstrucción de la ciudad. Esta se basó en ideas modernistas y no tanto en reconstrucciones históricas, siendo muy criticado en su momento. 

Así, en el centro de Stuttgart, no quedan muchos edificios anteriores a la guerra.

Qué ver en Stuttgart

La ciudad no destaca por sus edificios históricos, pero te va a sorprender por sus numerosas zonas verdes, por su gran número de museos y por su papel pionero en áreas como el automovilismo y la arquitectura moderna.

Comencemos con todo lo que puedes descubrir en Stuttgart si decides venir a esta metrópoli alemana.

Vamos a dividir la visita en casco histórico, alrededores del casco histórico y zonas más alejadas, a las cuales puedes llegar en transporte público.

Qué ver en el casco histórico de Stuttgart

Mapa con los lugares de interés que hay que ver en el casco histórico de Stuttgart y en sus alrededores

Mapa indicando los lugares Uno de los lugares qué ver en el centro de Stuttgart.

El casco histórico de Stuttgart es pequeño y se recorre fácilmente caminando. Al estar lleno de interesantes museos, puedes tardar en conocerlo desde un par de horas a un día entero. Esto dependerá, por supuesto, de tus intereses. 

Nunca es mala idea comenzar la visita uniéndote a un free tour por Stuttgart, en el que conocerás los edificios más emblemáticos y te enterarás de muchísimas historias y detalles de la ciudad que, de otra manera, pueden pasarte desapercibidas. Si sois un grupo igual os interesa este tour privado por Stuttgart.

Nosotros vamos a comenzar el paseo en la estación principal de trenes, que, probablemente, sea tu primera toma de contacto con la ciudad. 

Si visitas Stuttgart ahora, vas a encontrar la zona en obras y rodeada de grúas. Y es que en 2010 comenzó un ambicioso proyecto, Stuttgart 21, que va a modernizar la estación y soterrar sus andenes. 

Una seña característica de la estación, que fue construida entre 1914 y 1928, es su torre del reloj, que está coronada por el símbolo de Mercedes-Benz.

Desde la estación sale la Königstrasse, la principal calle comercial de la ciudad, que, como te puedes imaginar, está siempre muy frecuentada. Mide más de un kilómetro y pasa por la Königsplatz, donde están los principales edificios históricos que ver en Stuttgart. 

Aquí hay muchísimos negocios, con cafeterías, restaurantes y todo tipo de tiendas. Al principio, junto a la estación, está la oficina de turismo. 

En esta calle verás un elemento típico de Stuttgart, los Bretzelkörble o cestas de brezeln, que son pequeños puestos donde se vende este típico pan alemán. La idea la trajo, en 1969, Ursula Zotz-Füess desde Nueva York y no esperes ver más puestos de comida ambulante, porque este es el único permitido.

Pero nosotros no vamos a tomar la Königstrasse, nosotros iremos a los jardines superiores del castilloque comienzan muy cerca de la estación y van paralelos a la calle comercial.

Cuando llega el buen tiempo y las fuentes están en funcionamiento con los árboles en todo su esplendor, el jardín se llena de gente y es muy agradable pasear por él. Sin embargo, a nosotros nos gusta más en otoño, cuando los diferentes colores le dan un toque especial y se puede disfrutar del reflejo de los edificios sobre el agua en calma. 

Este parque te lleva hasta el estanque Eckensee, que está rodeado de importantes edificios y es uno de los lugares que tienes que ver en Stuttgart

Aquí está la Ópera Estatal de Stuttgart, que es una de las más importantes de Alemania. 

Así, la primera representación de ópera en Stuttgart se remonta a 1660 y se realizó en los antiguos edificios del teatro. Tras un incendio en 1902, se levantó este edificio, que consistía en una “casa grande” para la ópera y una “casa pequeña” para el teatro. 

Sin embargo, sólo el primero sobrevivió a los bombardeos, quedando casi intacta. Junto a él se reconstruyó el teatro, pero en estilo moderno.

El teatro estatal de Stuttgart consta de tres secciones, ópera, ballet y teatro, y tiene reputación internacional. Por eso, si eres un amante de estas representaciones, puedes aprovechar tu visita para ver algún espectáculo.

Algo más alejado está el Parlamento en un edificio de vidrio oscuro, donde se puede comer en su restaurante, Plenum Stuttgart, que tiene una terraza en los jardines del palacio. Detrás del edificio puedes ver un fragmento del muro de Berlín.

En el estanque hay, desde 2022, una obra que seguramente te hará pensar por qué alguien quiso afear este rincón. Sin embargo, al acercarte, seguro que cambias de opinión. Lo que ves es el techo de cobre de la ópera tal y como quedó tras los temporales del 2021. Su objetivo es concienciar sobre el cambio climático. 

