Qué ver en la Selva Negra: una guía para descubrir sus secretos

La Selva Negra es uno de los destinos más populares del sur de Alemania. Este área esconde, entre sus espesos bosques y profundos valles, un sinfín de secretos: numerosas cascadas, pueblos de cuento, aguas termales, ruinas, palacios, monasterios, miradores y el lugar donde nace el Danubio. Un lugar donde se cuida la tradición y donde puedes degustar una buena gastronomía acompañada de ricos vinos y buenos aguardientes ¿Nos acompañas?

Collage de 8 fotos sobre la selva negra

La Selva Negra es, a día de hoy, un destino muy popular. Una ruta por sus carreteras, flanqueadas por espesos bosques de abetos, entre lagos, cascadas, pueblos de cuento y lugares mágicos y llenos de leyendas, es un destino perfecto para varios días. 

Sin embargo, como ya sabrás, la Selva Negra es muy conocida y esto hace que sus lugares más famosos estén muy orientados a los visitantes, lo que puede traer alguna que otra desilusión. Además, la Selva Negra abarca un gran territorio y a veces es difícil saber dónde están las paradas más interesantes. Pero para eso estamos nosotros.

En este post te contamos los lugares que consideramos se merecen una visita. Escribiremos de lagos, de pueblos de cuento, de rutas de senderismo, de castillos en ruinas, de arquitectura, de ruinas romanas, de balnearios, de trineos de verano, de vino, de cerveza y de aguardiente. Vamos, que es difícil que no encuentres algo que te guste. 

No hablaremos sobre cuantos días necesitas para visitar esta región. Consideramos que eso dependerá de tus intereses y del tiempo del que dispongas. Nuestro objetivo es ayudarte a la hora de preparar una ruta por la Selva Negra.

Y como has llegado hasta aquí, seguramente será porque estás pensando en venir. Por eso, igual te interesan otros posts de nuestro blog:

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Cómo llegar a la Selva Negra

La Selva Negra está situada en el sur de Alemania. Esta cadena montañosa de baja altura es el área más conocida y visitada del estado de Baden-Württemberg. Hace frontera con la zona de Alsacia, en Francia, y con el cantón de Basel, en Suiza.

Hasta aquí puedes llegar en coche/furgoneta/caravana, en avión o en tren.

Los aeropuertos más próximos a la Selva Negra son:

Mapa indicando los aeropuertos más próximos a la selva negra

Hemos marcado la zona que abarca la Selva Negra en morado. 

No podemos decirte cuál es el mejor, pues dependerá de tus lugares de partida y de destino y de las ofertas que encuentres. Nosotros solemos hacer varias búsquedas para encontrar la mejor opción que se adapta a nuestros planes. Y para encontrar los vuelos que mejor se adaptan a tus fechas y presupuesto, te recomendamos entrar en Skyscanner, desde donde también podrás reservar hoteles y coches de alquiler. 

Las estaciones de tren más convenientes son las de Estrasburgo y la de Stuttgart. Desde la de Stuttgart, usando los trenes de la Deutsche Bahn, puedes llegar a la mayoría de los lugares de la Selva Negra.

Nosotros solemos viajar por la Selva Negra en coche. Pero también puedes descubrirla en bicicleta, de hecho hay muchos caminos preparados para los ciclistas

Si vas a viajar en coche, ya sea propio o alquilado, te recomendamos leer el post con consejos para conducir por las carreteras alemanas

Además, es importante que sepas, que en Alemania existe una regulación para el uso de neumáticos, por la cual hay que adaptarlos a las condiciones climáticas. Si vas a alquilar un coche no te preocupes, pues la compañía se encargará de esto. Pero si viajas con tu coche, tienes que saber que aquí hay neumáticos de verano y de invierno. Generalmente se considera que de octubre a Semana Santa se usan los de invierno y el resto del año los de verano. Pero, y teniendo en cuenta los cambios de temperatura que se están produciendo, es mejor saber que si hace menos de 7 grados hay que usar los de invierno.

