Ruinas de todos los Santos

Que ver en la Selva Negra: una guía para descubrir sus secretos

La Selva Negra es uno de los destinos más populares del sur de Alemania. Este área esconde, entre sus espesos bosques y profundos valles, un sinfín de secretos, numerosas cascadas, pueblos de cuento, aguas termales, ruinas, palacios, monasterios, miradores, el lugar donde nace el Danubio. Un lugar donde se cuida la tradición y donde se puede degustar una buena gastronomía acompañada de ricos vinos y buenos aguardientes. ¿Nos acompañas?

La Selva Negra es, a día de hoy, un destino muy popular. Una ruta por sus carreteras flanqueadas por espesos bosques de abetos, entre lagos, cascadas y pueblos de cuento, donde descubrir lugares mágicos y llenos de leyendas, es un destino perfecto para varios días. 

Pero la Selva Negra es muy conocida, y esto hace que algunos de sus lugares más famosos estén muy orientados a los visitantes, lo que puede traer consigo alguna que otra desilusión. Además, la Selva Negra abarca un gran territorio y a veces es difícil saber dónde se encuentran las paradas más interesantes.

En este post hablaremos de los lugares que nosotros consideramos que merecen una visita. Escribiremos de lagos, de pueblos de cuento, de rutas de senderismo, de castillos en ruinas, de arquitectura, de ruinas romanas, de balnearios, de trineos de verano, de vino, de cerveza y de aguardiente. Es difícil que uno no encuentre algo de lo que le guste. 

No vamos a escribir sobre cuantos días se necesita para visitar esta región. Consideramos que eso depende de los intereses de cada uno y del tiempo del que se disponga. Nuestro objetivo es ayudar a la hora de  preparar una ruta por la Selva Negra.

Cómo llegar a la Selva Negra

La Selva Negra está situada en el sur de Alemania. Esta cadena montañosa de baja altura es el área más conocida y visitada del estado de Baden-Württemberg. Hace frontera con la zona de Alsacia, en Francia, y con el cantón de Basel, en Suiza.

Hasta aquí se puede llegar en coche/furgoneta/caravana, en avión o en tren.

Los aeropuertos más próximos a la Selva Negra son:

La zona que abarca la Selva Negra está marcada en morado. 

No podemos decir cuál es el mejor, pues eso dependerá del lugar de partida, del lugar de destino de la Selva Negra, y de las ofertas que se encuentre. Nosotros realizamos siempre varias búsquedas para encontrar la mejor opción que se adapta a nuestros planes. 

Las estaciones de tren más convenientes son las de Estrasburgo y la de Stuttgart. Desde la de Stuttgart, usando la Deutsche Bahn, se puede llegar a la mayoría de los lugares de la Selva Negra.

Nosotros solemos viajar por la Selva Negra en coche. Pero también se puede descubrir en bicicleta, de hecho hay muchos caminos preparados para los ciclistas. Debido a que nosotros no solemos viajar de esta manera, no incluimos información sobre rutas en bicicleta.

Si se va a viajar en coche, ya sea propio o alquilado, recomendamos leer nuestro post con consejos para conducir por las carreteras alemanas.

Además, es importante saber que en Alemania existe una regulación para el uso de neumáticos, por la cual  hay que adaptarlos a las condiciones climáticas. Si se va a alquilar un coche, no hay de qué preocuparse, pues la compañía se encargará de esto. Pero si se viaja con coche propio, hay que saber que aquí hay neumáticos de verano y de invierno. Generalmente se considera que de octubre a Semana Santa se usan los de invierno, y el resto del año los de verano. Pero, y teniendo en cuenta los cambios de temperatura que se están produciendo, es más interesante saber que si hace menos de 7 grados hay que usar los de invierno.

También existe la posibilidad de conocer alguna zona de la Selva Negra con un tour organizado desde Zurich, o con este tour desde Estrasburgo.

Cuándo viajar a la Selva Negra

Casi cualquier época del año es buena para visitar esta zona. Los peores meses son enero y febrero, cuando los días son muy cortos y el tiempo es frío. En muchas partes de la Selva Negra nieva bastante, y aunque los paisajes cubiertos de nieve tienen un encanto especial, conducir se hace más complicado. Aunque, si se quiere esquiar es un buen momento para visitar las pistas de la Selva Negra.

En primavera los alemanes comienzan a disfrutar de los primeros rayos de sol recorriendo los múltiples senderos de la Selva Negra y a partir de mayo sería un buen momento para venir hasta aquí.

Verano es, por supuesto, una buena época. Es probable que se coincida con alguna las muchas fiestas que se organizan durante esta estación. Además los horarios son más amplios y está todo abierto. Las temperaturas pueden ser altas, pues la Selva Negra se encuentra en la zona más cálida del país. Pero bueno, siempre se puede uno refrescar en algún lago o rio. Lo único malo es que es cuando más gente hay.

Otoño es también perfecto para visitar la Selva Negra. Los colores se apoderan de los árboles, el tiempo suele ser  moderado y hay menos gente. El comienzo de esta estación es perfecto para comer tarta de cebolla acompañada del vino nuevo, un vino que no ha terminado de fermentar,y que puede recibir varios nombres según la región, Suser, Rauscher, Bitzler o Federweißer.

En los meses de noviembre y diciembre, donde los días son más cortos y fríos, merece la pena venir para visitar los mercados de navidad que decoran ciudades, pueblos y muchos rincones remotos. En ellos uno entra en calor tomando un glühwein, vino caliente. Es más, en la Selva Negra hemos visitado el mercado de Navidad que más nos ha gustado hasta ahora, el que se organiza debajo de un puente en el desfiladero del Ravenna.

¿Por qué se llama Selva Negra?