Al otro lado del estanque está el edificio del arte coronado por un ciervo dorado. Fue construido a comienzos del s. XX y reconstruido tras la II Guerra Mundial. El edificio es la sede de la Asociación de Arte de Württemberg, que se dedica a difundir el arte contemporáneo.

Y el último edificio que se ve es uno de los laterales del Nuevo palacio.

Y nos vamos a la plaza más bonita de Stuttgart, la amplia plaza del palacio o Schlossplatz, donde edificios modernistas se mezclan con los edificios históricos más importantes de la ciudad.

Este lugar, con sus jardines, sus bonitas fuentes, su gran columna y su templete, es, sin lugar a dudas, uno de los lugares que tienes que ver en Stuttgart

Aquí puedes hacer un recorrido por la historia de la ciudad, pues está el antiguo palacio, cuya historia se remonta al s. X, el nuevo palacio del s. XVIII, el Königsbau, construido por orden de Guillermo I en el s. XIX, y el cubo de vidrio del s. XXI. 

En su centro se levanta la Columna del Jubileo, que lleva dominando la plaza con sus 30 metros de altura desde mediados del S. XIX, tras el 25 aniversario del gobierno y el 60 cumpleaños del rey Guillermo I. En lo alto está la diosa Concordia, que mide unos 5 metros.

Junto a ella hay dos fuentes, que fueron colocadas en 1863 en honor al rey Guillermo I. Están decoradas con angelotes que representan los ríos más importantes de Württemberg, entre los que están el Neckar, que cruza la ciudad, y el famoso Danubio. 

Frente a la torre hay un quiosco de música de hierro fundido, donde antiguamente las bandas militares amenizaban los domingos.

Como te puedes imaginar, esta plaza, antiguo patio de armas y desfiles, es el corazón del casco antiguo y siempre tiene mucho ambiente. Si hace buen tiempo, sus jardines se llenan de gente descansando y niños jugando. Además, es probable que coincidas con algún evento organizado. Por ejemplo, en adviento forma parte del mercado de navidad y se decora con imágenes representativas de la ciudad.

Si te gusta viajar en época navideña, puede interesarte los mercados de navidad más bonitos de Alemania.

Los edificios que rodean la plaza son:

El Nuevo palacio, que fue la residencia de los duques y reyes de Württemberg hasta mediados del s. XIX. 

A mediados del S. XVIII, el duque Carl Eugen decidió que el Antiguo Palacio no era suficientemente representativo, por lo que se ordenó levantar este palacio acorde para la familia. 

El edificio salió muy dañado de la II Guerra Mundial y se discutió mucho sobre su futuro. Al final, a mediados del s. XX, se decidió no demolerlo y reconstruir su parte exterior. Actualmente alberga la sede de dos ministerios y por ello no es fácil visitarlo, pues normalmente no hay visitas guiadas

Detrás del palacio está el jardín de la academia, llamado así porque aquí estaba la Hohe Karlsschule, la academia militar elevada a universidad donde Schiller estudió medicina. Hoy no queda nada, sólo una placa cerca de la fuente que muestra como era. Las ruinas del edificio, parcialmente destruido tras la guerra, fueron demolidas en 1959 para ampliar la zona. 

El Palacio Antiguo se remonta al s. X, al origen de la ciudad. A lo largo de su historia, ha sufrido muchas modificaciones y ampliaciones y, a mediados del s. XVI, el castillo medieval se transformó en un palacio renacentista. Durante la II Guerra Mundial parte del complejo quedó gravemente dañado y se reconstruyó a mediados del s. XX.

No te quedes sólo en el exterior y sube sus escaleras para entrar en el bonito patio porticado. Aquí, Eberhard V, primer duque de Württemberg, te da la bienvenida montado en su caballo. 

Hoy el castillo alberga el museo estatal de Württemberg, con exposiciones muy interesantes sobre arqueología, arte e historia, además de mostrar las joyas de la corona de Württemberg. 

Durante la visita se entra en la bella iglesia de mediados del s. XVI, que fue rediseñada en estilo neogótico, en cuya cripta están las tumbas de varios miembros de la familia Württemberg.

El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00 y para ver su información actualizada, lo mejor es entrar en su página web. Los miércoles a partir de las 14:00 pagas lo que tú quieras. 

Junto al castillo destaca la columna de Mercurio, que está coronada por una escultura dorada de este dios. Esta forma parte de la antigua cancillería y fue construida a finales del s. XVI como una torre de agua.

El Königsbau está frente al palacio Nuevo y fue construido a mediados del s. XIX por orden del rey Guillermo I. Aquí se organizaban conciertos y bailes y albergaba también diferentes tiendas y negocios. 

Lo más llamativo del edificio es su larga columnata, con 34 columnas. Durante la II Guerra Mundial sufrió graves daños y fue reconstruido a mediados del s. XX. 