Además, ten en cuenta que casi todas las ciudades alemanas, por ejemplo Friburgo y Stuttgart, son zonas de baja emisión, Umweltzone. Por eso, para poder circular con tu vehículo por ellas, necesitarás llevar una pegatina especial que indique su nivel de emisión. Sólo las pegatinas verdes dan este derecho. Conducir sin ella, o con una incorrecta, es motivo de una multa de, actualmente, 80€. Las zonas de baja emisión están indicadas por señales de tráfico.

La pegatina la puedes adquirir en Alemania, por ejemplo, en los talleres de inspección de vehículos como TÜV, donde pagarás unos 5€. También puedes pedirla online. Algunas empresas te gestionan el trámite, cosa que eleva algo el precio de esta. Hay ciudades alemanas que lo tramiten online por un bajo precio, como en esta página de Berlín

En Stuttgart también hay restricciones para los vehículos que usan diésel. Para estar seguro de que no infringes ninguna ley, aquí te dejamos este link donde se indican las ciudades de baja emisión, mirar pestaña Umweltzone, y las zonas con restricción de diésel, pestaña Durchfahrtsbeschränkungen.

Hay vehículos que están exentos de llevar esta pegatina, como las motos y los vehículos de 3 ruedas.

También existe la posibilidad de conocer alguna zona de la Selva Negra con un tour organizado desde Zurich o con este tour desde Estrasburgo.

Cuándo viajar a la Selva Negra

Casi cualquier época del año es buena para visitar esta zona. Los peores meses son enero y febrero, cuando los días son muy cortos y el tiempo es frío. En muchas partes de la Selva Negra nieva bastante y, aunque los paisajes cubiertos de nieve tienen un encanto especial, conducir se hace más complicado. Pero, si lo que quieres es esquiar, entonces es un buen momento para visitar las pistas de la Selva Negra.

En primavera los alemanes comienzan a disfrutar de los primeros rayos de sol recorriendo los múltiples senderos de la Selva Negra y mayo es un buen momento para venir.

Verano es, por supuesto, una buena época. Los días son largos, los horarios más amplios y está todo abierto. Las temperaturas pueden ser altas, pues la Selva Negra se encuentra en la zona más cálida del país, pero siempre puedes refrescarte en algún lago o río. Además, es probable que coincidas con alguna de las muchas fiestas que se organizan aquí. Eso sí, es cuando más gente hay.

Otoño es también perfecto para visitar la Selva Negra. Los colores se apoderan de los árboles, el tiempo suele ser moderado y hay menos gente. El comienzo de esta estación es perfecto para comer tarta de cebolla acompañada del vino nuevo, un vino que no ha terminado de fermentar y que recibe distintos nombres según la región, Suser, Rauscher, Bitzler o Federweißer.

En los meses de noviembre y diciembre, donde los días son más cortos y fríos, merece la pena venir para visitar los mercados de navidad que decoran ciudades, pueblos y muchos rincones remotos. En ellos puedes entrar en calor tomando un glühwein, vino caliente. De hecho, el mercado de Navidad que más nos ha gustado hasta ahora, es el que se organiza debajo de un puente en el desfiladero del Ravenna, en la Selva Negra.

Si te gusta la navidad y los mercados que se organizan en adviento, te recomendamos leer los mercados de navidad más bonitos de Alemania.

¿Por qué se llama Selva Negra?

La Selva Negra recibió este nombre de toques misteriosos por ser una zona cubierta de densos bosques que no dejaban atravesar la luz del sol, haciéndola oscura e impenetrable. 