La Selva Negra recibió este nombre de toques misteriosos por ser una zona cubierta de densos bosques que no dejaban atravesar la luz del sol, lo que la hacía oscura e impenetrable. 

Actualmente sus bosques se componen mayoritariamente de abetos, un árbol de color verde oscuro que crece rápidamente creando áreas densamente pobladas. Si se sube a algún mirador, se podrá comprobar la extensión de grandes manchas oscuras. Pero esto es así desde el S. XIX, cuando la Selva Negra se quedó desnuda de árboles debido al intenso uso de la madera. Para su reforestación se escogió el abeto, un árbol de rápido crecimiento. Antiguamente, en la Selva Negra había bosques mixtos de árboles de hoja caduca y abetos.

Gastronomía de la Selva Negra

Además de los platos típicos de Alemania, que los puedes encontrar en nuestro post sobre la gastronomía alemana, esta región tiene varios productos muy típicos.

Tarta Selva Negra. Este dulce ha llevado el nombre de la Selva Negra a todas partes. La tarta es negra por las virutas de chocolate, blanca por la crema y roja por las guindas. Además, se le añade kirschwasser, un brandy elaborado a partir de cerezas muy típico de la zona. Hemos leído que la confitería Bockstaller en Todtmoos es perfecta para probar este pastel y algún otro. Es más, en el 2021 recibió el premio Kuckuck Schwarzwald Genuss-Award como mejor café del año.

Jamón ahumado. Parecido al jamón serrano pero con un característico sabor gracias a la técnica del ahumado sobre madera de abeto. Si se sube a la montaña más alta de la Selva Negra, el Feldberg, hay un pequeño museo sobre este producto. Además, este jamón tiene su propia ruta donde, durante 12 km, se aprende como ha ido evolucionado su producción. El sendero se encuentra en Höchenschwand, cerca del lago más grande de la Selva Negra, el Schluchsee.

Fladersuppe. Una sopa con tiras de creppe y caldo de carne.

Bibbeleskäs. Queso para untar, mezcla de quark y hierbas.

Brägele. patatas al horno.

Vino. La ruta del vino de Baden, la tercera región vinícola más grande de Alemania, atraviesa la Selva Negra. Por ello en una ruta por la región se van a descubrir lugares donde los viñedos marcan el paisaje. En la Selva Negra hay cinco áreas importantes para la producción de vino: Ortenau, Breisgau, Kaiserstühl, Tuniberg y Markgräflerland. En estas se pueden visitar algunas de las bodegas.

Cerveza. Si se prefiere la cerveza no hay de que preocuparse, pues también hay buenas cervecerías, algunas de las cuales pueden visitarse. Muchos de los tours son en alemán, pero a veces ofrecen traductores. Una de ellas es la Rothaus, conocida en toda Alemania. Otra es la de Alpirsbach cuyos orígenes se remontan a un monasterio benedictino. Y la cervecería Waldhaus produce la Diplom Pils, que fue elegida en 2009 como la mejor Pils del mundo, y en 2014 como la mejor Pils alemana.

Kirschwasser y brandy. La Selva Negra es un buen lugar para beber aguardiente, pues hay un gran número de destilerías que utilizan los frutos recolectados en la región para producirlo. El más famoso es el de cereza. 

El distrito de Ortenau tiene la mayor densidad de destilerías de toda Alemania. Y en la localidad de Oberkirch, la capital del aguardiente, hay más de 800 destilerías registradas.

Para probarlo se puede comprar una botella en las múltiples tiendas que se van a encontrar durante el viaje, o visitar alguna de las destilerías. Aquí dejamos una lista de las que se pueden visitar.

Además, alrededor de Oberkirch hay una ruta, la Brennersteig, de casi 14 km, que pasa por varias destilerías de la zona, donde se pueden probar sus productos. Se recomienda hacerlo en primavera, durante la floración de los árboles frutales. El punto de partida es el aparcamiento de Hesselbach.

La ginebra se ha hecho un hueco también en la Selva Negra. Una que a nosotros nos gusta mucho es la monkey, que fue nombrada en 2011 la mejor ginebra del mundo. La fábrica, que está cerca de Freudenstadt, se puede visitar. Esta dura unas 2 horas y cuesta 47€ por persona. No podemos opinar pues no la hemos hecho.

Un buen lugar para probar la comida de la zona son las straussenwirtschaften, locales que abren sólo durante cortos periodos y ofrecen su propio vino y comida de la región. Esta tradición se remonta al tiempo del emperador Carlomagno cuando, alrededor del año 800, permitió a los viticultores servir parte del vino que habían producido junto a comida sencilla. Los precios suelen ser más bajos que los de los restaurantes. Se indica que están abiertos colocando una escoba a la entrada. Estos lugares son muy típicos y muy poco turísticos. Recalcamos esto porque los menús están en alemán, y en el dialecto de la zona, y puede ser que no se hable inglés, pero merece la pena ir. A nosotros nos encantan, el ambiente es muy bueno y siempre hemos encontrado gente super amable que nos han ayudado con el idioma. Por supuesto sólo hay en las regiones donde se produce vino, Ortenau, Breisgau, Kaiserstühl, Tuniberg y Markgräflerland. Aquí dejamos la página web con la lista de todas ellas y sus fechas de apertura. Está en alemán, pero google translator es un gran aliado y el esfuerzo merece la pena. Lo mejor es buscar los nombres de los lugares a donde se va a ir y mirar si alguna está abierta.

Además en la Selva Negra hay varios restaurantes que han sido galardonados, por ejemplo con estrellas Michelin. De hecho, la zona es conocida como el rincón gourmet más hermoso de Alemania.

¿Qué ver en la Selva Negra?