Hoy sigue habiendo en su interior tiendas y cafeterías y, para ampliar su capacidad, se adjuntó a su parte trasera un edificio que alberga el centro comercial Königsbau Passagen.

Desde 2005, hay un cubo de cristal a su lado que alberga el Museo de arte de Stuttgart, donde se exhibe arte moderno y contemporáneo. 

Si te gusta el pintor Otto Dix, no dudes en visitarlo, pues tienen una extensa colección de sus obras. Además, desde el piso superior disfrutas de una vista fantástica de la plaza. De todas formas, si quieres una bonita perspectiva de esta, sube las escaleras que están junto al cubo. 

El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00 y los viernes hasta las 20:00. La entrada cuesta 6€.

Si pasas de día y de noche, verás como cambia su aspecto, puesto que al anochecer se ilumina y es posible ver parte de su interior. 

En el lugar del museo, estaba el palacio del príncipe heredero, de mediados del s. XIX, el cual se decidió no reconstruir tras la guerra.

Y continuamos con los lugares que ver en Stuttgart en la plaza de Schiller, un bonito rincón al cual puedes acceder desde la plaza del palacio. 

Aquí se organiza el bullicioso mercado de flores y productos locales los martes, jueves y sábados. Y, si vistas la ciudad a finales de agosto-principios de septiembre, te encontrará con el Stuttgarter Weindorf o pueblo del vino de Stuttgart, una fiesta donde puedes probar los vinos de la región y comprobar la importancia de la viticultura en este estado.

El centro de la plaza lo ocupa una estatua del famoso dramaturgo Friedrich Schiller, que nació en la cercana localidad de Marbach am Neckar y que estudió medicina en Stuttgart. 

A su alrededor se levantan los siguientes edificios históricos:

La colegiata es uno de los edificios más antiguos de la ciudad y la distinguirás gracias a sus dos torres desiguales. En la primera mitad del S. XIV, se convirtió en el lugar de enterramiento de los Condes de Württemberg.

Su historia se remonta al s. X, cuando se construyó una primera iglesia en este lugar, que fue ampliamente renovada y ampliada a lo largo de su historia. Es por ello, que el edifico presenta elementos de diversos estilos arquitectónicos. 

De su parte exterior llama la atención el grupo de apóstoles que decoran una de sus entradas laterales. Estos formaban parte de la puerta de los apóstoles del s. XV, que no sobrevivió a la guerra. Y es que la colegiata resultó gravemente dañada por los bombardeos y tuvo que ser reconstruida a mediados del s. XX. 

Su interior, aunque es moderno, no te lo puedes perder, pues conserva importantes monumentos. Así, el más antiguo es la tumba del conde Ulrich I y la duquesa Agnes von Liegnitz, de finales del s. XIII. También destacan las 11 estatuas de piedra que hay en el coro, que se crearon en el s. XVI y representan a varios condes de Württemberg. 

La colegiata sigue manteniendo una tradición que se remonta a 1618, cuando algunos trompetistas hacían sonar sus instrumentos desde la torre. Hoy día se sigue haciendo dos veces por semana: los martes y los jueves a las 8:45. 

La Fruchtkasten, llamada así por su uso como granero, está junto a la colegiata y es uno de los edificios conservados más antiguos de Stuttgart, pues sus orígenes se remontan a finales del s. XIV, aunque tuvo que ser reconstruido tras la guerra. 

Hoy día alberga la casa de la música, con una importante colección de instrumentos históricos, que también organiza conciertos donde se toca alguno de ellos. Su entrada está incluida con el palacio Antiguo. 

El Prinzenbau es un palacio del s. XVII que se utilizó hasta 1918 para los miembros de la familia de Württemberg e invitados importantes. Alberga la sede del Ministerio de Justicia. Tuvo que ser reconstruido tras la guerra. 

La Vieja Cancillería data del s. XVI, aunque ha pasado por numerosos cambios y tuvo que ser reconstruida tras la guerra. Fue la sede del gobierno y administración del Ducado, que más tarde sería Reino de Württemberg. Alberga la farmacia de la Corte y parte del Ministerio de Justicia. 

La siguiente parada es un verdadero deleite para los sentidos y es que vamos a entrar en el Markthalle o mercado. Es mejor que entres sin hambre, porque si no te va resultar difícil resistirte a comprar en alguno de sus puestos.

A comienzos del s. XIX, se inauguró este nuevo mercado para una ciudad en continuo crecimiento. En su fachada destacan sus miradores en estilo Art Nouveau y su interior, aparte de auténticas delicias, guarda alguna peculiaridad, como las vías de tranvía más antiguas de la ciudad, que se usaban para llevar los productos al mercado.

Frente a su entrada principal está la Karlsplatz o plaza de Carlos, un lugar que ver en Stuttgart donde puedes aprender sobre el periodo nacionalsocialista.