Actualmente sus bosques se componen mayoritariamente de abetos, un árbol de color verde oscuro que crece rápidamente creando áreas densamente pobladas. Si subes a algún mirador, podrás comprobar la extensión de grandes manchas oscuras. Pero esto sólo es así desde el s. XIX, cuando la Selva Negra se quedó desnuda de árboles debido al intenso uso de la madera. Para su reforestación se escogió el abeto por su rápido crecimiento. Antiguamente, había bosques mixtos de árboles de hoja caduca y abetos.

Gastronomía de la Selva Negra

Además de los platos típicos de Alemania, que los puedes encontrar en nuestro post sobre la gastronomía alemana, esta región tiene sus propias características.

Tenemos que comenzar por la tarta Selva Negra, que ha llevado el nombre de esta región a todas partes. La tarta es negra por las virutas de chocolate, blanca por la crema y roja por las guindas. Además, se le añade kirschwasser, un brandy elaborado a partir de cerezas muy típico de la zona. Ni que decir tiene que la vas a encontrar en muchísimos lugares.

Hemos leído que la confitería Bockstaller en Todtmoos es perfecta para probar este pastel, y algún otro. Es más, en el 2021 recibió el premio Kuckuck Schwarzwald Genuss-Award como mejor café del año.

Jamón ahumado, que es parecido al jamón serrano, pero con un característico sabor gracias a la técnica del ahumado sobre madera de abeto. Si subes a la montaña más alta de la Selva Negra, el Feldberg, hay un pequeño museo sobre este producto. Además, este jamón tiene su propia ruta, donde, durante 12 kilómetros, aprendes como ha ido evolucionado su producción. El sendero se encuentra en Höchenschwand, cerca del lago más grande de la Selva Negra, el Schluchsee.

Fladersuppe, una sopa con tiras de creppe y caldo de carne.

Bibbeleskäs, un queso para untar, mezcla de quark y hierbas.

Brägele, que son patatas al horno.

Vino. ¿Vino en Alemania? Pues sí. La ruta del vino de Baden, la tercera región vinícola más grande de Alemania, atraviesa la Selva Negra. Por ello, en una ruta por esta zona, descubrirás lugares donde los viñedos marcan el paisaje. 

En la Selva Negra hay cinco áreas importantes para la producción de vino: Ortenau, Breisgau, Kaiserstühl, Tuniberg y Markgräflerland, donde puedes aprovechar para visitar alguna bodega y, por supuesto, para probarlo. Te recomendamos los blancos.

Cerveza. Si prefieres esta bebida, no te preocupes, pues también hay buenas cervecerías, algunas de las cuales puedes visitar. Aunque muchos de los tours son en alemán, a veces ofrecen traductores. 

Una de ellas es la Rothaus, conocida en toda Alemania; otra es la de Alpirsbach, cuyos orígenes se remontan a un monasterio benedictino y la cervecería Waldhaus produce la Diplom Pils, que fue elegida en 2009 como la mejor Pils del mundo y en 2014 como la mejor Pils alemana.

Kirschwasser y brandy. No es nuestro objetivo alcoholizarte, pero la Selva Negra es también un buen lugar para beber aguardiente, pues hay un gran número de destilerías que utilizan los frutos recolectados en la región para producirlo. El más famoso es el de cereza. 

De hecho, el distrito de Ortenau tiene la mayor densidad de destilerías de toda Alemania. Y en la localidad de Oberkirch, la capital del aguardiente, hay más de 800 registradas.

Para probarlo, puedes comprar una botella en las múltiples tiendas que vas a encontrar durante el viaje o ir a alguna destilería. Lista de destilerías que puedes visitar.

Además, alrededor de Oberkirch hay una ruta, la Brennersteig, de casi 14 kilómetros, que pasa por varias destilerías de la zona, donde puedes probar sus productos. Se recomienda recorrerla en primavera, durante la floración de los árboles frutales. El punto de partida es el aparcamiento de Hesselbach.