La Selva Negra se divide en norte, centro y sur. Además de las zonas de Kaiserstühl y Tuniberg y Markgräflerland.

La parte que nosotros más hemos visitado es la norte. La zona sur la recorrimos hace ya varios años con amigos y desde hace tiempo tenemos pensado un viaje por las zonas que aun no conocemos. En este post incluimos algunos de esos lugares a los que esperamos ir proximamente. Esperamos ir mejorando la información poco a poco.

Si se va a estar varios días en la Selva Negra, es interesante echarle un ojo a la tarjeta de la Selva Negra, que incluye un gran número de atracciones durante tres días. Aquí encontrareis más información.

Además, si se pasan más de dos noches en algunos alojamientos del área de la Hochschwarzwald, sur de la Selva Negra, se puede conseguir, de manera gratuita, la Hochschwarzwaldcard, que incluye descuentos en numerosas atracciones de la zona. Nosotros la tuvimos y la verdad es que le sacamos partido. Aquí dejamos la información.

En la Selva Negra hay muchos Rodelbahn, que abren generalmente en la temporada de buen tiempo. Estos son toboganes de gran altura por los que se baja en una especie de trineo que va por railes, y cuya velocidad se regula mediante unas palancas. Nosotros nos montamos por primera vez en el Hasenhorn Rodelbahn de Todtnau y lo encontramos muy divertido

Selva Negra norte

Esta zona es la que tiene los bosques más densamente poblados y se extiende entre las ciudades de Karlsruhe y Pforzheim al norte, y Renchtal y Freudenstadt al sur.

 

Maulbronn

Maulbronn es una ciudad conocida por su monasterio cisterciense, que pertenece al Patrimonio de la Humanidad desde 1993. El Monasterio de Maulbronn está considerado uno de los complejos monásticos medievales mejor conservados al norte de los Alpes. Comenzó a construirse a mediados del siglo XII y en el S. XVI, tras la Reforma, se estableció aquí una escuela protestante que todavía existe hoy. Por ella han pasado conocidos estudiantes como Johannes Kepler o Hermann Hesse.

La información sobre el horario del monasterio se encuentra aquí. El precio de la entrada normal es de 9€

Rastatt

Esta ciudad destaca por su palacio barroco de color naranja. Este fue la residencia de los marqueses de Baden-Baden. El palacio fue construido por orden del marques Ludwig Wilhem a principios del S. XVIII, tomando como modelo el palacio de Versalles. 

Cerca, a unos 6 km, se encuentra el palacio Favorite, construido también en el S. XVIII por orden de la viuda del marques, Sibylla Augusta de Baden-Baden. Este se encuentra rodeado por un extenso parque y en su interior guarda una gran colección de artículos de porcelana.

Aquí se puede encontrar la información sobre la visita a ambos palacios.

Baden Baden 

El paseo por esta ciudad balneario se puede combinar con una visita a una de sus termas, como Friedrichsbad, un lujoso balneario romano-irlandés, o las termas de Caracalla, llamadas así en recuerdo al emperador romano que ya disfrutó de las aguas de la ciudad. Las ruinas del antiguo balneario romano se han conservado y pueden visitarse. Además, uno no puede irse sin pasar por su elegante casino, que se encuentra en un bello edificio rodeado de jardines. También se puede recorrer el Lichtentaler Allee, un jardín inglés con una gran variedad de árboles.

En la terma de Friedrichsbad sólo se permiten la entrada a niños mayores de 14 años y hay que ir sin ropa. En la de Caracalla se permiten niños a partir de 7 años.

En las proximidades de la ciudad hay un par de puntos interesantes: las ruinas del castillo de Hohenbaden, que están a unos 5 km. La información sobre la visita gratuita se encuentra aquí; a unos 4 km se encuentran las Battertfelsen, unas formaciones rocosas con vistas sobre Baden-Baden y la Selva Negra. Son también un buen lugar para los que le guste la escalada. Además hay un camino que permite rodearlas; y la cascada de Geroldsau, a unos 9 km.

Gernsbach

Esta localidad es conocida como la perla del valle del Murg. La ciudad mantiene parte de sus murallas, una bonita plaza del mercado, un ayuntamiento del S. XVII con una bella fachada de piedra, edificios de entramado de madera y el palacio de Eberstein, rodeado de viñedos y que hoy alberga un hotel de 4 estrellas.

Cerca se encuentra la montaña Hohlo de unos 1000 m, donde se encuentra una torre mirador.

Bad Wildbad

Esta ciudad es el segundo balneario más visitado de la Selva Negra tras Baden-Baden. Al Palais Thermal, con su preciosa decoración oriental, tenemos muchas ganas de ir, pero sólo permiten entrar a niños mayores de 12 años. Si se quiere ir con niños pequeños se puede ira a la Vital Therme.

Y si no, se puede uno conformar con pasear por el bonito parque natural del balneario. Aquí hay una buena zona para niños, con columpios con zona de agua y un barfuβpfad, un camino de diferentes texturas que hay que recorrer descalzo y que son bastante típicos en Alemania.

Además hay un Baumwipfelpfad, un camino a través de pasarelas de madera que se encuentra a la altura de las copas de los árboles. Este tiene unos 600 m de largo y casi 20 m de alto. Además hay una torre mirador de 40m de altura con una original arquitectura, y un tobogán de unos 55 m de largo.

La información sobre esta visita se puede encontrar aquí.

Entre Gernsbach y Bad Wildbad se encuentra la ruta circular Wildseemoor, en la cual se pasea por un pantano sobre caminos de madera. Comienza en el aparcamiento del centro de información sobre la naturaleza de Kaltenbronn. En la ruta se puede incluir la Grünhütte, donde hemos leido preparan unos creppes de arandanos riquísimos. Aquí se puede encontrar información sobre la ruta. 