Para ello tienes que visitar el hotel Silber, que fue el cuartel general de la Gestapo en la ciudad. Aquí los opositores al régimen eran encarcelados y torturados y se organizaba la deportación de los judíos. 

Hoy alberga una exposición gratuita que abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00, y los miércoles hasta las 21:00.

En la plaza está también el monumento a las víctimas del Nacionalsocialismo. 

Los sábados se organiza aquí un mercado de objetos de segunda mano, que resulta curioso recorrer y donde puede que encuentres alguna reliquia.

Nos dirigimos ya a la Marktplatz o plaza del mercado, que está dominada por el ayuntamiento, el tercero que ha habido en este lugar. 

Así, el primero era de mediados del s. XV, de estilo renacentista. El segundo, dañado durante la II Guerra Mundial, era de principios del s. XX de estilo gótico flamenco. Y el actual, de mediados del s. XX, presenta una moderna fachada y conserva parte de los laterales del ayuntamiento gótico. 

Sin embargo, la torre del antiguo ayuntamiento que no quedó destruida tras la guerra, fue demolida y reemplazada con la actual, que mide unos 60 m. 

En uno de los laterales del ayuntamiento verás la escultura de Stuttgardia, que ya decoraba el segundo ayuntamiento y que sobrevivió a los bombardeos. Es una figura alegórica que pretende ser la diosa tutelar de la ciudad.

El interior del ayuntamiento guarda una peculiaridad, un ascensor paternoster aun en funcionamiento y abierto al público. Estos elevadores no se detienen nunca, por lo que subir y bajar puede ser una aventura. Su nombre viene de su similitud a las cuentas de un rosario. 

Museos en el casco histórico

Además de los museos ya mencionados, en la parte trasera de la ópera y del Nuevo palacio, en la calle Konrad Adenauer, hay un par de museos más.

Uno que te recomendamos, especialmente si te gusta la pintura, es la galería estatal de Stuttgart, una importante pinacoteca con obras de artistas alemanes y europeos de diferentes épocas, como Lucas Cranach, Rembrandt, Rubens, Dalí, Delacroix, Cézanne, Degas, Monet, Matisse, Otto Dix, Klee, Mondrian o Picasso. 

¿Te hemos convencido? porque estos son sólo un ejemplo de los artistas que puedes encontrar dentro. 

El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00, los jueves hasta las 20:00. Los tickets cuestan 7€, los miércoles es gratis.

Aunque no te interese, acércate a ver su colorido exterior, donde la mampostería se mezcla con partes de metal y tuberías de colores rosa, verde y azul. La verdad es que es un lugar curioso que ver en Stuttgart.

Otro museo interesante es el museo de historia en el Wilhelmpalais, un palacio construido a mediados del s. XIX por orden del rey Guillermo I, como casa para sus dos hijas. Fue, además, la residencia de Guillermo II, último rey de Württemberg, que vivió aquí hasta 1918, año de su abdicación. 

Dañado durante la II Guerra Mundial, fue reconstruido a mediados del s. XX y es utilizado como museo desde 2018. 

Además de aprender sobre la historia de la ciudad, este es un lugar perfecto para ir con niños, pues en su interior pueden sentirse como auténticos arquitectos. Y es que la planta baja está habilitada para ellos y se ha transformado en una gran zona de construcción.

Abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00, los viernes hasta las 21:00. Muchas de sus salas son de entrada gratuita, como la de los niños. Las exposiciones especiales cuestan 6€.

Qué ver en los alrededores del casco histórico de Stuttgart

El centro histórico se encuentra en la parte baja de un valle rodeado por colinas, muchas de la cuales se encuentran cultivadas con viñedos

Por eso, en cuanto decides visitar algún barrio a más altura, vas a verte en la necesidad de subir escaleras. Porque otro aspecto característico de la ciudad son sus más de 400 escaleras, que en el dialecto de la zona, el suabo, se conocen como Stäffele. 

Estas tienen su origen en la viticultura, cuando los viñedos se encontraban en las empinadas laderas. Así, para poder trabajar en ellos, se crearon estas escalinatas, que vas a comprobar que son muy empinadas y de gran longitud. 

Lo bueno es que tras el esfuerzo te esperan buenas vistas de los alrededores. 

Una de las escaleras más bonitas te llevará al primer punto de los alrededores que queremos recomendarte:

Plaza Eugen o Eugensplatz

Este bonito lugar está a unos 900 metros del palacio Nuevo, eso sí, a través de empinadas calles con bonitos edificios y escaleras. El esfuerzo lo puedes recompensar en la heladería pingüino, donde se forman largas colas. 

También puedes llegar con el U-Bahn hasta la parada Eugensplatz.

En esta plaza que ver en Stuttgart hay varias cosas remarcables:

– Las vistas que se tienen del casco histórico, que lo convierte en uno de nuestros miradores preferidos. Bueno, nuestro y de mucha gente, pues es un lugar muy popular.