La ginebra se ha hecho un hueco también en la Selva Negra. Una que a nosotros nos gusta mucho es la monkey, que fue nombrada en 2011 la mejor ginebra del mundo. La fábrica, que está cerca de Freudenstadt, se puede visitar. El tour dura unas 2 horas y cuesta 47€ por persona. No podemos opinar, pues no la hemos hecho.

Un buen lugar para probar la comida de la zona son las straussenwirtschaften, locales que abren sólo durante cortos periodos de tiempo y ofrecen su propio vino y comida de la región. Esta tradición se remonta al tiempo del emperador Carlomagno, cuando, alrededor del año 800, permitió a los viticultores servir parte del vino que habían producido junto a comida sencilla. 

Sus precios suelen ser más bajos que los de los restaurantes e indican que están abiertos colocando una escoba a la entrada. Estos lugares son muy típicos y muy poco turísticos. Recalcamos esto, porque los menús están en alemán, en el dialecto de la zona, y puede ser que no hablen inglés, pero merece la pena que vayas. A nosotros nos encantan, el ambiente es muy bueno y siempre hemos encontrado gente super amable que nos han ayudado con el idioma. Por supuesto sólo hay en las regiones donde se produce vino, Ortenau, Breisgau, Kaiserstühl, Tuniberg y Markgräflerland.

Lista de straussenwirtschaften y sus fechas de apertura. Está en alemán, pero google translator es un gran aliado y el esfuerzo merece la pena. Lo mejor es que busques los nombres de los lugares a donde vas a ir y mires si coincides con alguna que esté abierta.

Además, en la Selva Negra hay varios restaurantes que han sido galardonados, por ejemplo con estrellas Michelin. De hecho, la zona es conocida como el rincón gourmet más hermoso de Alemania.

Qué ver en la Selva Negra

Si vas a estar varios días en la Selva Negra, es interesante que le eches un ojo a la tarjeta de la Selva Negra, que incluye un gran número de atracciones durante tres días.

Y si pasas más de dos noches en algunos alojamientos del área de la Hochschwarzwald, sur de la Selva Negra, puedes conseguir de manera gratuita la Hochschwarzwaldcard, que incluye descuentos en numerosas atracciones de la zona. Nosotros la tuvimos y la verdad es que le sacamos bastante partido. 

Una atracción bastante común de la Selva Negra son los Rodelbahn, que abren generalmente en la temporada de buen tiempo. Estos son toboganes de gran altura por los que bajas en una especie de trineo, que va por raíles, y cuya velocidad regulas mediante unas palancas. Nosotros nos montamos por primera vez en el Hasenhorn Rodelbahn de Todtnau y lo encontramos muy divertido

La Selva Negra se divide en norte, centro y sur. Además de las zonas de Kaiserstühl y Tuniberg, y Markgräflerland.

Selva Negra norte

Esta zona es la que tiene los bosques más densamente poblados y se extiende entre las ciudades de Karlsruhe y Pforzheim, al norte, y Renchtal y Freudenstadt, al sur.

Mapa del norte de la selva negra indicando sus lugares más interesantes

Qué ver en Maulbron

Maulbronn es una ciudad conocida por su monasterio cisterciense, que pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1993. 

Este monasterio está considerado uno de los complejos monásticos medievales mejor conservados al norte de los Alpes. Comenzó a construirse a mediados del s. XII y en el s. XVI, tras la Reforma, se estableció aquí una escuela protestante que todavía existe hoy. Por ella han pasado conocidos estudiantes como Johannes Kepler o Hermann Hesse.

Información sobre la visita al monasterio.

Qué ver en Rastatt

Esta ciudad destaca por su palacio barroco de color naranja, que fue la residencia de los marqueses de Baden-Baden. El palacio fue construido por orden del marques Ludwig Wilhem a principios del s. XVIII, tomando como modelo el palacio de Versalles. En su interior, además de salas bellamente decoradas, podrás visitar el museo de historia militar. Sin embargo, si no tienes mucho tiempo, no creemos que entrar en este palacio sea algo imprescindible.