Calw

Calw es una pintoresca ciudad con un precioso casco histórico, donde destaca la plaza del mercado rodeada por un bello conjunto de casas de entramado de madera. Entre sus edificios se encuentra la casa más antigua de la ciudad, la casa Schäberle del 1500. 

En Calw nació el premio Nobel de literatura Hermann Hesse en 1946. Una estatua del escritor da la bienvenida en el puente de Nicolás, uno de los lugares mencionados a menudo en su obra. 

Si se va a Calw no se puede dejar de visitar las románticas ruinas del monasterio de Hirsau, que se encuentran a unos 3 km. Esta antigua abadía benedictina de San Pedro y San Pablo fue, en sus orígenes, un importante monasterio alemán. Se construyó a finales del S. XI y durante la Guerra de Sucesión del Palatinado fue incendiado por las tropas francesas en 1692. 

Durante la visita, que es gratuita, se puede pasear por las ruinas para descubrir la basílica románica, el claustro gótico, la capilla de María en estilo gótico tardío y el castillo renacentista del S. XVI.

En Hirsau también puede verse una escultura del polémico escultor Peter Lenk. Este es conocido por sus obras de alto contenido erótico, llegando a representar sin ropa a conocidos políticos alemanes.

Bad Teinach-Zavelstein 

En esta ciudad se pueden visitar las ruinas del castillo de Zavelstein, construido a principios del S. XIII, pasear por su parque balneario con cascadas, o entrar en la iglesia de la Trinidad para ver el tríptico cabalístico del S. XVII, lleno de misterios y caracteres hebreos. 

Si se visita la ciudad a principios de marzo se puede ver la floración de la flor del azafrán salvaje de color lila. Aunque hemos leído que cada vez se ven menos.

Schwarzwald Hochstraβe, Bundestrasse 500.

Esta carretera panorámica, la más bonita de la Selva Negra, está flanqueada por abetos e increíbles vistas a los valles de los alrededores. Recorre, en unos 60 km, el camino entre las ciudades de Freudenstadt y Baden Baden.

Durante la ruta hay varias paradas que pueden ser interesantes. 

Sasbachwalden

Pueblo tranquilo rodeado por viñedos. Aquí se puede experimentar el dormir dentro de un enorme barril de vino. Se puede encontrar más información aquí

Además se puede hacer una ruta circular, de 7 o de 12 km, donde hay repartidas fuentes con botellas de aguardiente refrescándose. La información se encuentra aquíY cerca del pueblo se encuentran las cascadas de Gaishöll.

Mummelsee, lago Mummel

Este lago de pequeño tamaño rodeado de abetos, se formó en la última edad de hielo. El lago es bastante popular y suele haber bastante gente. Se pueden alquilar botes, rodearlo en unos 10-15 minutos y aprender las leyendas que hay sobre él. Una de ellas se parece bastante a la historia de La Sirenita, pues en el fondo del agua vivían las Mümmlein o doncellas del lago, que cada noche salían a ayudar a la gente. Pero una de ellas se enamoró de un humano y ese amor acabó con su vida. En uno de los extremos del lago hay una pequeña escultura de una sirena.

Desde aquí se puede subir al Hornigsrinde, que con sus 1164 m es el punto más alto del norte de la Selva Negra. El camino no es complicado pero nosotros decidimos no hacerlo pues estabamos con amigos y varios niños pequeños. Comimos muy bien en el restaurante del lago, desde cuya terraza se tienen muy  buenas vistas.

Alrededor del lago hay tiendas y bastantes plazas de aparcamiento. Aunque cuando llegamos un sábado de principios de agosto, todas las plazas estaban ocupadas y tuvimos que aparcar a un lado de la carretera, junto a un mirador. 

Cerca se encuentra Ruhestein, desde donde sale una ruta para conocer el Wilder see, un tranquilo lago al que se llega en un camino de 6 km de ida y vuelta. Se encuentra rodeado por un antiguo bosque protegido de más de 100 años, y da una impresión de la naturaleza salvaje que gobernaba la Selva Negra antes de que el hombre comenzara a cambiarla.

Karlsruher Grat, Cresta de Karlsruhe

Esta es una de las rutas que tenemos pendientes y que tenemos muchas ganas de hacer. Se encuentra en el pueblo de Ottenhöffen, un pueblo con varios molinos antiguos. Hay una ruta el Mühlenweg, camino de los molinos, donde se pueden visitar nueve de estos edificios, uno de los más conocidos es el Rainbauernmühle.

El Karlsruher Grat es una cresta rocosa escarpada donde hay un sendero al que se le conoce como la única via ferrata de la Selva Negra. Estos son senderos de dificil acceso en los que hay cables de acero a los cuales uno se puede asegurar para recorrerlos. Este no está asegurado, por lo que no se necesita ningún tipo de equipación para hacerlo. Por lo que hemos leido el camino  no es complicado y sólo el tramo del Karlsruher Grat es exigente. Debe de haber también un sendero por el cual se puede evitar la zona más complicada. Se recomienda llevar buen calzado y hacerlo con cuidado. Evitar hacerlo si no está seco. 

Esta ruta ha sido clasificada como ruta gourmet de la Selva Negra, Schwarzwälder Genieβerpfade. Estos son senderos de 6 a 18 km que incluyen alicientes para hacerlos. Se clasifican según su nivel de dificultad. Dejamos la página web donde se encuentra la lista de estos senderos. 

Al Karlsruher Grat se puede llegar desde el aparcamiento de Ottenhöfen que  lleva a las cascadas de Edelfrauengrab. Aquí se puede encontrar la información sobre la ruta. 