Una de las fuentes más bonitas de Stuttgart, la fuente de Galatea, con una escultura de esta Nereida y una pequeña cascada de agua. 

Esta fue inaugurada a finales del s. XIX y, en aquel entonces, muchos criticaron su grado de desnudez. Se dice que la reina Olga, quien donó la escultura, para acallar las quejas, dijo que iba a colocarla de espaldas, con el culo señalando a la ciudad.

– El monumento al famoso humorista Vicco von Bülow, conocido como Loriot, que vivió cerca de esta plaza. También encontrarás referencias a este artista en los nombres de algunos helados de la heladería pingüino.

Barrio de las alubias o Bohnenviertel

A unos 700 m del palacio Nuevo está el Bohnenviertel, que era el barrio de la gente pobre, de ahí su sobrenombre, puesto que esta legumbre era el ingrediente principal de su dieta. 

El distrito, uno de los más antiguos de la ciudad, ha logrado mantener parte de su encanto en esta moderna ciudad y se encuentra entre las plazas Charlotte y Leonhards.

Aquí podrás ver uno de los pocos restos de la antigua muralla, la torre Schellenturm, de mediados del s. XVI, además de edificaciones antiguas. 

También es un buen lugar para encontrar bonitos cafés y tiendas de moda, así como para comer, pues hay varias tabernas tradicionales, donde puedes probar el vino de la zona. Un ejemplo es el weinstube zur Zirke o el Schellenturm, situado en la torre de la muralla.

Otra manera de conocer el vino de esta región es haciendo una cata de vino en el museo del vino de Stuttgart y, si sois un grupo, podéis uniros a un safari enológico.

Distrito Europa o Europaviertel

Y de un barrio tradicional nos vamos a uno de edificios modernos, que se empezó a desarrollar en la última década del s. XX.

El Europaviertel está a kilómetro y medio del palacio Nuevo, en la parte trasera de la estación principal. Aquí hay bancos, hoteles, oficinas, restaurantes de ambiente moderno y tiendas. 

Sin embargo, si es uno de los lugares que ver en Stuttgart es porque guarda una de las bibliotecas más bonitas del mundo, que está en la Mäilander platz, donde hay cafeterías, restaurantes y un gran centro comercial, el Milaneo.

Como te puedes imaginar, es una visita muy popular, no sólo por estudiantes y lectores, sino por mucha gente que quiere sacarse fotos en su bonito interior.

La biblioteca, que se inauguró en 2011, es un cubo de hormigón y vidrio esmerilado de unos 40 m de altura diseñado por el coreano Eun Young Yi, y, si estás aquí por la noche, lo verás iluminado de azul. 

Al entrar, te das cuenta que el color que domina su interior es el blanco, lo que transmite paz y tranquilidad. Asimismo, una gran sala vacía y muy alta te hace aislarte del bullicio exterior. 

Subiendo por las escaleras, llegarás a un espacio interior completamente blanco, donde destacan los libros con lomos de colores diferentes. Además, es muy luminoso, gracias a una claraboya en el techo. 

El horario de la biblioteca es muy amplio, de lunes a sábado de 9:00 a 21:00, pero la azotea con vistas a la ciudad sólo abre de 9:00 a 18:00. 

Lago del fuego o Feuersee

En el centro de la ciudad hay un idílico rincón, que está a unos 2 kilómetros al oeste del Nuevo palacio. 

Nos referimos al lago artificial Feuersee, donde la iglesia de San Juan parece flotar en sus aguas. 

El templo, construido a mediados del s. XIX en estilo neogótico, fue gravemente dañado durante la II Guerra Mundial y, durante su reconstrucción, se dejó inacabado. 

Así, le falta la parte superior de la torre, recordándonos la destrucción de la guerra.

Lugares que ver en Stuttgart alejados del centro

Mapa con los lugares de interés que ver en Stuttgart alejados del centro

Mapa con los lugares más interesantes a las afueras de qué ver en Stuttgart

La ciudad de Stuttgart tiene un gran número de distritos, algunos de los cuales son muy interesantes. 

Para llegar a ellos, lo más cómodo es tomar el transporte público, aunque, si tienes tiempo y te apetece, siempre puedes ir caminando, atravesando bonitos jardines o fortaleciendo las piernas en sus múltiples escaleras.

Otra manera de conocer esta extensa ciudad es subiendo al autobús turístico, que recorre muchos de los lugares que ver en Stuttgart.

Bad Cannstatt

Bad Canstatt es el distrito mas grande y más antiguo de Stuttgart. Habitada por romanos y alamanes, esta ciudad balneario creció en importancia en los s. XVIII y XIX, cuando sus complejos termales atrajeron a destacados personajes.