Sin embargo, lo que de verdad te recomendamos visitar de Rastatt está a unos 6 km del centro y es el palacio Favorite, construido también en el s. XVIII por orden de la viuda del marques, Sibylla Augusta de Baden-Baden. Está rodeado por un extenso parque, que es gratuito, y en su interior guarda salas que te van a sorprender por su delicada decoración y por su excelente estado de conservación. Verás paredes decoradas con flores de seda y oro, azulejos, suelos de mármol originales, salas decoradas al estilo oriental y una gran colección de artículos de porcelana. Sólo puedes entrar formando parte de una visita guiada en alemán, aunque te dan información en otros idiomas.

Información sobre la visita a ambos palacios.

Qué ver en Baden-Baden 

El paseo por esta ciudad balneario lo puedes combinar con una visita a una de sus termas, como Friedrichsbad, un lujoso balneario romano-irlandés, o las termas de Caracalla, llamadas así en recuerdo al emperador romano que ya disfrutó de las aguas de la ciudad. 

En la terma de Friedrichsbad sólo se permiten la entrada a niños mayores de 14 años y hay que ir sin ropa. En la de Caracalla se permiten niños a partir de 7 años.

Además, las ruinas del antiguo balneario romano se han conservado y pueden visitarse. Asimismo, no puedes irte sin pasar por su elegante casino, que se encuentra en el bello edificio del Kurhaus. También puedes recorrer el Lichtentaler Allee, un jardín inglés con una gran variedad de árboles.

En las proximidades de la ciudad hay un par de puntos interesantes: las ruinas del castillo de Hohenbaden, que están a unos 5 kilómetros; las Battertfelsen, unas formaciones rocosas, que están a unos 4 kilómetros y que son un buen lugar si te gusta la escalada, y la cascada de Geroldsau, a unos 9 kilómetros.

Y si estás en navidad por la Selva Negra, pásate por esta ciudad, pues organiza uno de los mejores mercados de navidad de Alemania.

Te contamos mucho más sobre esta ciudad en qué ver en Baden-Baden.

Qué ver en Gernsbach

Esta pequeña localidad es conocida como la perla del valle del Murg. La ciudad mantiene parte de sus murallas, una bonita plaza del mercado, un ayuntamiento del s. XVII con una bella fachada de piedra, edificios de entramado de madera y el palacio de Eberstein, rodeado de viñedos y que hoy alberga un hotel de 4 estrellas.

No muy lejos de Gernsbach se encuentra la montaña Hohlo, de unos 1000 m de altura. Aquí hay una torre mirador, a la que puedes subir de manera gratuita, con preciosas vistas de los alrededores. Cerca se encuentra el lago Hohlo, al que llegas cruzando un pequeño pantano sobre un camino de madera

Qué ver en Bad Wildbad

Esta ciudad es el segundo balneario más visitado de la Selva Negra tras Baden-Baden. Al Palais Thermal, con su preciosa decoración oriental, tenemos muchas ganas de ir, pero sólo permiten entrar a niños mayores de 12 años. Si viajas con niños pequeños puedes ir a la Vital Therme.

Y si no, puedes conformarte con pasear por el bonito parque natural del balneario. Aquí hay una buena zona para niños, con columpios, zona de agua y un barfuβpfad, un camino de diferentes texturas que hay que recorrer descalzo y que son bastante típicos en Alemania.

Además, hay un Baumwipfelpfad, un camino a través de pasarelas de madera que se encuentra a la altura de las copas de los árboles. Este tiene unos 600 m de largo y casi 20 m de alto. Tiene una torre mirador de 40 m de altura con una original arquitectura y un tobogán de unos 55 m de largo. Hasta aquí puedes llegar en coche, hay un aparcamiento de pago junto a la entrada, en el teleférico Sommerbergbahn o andando. Información sobre la visita.