Ruinas y cascadas de Todos los Santos

Muy cerca se encuentran las ruinas del monasterio de Todos los Santos, cuyos orígenes se remontan al S. XII. De aquí parte un sendero, con bastantes escaleras, que recorre el desfiladero atravesado por unas bonitas cascadas que tienen un total de siete saltos.

Nosotros dejamos el coche en el aparcamiento que hay cerca de las ruinas. Fuimos en enero y nos encontramos con bastante gente, así que suponemos que en temporada alta es una parada muy popular.

Al aparcar el coche en el monasterio comenzamos el camino en las ruinas, pero también se puede hacer en el sentido contrario. Hay aparcamientos en los dos lados. El parking principal es el que se encuentra a la entrada a las cascadas. Nosotros aparcamos en la entrada superior. 

Lothar-Pfad, camino de Lothar

El 26 de diciembre de 1999 el huracán Lothar pasó por la Selva Negra. Este camino circular de menos de 1 km permite ver sus consecuencias. Hay un aparcamiento a la entrada y la visita es gratuita.

Baiersbronn

No es la localidad más bonita de la Selva Negra pero permite darse un capricho a la hora de la comida. Y es que es conocida como la capital gourmet de Alemania. Aquí hay varios restaurantes galardonados con estrellas Michelin, como el Schwarzwaldstube, el Köhlerstube, el hotel Bareiss el Schlossberg. Para bajar la comida se pueden realizar tours en los alrededores.

Freudenstadt

Esta ciudad no es tan bonita como otras de la Selva Negra. Su centro histórico sufrió grandes daños durante la II Guerra Mundial, pero su plaza principal llama la atención. Y es que es la plaza más grande de Alemania.  El motivo de su gran tamaño es que fue el lugar elegido para un palacio residencial que nunca se llegó a construir. Para hacerse una idea de sus grandes dimensiones, la plaza está dividida en la plaza del mercado superior, la plaza del mercado inferior y la oficina de correos. En una de sus esquinas se encuentra una iglesia simétrica.

Dejamos el coche en uno de los lados de la plaza, donde hay varias plazas de aparcamiento. 

Entre Baiersbronn y Freudenstadt se encuentran las cascadas Sankenbach. No nos acercamos en nuestra visita a la ciudad.

Horb am Neckar

No es la ciudad que mas nos ha gustado de la Selva Negra, pero su curiosa planificación y la bonita fachada de su ayuntamiento nos han decidido para incluirla en la lista. Si no se tiene mucho tiempo, se puede excluir de una ruta.

Horb tiene dos zonas, la superior, donde se encuentra el ayuntamiento y la parte inferior, con bellos edificios de entramado y que es atravesada por el rio Neckar. Además todavía se conservan varias torres de las antiguas fortificaciones. 

Nagold

El casco histórico de Nagold nos pareció algo menos especial que el de Calw o Altensteig. Aun así paseando por él se encuentran bonitos edificios de entramado de madera, como el del restaurante Alte Post. Además, se puede subir hasta las ruinas de su castillo medieval, Hohennagold, con una torre mirador desde donde se disfruta de unas buenas vistas. Nosotros dejamos el coche en un parking de la ciudad y subimos andando. El camino no es muy largo.

En Nagold todavía quedan restos de un asentamiento celta, como el túmulo funerario Krautbühl que está cerca del parque de la ciudad. 

Altensteig

Esta localidad se encuentra en el valle del alto Nagold. Su pequeño y muy empinado centro histórico tiene mucho encanto. Los orígenes de su complejo palaciego se remontan probablemente al S. XII. El Nuevo Palacio, que sorprende por su curiosa arquitectura, se construyó a principios del S. XVII. A las dos torres se les conoce popularmente como Cielo e Infierno y es el único castillo de la Selva Negra que no ha sido nunca destruido. Una visita a Altensteig no está completa sin ir hasta alguno de los miradores que permiten disfrutar de la bella vista que se tiene de la ciudad.

Selva Negra media

Esta zona se extiende hasta Friburgo y Donaueschingen en el sur. El valle del Kinzig, el rio más grande de la Selva Negra, atraviesa la parte central de este a oeste.

En este área se pueden visitar pueblos preciosos, donde abundan las casas típicas de la Selva Negra. Además, se verán muchas referencias al carnaval, una fiesta de gran tradición.

Kehl am Rhein

Esta ciudad nada tiene que ver con las ciudades de cuento que uno espera encontrar en la Selva Negra. Se encuentra enfrente de Estrasburgo y un puente une Francia con Alemania. Si la incluimos en la lista es por una iglesia. La iglesia de María Auxiliadora que fue rediseñado en 2011 por el artista de graffiti Stefan Strumbel.

Oberkirch

Ya hemos escrito sobre esta localidad conocida como la capital del aguardiente por sus muchas destilerías. Es un lugar perfecto para probar este típico producto de la Selva Negra. Además, muy cerca se encuentran las ruinas del castillo de Schauen.

En esta zona se encuentra el ferrocarril de la Selva Negra, Schwarzwaldbahn, que va desde Singen, en el lago Constanza, hasta Offenburg. El recorrido cubre unos 150 km, asciende 650 metros de altitud y discurre por 39 túneles. El tramo de Hausach a Sankt Georgen es especialmente bonito en cuanto al paisaje. En la localidad de Hausach se puede ver una maqueta de este ferrocarril.

Ortenberg

Al acercarse a esta localidad enseguida se ve su castillo, en lo alto de una colina y rodeado de viñedos. A día de hoy es el albergue juvenil. Este es el mayor reclamo de esta localidad, que se encuentra muy cerca de una de las localidades más bonitas de la Selva Negra, Gengenbach.