El barrio guarda varios lugares de gran interés, por lo que es uno de los lugares que no puedes perderte en tu visita a Stuttgart.

Pasear por su casco antiguo. Bad Canstatt salió mejor parada de la Guerra que su vecina Stuttgart. Por eso, aquí podrás ver numerosos edificios históricos y restos de su muralla. 

El más antiguo data de mediados del s. XIV y está en Brählesgasse 21, pero el más bonito es el Klösterle o pequeño monasterio, que data de mediados del s. XV y llama la atención por su entramado de madera de color rojo. 

La iglesia del s. XV fue la única de las cuatro grandes iglesias góticas de la ciudad que permaneció casi intacta tras la guerra.

– Disfrutar de su parque balneario y rememorar los tiempos en que esta ciudad atraía a multitud de visitantes gracias a sus manantiales curativos. 

Ver donde «nació el automóvil». El parque balneario, además de ser un lugar precioso donde perderse, guarda otro punto muy interesante, el cobertizo donde Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach trabajaron juntos y desarrollaron el primer motor de alta velocidad del mundo en 1883. 

– Otra cosa que hacer en Bad Canstatt es ir al parque del travertino, donde lo natural se mezcla con lo industrial. Los restos de las antiguas canteras de travertino, que cerraron en 2007, sus grúas y vías se han integrado perfectamente en un parque donde puedes aprender sobre el pasado industrial de Stuttgart

– Y si estás aquí en septiembre-octubre, puedes disfrutar de la Canstatter Volksfest, la segunda fiesta más grande en Alemania tras la Oktoberfest

Sus orígenes se remontan a 1815, cuando la erupción de un volcán indonesio hizo que el clima se volviera loco y hubiera un año sin verano, con las cosechas perdidas y, por ende, hubo una gran hambruna. 

El rey de entonces, Guillermo I, tomó varias medidas para reformar la agricultura y evitar más males futuros.

En 1818, como signo de esperanza y para celebrar la abundante cosecha del año, se celebró una fiesta agrícola que sentó las bases de la fiesta actual, que, a día de hoy, recibe alrededor de cuatro millones de visitantes y es conocida popularmente como der Wasen, por el lugar donde se celebra. 

Si vienes en primavera, abril-mayo, puedes disfrutar del festival de primavera, que es más moderno y más pequeño, pero donde se hace prácticamente lo mismo.

Otra manera de conocer este distrito es uniéndote a esta excursión culinaria por Bad Canstatt

Capilla funeraria de los Württemberg

El siguiente punto que ver en Stuttgart es perfecto para los románticos, pues esta capilla funeraria es conocida popularmente como el Taj Mahal de SuabiaY es que, al igual que el edifico más famoso de la India, esta tumba también se construyó por amor.

En este caso por el amor del rey Guillermo I hacia su segunda esposa, su prima Catalina Pavlovna, que, desgraciadamente, murió inesperadamente a los 3 años de la boda, con sólo 30 años. 

En su honor, su viudo levantó este mausoleo, donde también esta enterrado él y una de sus hijas. 

Al entrar, sobre la puerta, podrás leer «El amor nunca termina». Bonito, ¿verdad?

El lugar es también perfecto para disfrutar de unas buenas vistas, pues la capilla se levanta sobre el valle del Neckar, rodeada de viñedos. 

Abre del 1 de abril al 30 de noviembre. Esta es la información sobre su horario.

Palacio Solitude

A las afueras de Stuttgart puedes visitar el antiguo palacio de caza del duque Carl Eugen, construido a mediados del s. XVIII. 

El exterior del palacio es de estilo rococó, pero su interior pertenece al clasicismo, con formas más sencillas. Desde el palacio tienes, además, bonitas vistas de los alrededores.

Los jardines del palacio los puedes visitar libremente y de manera gratuita, pero para conocer el interior hay que unirse a una visita guiada. 

Dejamos aquí la información sobre el horario, porque cambia según la época del año.

Colina Birkenkopf: Monte Scherbelino

Un lugar que ver en Stuttgart que recuerda los daños sufridos durante la II Guerra Mundial es esta colina de 511 metros, que es, además, un buen mirador sobre la ciudad.

Antes de la Guerra, el Birkenkopf, más conocido como monte Scherbelino, medía 471 metros de altura, pero tras amontonarse aquí 1,5 millones de metros cúbicos de escombros, la colina pasó a medir sus actuales 511 metros.
 

Puedes dejar el coche en uno de los aparcamientos que hay cerca y, tras un corto paseo, llegar a su punto más alto, que está marcado con una cruz.

Además de las bonitas vistas, se han colocado a modo de anfiteatro alrededor de la cruz antiguos restos de la ciudad.

Jardín Chino 

Uno de los lugares que ver en Stuttgart te puede hacer sentir un poquito como en China, pues es un pequeño jardín típico del sur de este país, que fue construido en 1993 para una Exposición Internacional de Horticultura. 