Gengenbach

Para nosotros es el pueblo más bonito de la Selva Negra. Su casco histórico es pequeño pero tiene muchísimo encanto, con casas de entramado de madera, bonitos callejones, el interior de la iglesia de Santa María y los restos de las antiguas murallas. Si se va a visitar esta localidad recomendamos leer nuestro post sobre Gengenbach.

Europapark

Este parque de atracciones está dividido en diferentes áreas temáticas que representan zonas de Europa. Más información aquí.

Las entradas para el parque se pueden comprar desde aquí.

Emmendigen

En esta localidad se encuentran las ruinas del  impresionante castillo de Hochburg cuyos orígenes se remontan al S. XI y que ha pasado por multiples etapas de construcción. La visita es gratuita.

A 2 km al norte de Emmendigen se encuentra la torre de Eichberg, un mirador de 50 m de alto.

Cerca, en Waldkirch, se encuentra el  Baumkronenweg, un camino que va sobre las cimas de los árboles. La entrada cuesta 6,50 euros, y hay además, un camino para ir descalzos y un tobogán gigante de 190 m de largo. Más información aquí.

Sankt Peter

Los orígenes del antiguo monasterio benedictino de Sankt Peter se remontan al S. XI. Además de la iglesia de estilo barroco, destaca su bonita biblioteca en estilo rococó.

Entre San Pedro y Furtwangen se encuentran las cascadas del Zweribach, de unos 40 m de altura.

Furtwangen

Cuando uno llega a la Selva Negra, enseguida va a comprender que en esta zona se fabrican muchos relojes de cuco, pues están en todas las tiendas. Pero si se quiere aprender sobre la industria del reloj en este área hay que ir a Furtwangen. Y es que la importancia de la Selva Negra en la producción de relojes comenzó en la segunda mitad del S. XVIII. En esta ciudad se fundó en 1850 la primera escuela de relojería alemana, y a día de hoy aloja el museo aleman del reloj

Triberg

Y llegamos a uno de los sitios más conocidos de la Selva Negra, Triberg. Tenemos que decir que esta localidad está muy orientado al turismo. Si se busca disfrutar de la naturaleza sin mucha gente, este no es el sitio adecuado.

Aquí se encuentran unas de las cascadas más altas y conocidas de Alemania. En Triberg el rio Gutach cae desde una altura de 163 m en siete etapas. 

A las cascadas se puede llegar en coche o caminando desde el centro de la ciudad. Si se visitan a la tarde se verán iluminadas. Este es el mapa con las distintas rutas para visitarlas y esta la información sobre los precios. Dependiendo de la temporada en que se visiten, la entrada variará entre 6 y 8 €. Además están incluidas otras atracciones de Triberg. 

La calle principal de la ciudad está llena de tiendas donde comprar relojes de cuco y otros recuerdos de la Selva Negra. Además, cerca se encuentra el Eble Uhrenpark, el parque de los relojes, donde se ha construido el reloj de cuco más grande del mundo. También se puede acercar uno al antiguo reloj de cuco más grande del mundo. Además, en el Parkhotel Wehrle, también puede verse el portador de relojes de la Selva Negra más grande del mundo. Y es que en el pasado los relojeros llevaban sus productos a la espalda. Como se ve en Triberg todo gira alrededor de estos relojes. 

Si se quiere ver más edificaciones de gran tamaño, a unos 10 km se encuentra Hornberg, donde una fábrica de inodoros ha construido el más grande del mundo, de 12 m de altura y cuya base es un mirador.

Si se va a Triberg merece la pena entrar en el ayuntamiento para ver la sala del primer piso tallada en madera en el S. XX. La visita es gratuita.

Gutach

Lugar muy tradicional donde se encuentra el Vogstbauernhofun museo al aire libre, donde se representa la vida rural de la selva negra en los siglos anteriores. Se pueden recorrer las granjas y ver como se vivía y como se realizaban los diferentes oficios. Entre sus edificios se encuentra el que da nombre al museo, un edificio con techo de paja que fue construido a principios del S. XVII. Además, se han traido aquí otros edificos provenientes de otras zonas de la Selva Negra. Aunque no hemos visitado este en particular, si que hemos entrado en otros de este tipo, pues son bastante frecuentes en Alemania.

En Gutach hay un sommerrodelbahn, un tobogan de verano de los que hemos hablado al principio. 

Schiltach

Otra ciudad que merece ser visitada es Schiltach, con un precioso centro histórico y una empinada plaza del mercado donde destaca su ayuntamiento. Si se va a visitar esta bonita ciudad recomendamo leer nuestro post sobre Schiltach.

Cerca de Schiltach hay dos localidades que parecen también muy bonitas, Haslach y Wolfach.

Alpirsbach

Esta ciudad destaca por el monasterio benedictino de San Blas, que fue fundado a finales del S. XI. La información sobre la visita se encuentra aquí. El precio de la entrada normal es de 7 €.

Además Alpirsbach es también conocida por su cerveza. Aquí se encuentra la cervecera Alpirsbacher Klosterbräu. Sus orígenes se remontan a la antigua cervecería del monasterio benedictino que fue comprada y reactivada en 1877. La fábrica puede visitarse, más información aquí

Rottweil

Esta ciudad es una de las entradas a la Selva Negra y merece la pena incluirla en una ruta. Rottweil es considerada la ciudad más antigua de Baden-Württemberg. En el año 73 d. C. se fundó un asentamiento romano conocido como Arae Flaviae. Para aprender sobre su pasado romano, hay que visitar el museo situado en el monasterio dominicano. Además, pasear por su casco histórico es fijarse en sus bonitos edificios llenos de detalles, como los balcones que decoran algunas de las fachadas. La ciudad aun conserva parte de las antiguas fortificaciones del S. XIII.  