Tras la exposición, se llevó a su ubicación actual, una zona a media altura con una vista preciosa sobre la ciudad. La visita es gratuita.

De acuerdo con la tradición, representa el mundo en miniatura y es un lugar perfecto para relajarse y pasar un rato tranquilo. 

Plaza Santiago de chile 

Otro lugar que ver en Stuttgart que te hace pensar en tierras lejanas es esta pequeña plaza, que es más bien un mirador, pues está situado en lo alto de una ladera, y que está decorada con una escultura de un Moai de la isla de Pascua.

Junto a la plaza está el parque Wernhalden, donde puedes comprobar el gran tamaño de las sequoyas.

Hasta aquí puedes llegar usando el tren cremallera, zahnradbahn, que va de Marienplatz a Degerloch. De esta manera, puedes disfrutar de las magníficas vistas sin cansarte.

Colonia de Weissenhof

Y llegamos a un lugar que ver en Stuttgart que está incluido en la lista de patrimonio de la humanidad de la Unesco desde 2016. 

Nos referimos a dos casas diseñadas por Le Corbusier, aunque la zona significó mucho más, siendo un lugar pionero para la arquitectura moderna. 

Y es que en este lugar se realizó, en 1927, una exposición de arquitectura moderna bajo la dirección de Mies van der Rohe. En ella, 17 arquitectos de varios países, como Walter Gropius, Le Corbusier o Hans Scharoun, plasmaron sus ideas en las afueras de Stuttgart. 

Fue una creación novedosa para la época, con 21 viviendas minimalistas, de formas cúbicas, funcionales y muy luminosas. Además, emplearon materiales experimentales, como hormigón ligero, paneles de corcho o  de yeso. 

Durante la II guerra mundial parte de la colonia fue destruida.

Ahora, puedes pasear de manera gratuita por este barrio residencial, donde hay un mapa que muestra las obras de cada uno de los arquitectos y su ubicación original. 

Asimismo, puedes visitar el museo Weissenhof, que está en una de las casas diseñadas por Le Corbusier. Además de aprender sobre la historia de la colonia, visitas la casa tal y como se encontraba en 1927 y ves el diseño multifuncional de las salas, que podían transformarse en dormitorios gracias a paredes correderas. 

El museo abre de 11:00 a 18:00 de martes a viernes y desde las 10:00 los fines de semana y festivos. La entrada normal cuesta 5€.

Museo Mercedes Benz y Museo Porsche

Otro área en la que la ciudad también fue pionera es la industria automovilística. Y, hoy en día, Mercedes-Benz y Porsche, así como las grandes empresas Bosch y Mahle, tienen su sede en Stuttgart.

Hay dos museos que ver en Stuttgart que harán las delicias de los amantes de los coches, los cuales son bastante diferentes entre ellos.

– El museo de Mercedes está en Bad Canstatt y es muy grande, por lo que le puedes dedicar unas 3 horas.

En sus 9 pisos se cuenta la historia de la compañía, que comienza en 1886 con el primer automóvil de Carl Benz. Además, puedes ver coches como los del emperador Guillermo II o el primer papamóvil.

– El museo de Porsche no es tan grande, pero tanto su diseño como los coches que se exponen hacen que la visita sea muy interesante. Además, puedes montarte en alguno de sus vehículos y sentirte dentro de un taller gracias a la realidad virtual.

Para saber más sobre estos dos museos y sobre otros lugares alemanes relacionados con la automoción, puedes leer visita a los museos Porsche y Mercedes en Stuttgart.

Torre de la televisión

También la ciudad fue pionera en la construcción de la torre de la televisión, puesto que fue la primera torre de televisión del mundo hecha de hormigón armado. Fue inaugurada en 1956. 

La torre es un mirador que, gracias a sus 217 m, permite ver, cuando hace buen tiempo, la Jura de Suabia. Además, en su interior hay un restaurante. 

Es un lugar muy popular para ver atardecer. Aquí está la información de horario y precios.


Parques y jardines que ver en Stuttgart

Stuttgart puede presumir de tener un gran número de extensas zonas verdes. De hecho, puedes recorrer la «U verde», un camino de 8 kilómetros que une los parques más bonitos de la ciudad y que se extiende desde el centro hasta el Killesberg. 

Si la recorres, pasarás por los jardines de palacio, el parque de Villa Berg, el parque Rosenstein o Killesberg.

Los jardines de palacio se dividen en parte superior, media e inferior. 

La parte más cercana al palacio Nuevo es la superior. Los jardines medio e inferior son una zona muy popular, donde la gente hace deporte, se junta para hacer barbacoas o simplemente pasa el rato tirada en la hierba. 

Hay estanques, zonas arboladas, biergarten y zonas para niños. Es un sitio perfecto para descansar después de conocer el centro de la ciudad.

Al final del jardín inferior está el parque de Villa Berg, una antigua residencia de verano del rey Karl Friedrich y la reina Olga. 

Después pasarás al parque Rosenstein, uno de los parques más bonitos que ver en Stuttgart, que fue diseñado a mediados del s. XIX.

Aquí se encuentra el castillo de Rosenstein, construido en la década de 1820 por orden de Guillermo I, que se lo dedicó a su esposa Catalina, la que está enterrada en el Taj Mahal de Suabia. 

El nombre recuerda a su flor favorita, la rosa, y hay un jardín de estas flores junto al castillo, desde donde hay unas bonitas vistas de la ciudad y el río Neckar. Hoy, el castillo alberga una parte del Museo de Historia Natural.

El parque tiene gran tamaño y en él está el Wilhelma, zoo y jardín botánico, un lugar perfecto para ver la floración del magnolio a finales de marzo. 

Además, aquí está también uno de los tres baños minerales de la ciudad, das Leuze. Y es que Stuttgart tiene el depósito de agua mineral más grande de Alemania y el segundo de Europa tras Budapest.

Así, en la ciudad puedes disfrutar de sus aguas en tres baños minerales, das Leuze, los baños minerales de Berg, en el parque de Villa Berg, y SoleBad en Bad Cannstatt. Estos se alimentan de manantiales reconocidos como curativos, por eso, este agua es buena para tratamientos de spa, rehabilitación y prevención.

Así que, ya sabes, apunta a tu lista de cosas para ver en Stuttgart visitar un baño de aguas minerales.

Hohenpark Killesberg

El Killesbergpark está al norte de la ciudad y se remonta a la feria de horticultura de 1939. Antes de la feria, parte del parque era una cantera. 

Su punto más alto está coronado por la torre Killesberg, de 42 metros de altura. Subir hasta lo más alto cuesta 1€ y desde arriba tendrás unas vistas increíbles de la verde ciudad de Stuttgart y del valle del Neckar. 

Pero ir al parque no merece la pena sólo por la torre. Especialmente si viajas con niños esta puede ser una muy buena visita, con un increíble parque infantil, una feria histórica y un tren, el Killesbergbahn, que recorre parte de esta extensión verde. En verano es muy recomendable el jardín de dalias.

Dónde comer en Stuttgart

Además de saber qué ver en Stuttgart es también importante saber dónde comer.

Como comprenderás, en la sexta ciudad más grande de Alemania no vas a tener problema para encontrar un lugar donde comer o una cafetería donde sentarte a descansar.

Una zona de la que ya hemos hablado es el Bohnenviertel, un lugar donde encontrarás tabernas tradicionales.

Y otra zona que nos gusta mucho es la que está muy cerca de la plaza del mercado, en las calles Geissstrasse, Töpferstrasse y Eberhardstrasse, donde hay muchos locales de restauración y algún rincón con encanto. 

Si buscas comida tradicional, puedes ir a la taberna Weinstube Kachelofen y si te gusta el ramen, el Umami ramen Stuttgart está muy bien, aunque seguramente tendrás que esperar un rato, pues es muy popular y no tiene muchas mesas.

Otra opción son las Brauhaus, o casas de la cerveza, como la Carls Brauhaus, en la plaza del palacio, o la Schönbuch, también en el centro. 

Pero vamos, que en el centro vas a encontrar todo tipo de comida, sólo tienes que escoger el que más te guste. Y tampoco es difícil encontrar donde comer en los distritos de Stuttgart.

Sobre que comer, te aconsejamos nuestro post sobre gastronomía alemana, donde encontrarás los platos más típicos de este país. 

En esta región es común comer maultauschen, que es una pasta rellena que suele llevar carne y verduras, y las linsen mit Saite, lentejas con salchicha y una pasta típica.

Y que no se te olvide probar el vino.

Dónde dormir en Stuttgart

Pues depende mucho de cuáles sean tus planes. 

Si quieres visitar la ciudad y moverte en transporte público para conocer los alrededores, merece la pena que te alojes en el centro, que está muy bien comunicado con todos los distritos de la ciudad y es donde hay más ambiente y una mayor oferta gastronómica y cultural.

Sin embargo, si lo que vas a hacer es llegar en coche para visitar en un día la ciudad y después hacer alguna ruta por la región, entonces sería mejor coger algún hotel en la periferia, donde aparcar es más sencillo y económico. Sólo tienes que fijarte en que tenga alguna parada de tren cerca.

Otra opción es dormir en Bad Canstatt, donde hay ambiente, muchos restaurantes y está bien comunicado.

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3 comentarios en “Qué ver en Stuttgart, la ciudad del automóvil”

  1. Pues me han entrado ganas de volver, porque me doy cuenta de que me he perdido muchas cosas en visitas anteriores. Como siempre, ¡súper completo!

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