En el año 2017 se concluyó la torre de prueba ThyssenKrupp Elevator, de 246 m de altura. Esta se encuentra a las afueras de la ciudad, pero puede verse desde muchos puntos de esta. Tenemos pendiente subir al mirador, que se encuentra a 232 m de altura y que es, además, el mirador más alto del país. Abre de viernes a domingo y los días festivos de 10:00 a 18:00. La entrada normal cuesta 9€.

El nombre de los perros Rottweiler proviene de esta ciudad. Una escultura de este animal puede verse enfrente del museo de la ciudad en la calle principal.

Villingen-schwenningen

Villingen-Schwenningen son dos ciudades bajo un mismo ayuntamiento. La parte que merece ser visitada es Villingen, que mantiene parte de su muralla, una catedral gótica y el antiguo ayuntamiento, además de bellos edificios.

A unos dos kilómetros de Villingen se encuentra el Magdalenenberg, un gran túmulo funerario de la Edad de Hierro. En el convento franciscano de Villingen se exponen muchos de los elementos descubiertos durante la excavación de esta tumba. Entre ellos se encuentra la cámara funeraria, datada aproximadamente en el 616 a.C. Hay un  camino, el camino celta, que conecta el Magdalenenberg con el museo.

Donaueschingen

En esta ciudad se encuentra la fuente del Danubio. Y es que Donaueschingen es el lugar de nacimiento de este rio. Aunque hay muchas discusiones sobre cuál es el punto exacto en el que comienza uno de los ríos más importantes de Europa. Para asegurarnos, diremos que el Danubio nace entre Furtwangen y Donaueschingen.

El comienzo del Danubio como tal es la confluencia de los rios Breg y Brigach. Esto tiene lugar en Donaueschingen. Pero además, según criterios geográficos e hidrológicos, el nacimiento del Danubio es el lugar donde comienza el Breg, el rio de origen más grande. Y este se encuentra en Martinskapelle cerca de Furtwangen, en Kolmenhof.

Sea como fuere, la fuente del Danubio de Donaueschingen se encuentra en los Jardines del palacio y sus aguas desembocan en el Brigach.

Si se visita Donaueschingen, además de visitar su fuente y pasear por su pequeño casco histórico, se puede visitar su cervecera Fürstenberg.

Friburgo

La ciudad más al sur de Alemania nos encantó, tanto por su ambiente como por la belleza de sus calles y sus plazas. A pesar de sufrir graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, se salvaron importantes edificios. Entre ellos se encuentra la preciosa catedral gótica de Nuestra Señora, que domina la plaza donde también está el histórico edificio del Kaufhaus del S. XVI, con su preciosa fachada de color rojo y sus torres decoradas con azulejos. Por las calles del casco histórico corren canales de agua que acompañan al visitante mientras va descubriendo los difrentes rincones de la ciudad y las dos puertas que aún se mantienen de las antiguas fortificaciones.

Además, se puede subir al Schaunisland, una montaña de 1284 m de altura. Hay un teleférico que llega hasta arriba.

Otra manera de conocer la ciudad es mediante un free tour en castellano.

Sur de la selva negra

El sur es la parte menos boscosa y la de más altura. Por ello también se la conoce como Hochschwarzwald, alta Selva Negra. Limita con Friburgo y Donaueschingen en su parte norte.

Höllental, valle del infierno

Este valle es profundo y estrecho, parecido a un desfiladero, y se extiende unos 9 km. La parte más estrecha se conoce como Hirschsprung, salto del ciervo, a causa de una leyenda. Aquí las paredes de piedra se elevan hasta 130 m de altura. Antiguamente esta parte tenía tan solo 9 m de ancho. Lo que hoy en día es de fácil acceso, no lo era en el pasado. Es por ello que los soldados franceses que tuvieron que cruzarlo lo bautizaron como valle del infierno. 

Se puede disfrutar del Höllental recorriéndolo en coche o en tren, en el Höllentalbahn, que une Friburgo con Villingen. También se puede descubrir a pie. 

Esta última opción fue la que nosotros escogimos. Desde Hinterzarten hay un sendero que lleva hasta el Ravennaschlucht, la barranca del Ravenna. Por el paseo pueden verse cascadas y algún molino que todavía se conserva. 

En Navidad se organiza un mercado justo debajo del puente de casi 40 m que se encuentra en la barranca del Ravenna y, por el que de vez en cuando se ve pasar el Höllentalbahn.  En el hotel que allí se encuentra, el Hofgut Sterne, se alojó Maria Antonieta en 1777. Hasta aquí se puede llegar también en coche, pues hay un aparcamiento. Sin embargo, en época de mercado de navidad estas plazas se ocupan rápidamente y es mejor llegra en autobús o andando. 

Titisee

Este lago, que es bastante popular como lugar de vacaciones, se encuentra en Titisee-Neustadt, una localidad que no tiene gran interés. En el lago se pueden practicar deportes acuáticos y alquilar barcas, además en los alrededores hay bastantes rutas de senderismo. Tenemos que admitir que después de conocer los lagos del sur de Baviera, los de la Selva Negra nos decepcionaron un poco.

La primera vez que estuvimos aquí alquilamos unas bicicletas eléctricas para recorrer los alrededores, y la verdad es que lo pasamos muy bien. Esta actividad está incluida en la Hochschwarzwald card de la que escribimos al principio. Además, otra manera de conocer los alrededores del Titisee es en un tour en segway

Cuando vamos al Titisee solemos aparcar sin problemas en el aparcamiento que se encuentra cerca del lago.

Feldberg

Esta es la montaña más alta de la Selva Negra con 1493 m de altura. Hasta ella se puede subir en teleférico o andando. Nosotros lo hicimos paseando tras aparcar el coche cerca del aparcamiento en la calle Am Seebuck.

Arriba recorrimos algunos de los senderos para disfrutar de las vistas y visitamos la Torre Feldberg con el museo sobre el jamón de la Selva Negra. Para nosotros no es una parada imprescindible.

Schluchsee

Otro lugar muy popular de la Selva Negra es esta localidad donde se encuentra el lago más grande de la región. Al igual que en el caso del Titisee, el pueblo en el que se encuentra es moderno y no tiene mucho interés. En realidas este lago no es natural, sino que es un embalse que se creó a partir de 1929.

El lago puede rodearse en un paseo circular de 18 km. Además existen varias posibilidades para disfrutar de las vistas aéreas del lago. Una es subir a la torre Riesenbühl, a unos 2 km del centro; otra es subir al Bildstein. Hay varios caminos que llevan a él, una posibilidad es desde la estación Aha por un camino empinado de unos 2 km. 

El Schluchsee es también un buen lugar para practicar deportes acuáticos y es muy popular para darse un baño gracias a sus limpias aguas. Una actividad que se puede realizar en el lago es un juego de escape alrededor de este. si se quiere más información, se puede encontrar aquí.

Wutachschlucht, desfiladero del Wutach

Este es uno de los tours que tenemos pendientes en la Selva Negra y que más ganas tenemos de hacer.  

El desfiladero del Wutach tiene tres secciones, y la que parece más interesante es la media. La superior son 9 km, la del medio 7,5 y la inferior 3,5. Las gargantas de 60 a 170 metros de profundidad se extienden a lo largo de 33 kilómetros de río. Este camino es bastante popular. Puede ser resbaladizo y hay que tener cuidado pues hay partes que son bastante estrechas.

Hay muchos tours que se pueden hacer por el cañón. Cual elegir depende del tiempo y de la dificultda de cada uno. Aquí dejamos los diferentes tours que se pueden realizar por el desfiladero del Wutach y por los alrededores. 

Sankt Blasien

Esta localidad se encuentra en el valle del Alb, a los pies del Feldberg y cerca del Schluchsee. Destaca por la abadía benedictina de San Blas, cuyos orígenes se remontan a los S. IX-X. La iglesia, reconstruida en el S. XVIII tras un incendio, tiene la tercera cúpula más grande de Europa después de las de San Pedro en el Vaticano y la de San Pablo en Londres. Su diámetro es de 36 m y tiene 63 m de alto.

Cerca se encuentra la cascada menzenschwander, en el tranquilo distrito de Menzenschwand con típicas casas de la Selva Negra

Neuhausen Rheinfall 

Esta localidad se encuentra en Suiza y aquí se encuentran las cataratas del Rin, con 150 metros de anchura y 23 m de altura.

Walsdshut- Tiengen 

Los puntos más interesantes se concentran en Waldshut que presenta un bonito casco histórico.

Laufenburg

Desde aquí se puede cruzar a Suiza a través de su puente que se encuentra en la parte más estrecha del Rin.

Bad Säckingen 

Esta localidad presenta el puente de madera cubierto mas largo de Europa. Este tiene 203,7 m de largo y une Bad Säckingen con Stein ya en Suiza.

Además en la Selva Negra hay dos zonas vinícolas que son Kaiserstühl y Tuniberg y Markgräferland. Estas se encuentran al oeste de Friburgo. Todavía no hemos recorrido esta zona, pero hay una serie de lugares que tenemos apuntados para futuras visitas. Y como están en la frontera con Suiza y Francia hemos pensado que podían ser interesantes para una ruta en coche que llegue a la Selva Negra por uno de estos dos países.

Kaiserstühl es una pequeña cordillera de origen volcánico cuyo clima, es la zona más cálida de Alemania, la ha hecho perfecta para la producción de vino. Así el 40% de esta región está cultivada por viñedos, esto se puede comprobar recorriendo, por ejemplo, la carretera entre Vogstburg y Oberbergen. Merece la pena visitar la ciudad de Breisach, cuyo perfil está dominado por la catedral de San Esteban. Desde aquí se puede viajar en barco a Colmar, Estrasburgo o Basilea. Además, desde la colina Eckertsberg se tienen muy buenas vistas de Breisach.

Markgräflerland. En esta región merece la pena visitar el monasterio benedictino de St. Trudpert rodeado de un idílico paisaje; la ciudad balneario de Badenweiler con las ruinas de su castillo y de termas romanas; Weil am Rhein una ciudad interesante para los amantes de la arquitectura, pues aquí se encuentra el Campus Vitra donde han participado arquitectos contemporáneos tan importantes como Fran Gehry o Zaha Hadid. Además se puede tomar un café en la terraza del restaurante Gasthaus zum Ochsen en el distrito de Otlingen. Desde aquí se tienen vistas a los viñedos de tres países, Alemania, Francia y Suiza; y las ruinas del impresionante castillo de Rötteln, que se encuentran a 4 km de la ciudad más grande de la zona, Lörrach.

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Nos gusta mucho sacar fotografías en nuestros viajes. Para ello llevamos la cámara Nikon D3400 con objetivo Tamron 18-200. En los viajes largos llevamos también nuestra antigua cámara, la Canon Powershot G5x, por si tenemos problemas con la primera. Además, esta sigue siendo nuestra primera opción si vamos a la montaña, pues es pequeña y ligera. Siempre llevamos varias tarjetas de memoria. La mochila que usamos para llevar las cámaras es esta.

Nuestra guías favoritas para preparar nuestro viajes son la DK y la Lonely Planet. Además nos encantan los libros de Kunth, que siempre proponen muy buenas rutas y las fotos invitan a viajar. El problema es que son en aleman.

2 comentarios en “Que ver en la Selva Negra: una guía para descubrir sus secretos”

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