Cerca del Baumwipfelpfad, hay un puente colgante, Wildline, que se encuentra a unos 60 m de altura. Información sobre precios y horarios.

Nosotros visitamos Bad Wildbad en invierno, con todo el bosque cubierto de nieve y el cielo nublado, por lo que las vistas desde el Baumwipfelpfad y el Wildline no tenían mucho alcance.

Entre Gernsbach y Bad Wildbad se encuentra la ruta circular Wildseemoor, en la cual paseas por un pantano sobre caminos de madera. Comienza en el aparcamiento del centro de información sobre la naturaleza de Kaltenbronn. En la ruta puedes incluir la Grünhütte, donde hemos leído que preparan unos creppes de arándanos riquísimos. Información sobre la ruta.

Qué ver en Calw

Calw es una pintoresca ciudad con un precioso casco histórico, donde destaca la plaza del mercado rodeada por un bello conjunto de casas de entramado de madera. Entre sus edificios se encuentra la casa más antigua de la ciudad, la casa Schäberle del 1500. 

En Calw nació, en 1946, el premio Nobel de literatura Hermann Hesse. Una estatua del escritor te da la bienvenida en el puente de Nicolás, uno de los lugares mencionados a menudo en su obra. 

Si vas a Calw, no puedes dejar de visitar las románticas ruinas del monasterio de Hirsau, que se encuentran a unos 3 km. Esta antigua abadía benedictina de San Pedro y San Pablo fue, en sus orígenes, un importante monasterio alemán. Se construyó a finales del s. XI y durante la Guerra de Sucesión del Palatinado fue incendiado por las tropas francesas en 1692. 

Durante la visita, que es gratuita, puedes pasear por las ruinas para descubrir la basílica románica, el claustro gótico, la capilla de María en estilo gótico tardío y el castillo renacentista del s. XVI.

En Hirsau también puedes ver una escultura del polémico escultor Peter Lenk. Este es conocido por sus obras de alto contenido erótico, llegando a representar sin ropa a conocidos políticos alemanes.

Qué ver en Bad Teinach-Zavelstein 

En estas dos localidades puedes visitar las ruinas del castillo de Zavelstein, construido a principios del s. XIII y a cuya torre puedes subir, pasear por el pequeño centro de Zavelstein, donde puedes entrar en su herrería y visitar la iglesia de la Trinidad en Bad Teinach, en donde hay un tríptico cabalístico del s. XVII, lleno de misterios y caracteres hebreos. 

Si visitas la ciudad a principios de marzo, verás la floración de la flor del azafrán salvaje de color lila. 

Schwarzwald Hochstraβe, Bundestrasse 500.

Esta carretera panorámica, la más bonita de la Selva Negra, está flanqueada por abetos e increíbles vistas a los valles de los alrededores. Recorre, en unos 60 km, el camino entre las ciudades de Freudenstadt y Baden Baden.

Qué ver en Sasbachwalden

Pueblo tranquilo rodeado por viñedos, donde puedes experimentar el dormir dentro de un enorme barril de vino

Además, puedes hacer una ruta circular, de 7 o 12 km, donde hay repartidas fuentes con botellas de aguardiente refrescándose. Información sobre la ruta.

Cerca del pueblo se encuentran las cascadas de Gaishöll.

Qué hacer en el Mummelsee, lago Mummel

Este lago de pequeño tamaño rodeado de abetos se formó en la última edad de hielo. El lago es bastante popular, por lo que suele haber bastante gente. Puedes alquilar botes, rodearlo en unos 10-15 minutos y aprender las leyendas que hay sobre él. 

Una de ellas se parece bastante a la historia de La Sirenita, pues en el fondo del agua vivían las Mümmlein, o doncellas del lago, que cada noche salían a ayudar a la gente. Pero una de ellas se enamoró de un humano y ese amor acabó con su vida. En uno de los extremos del lago hay una pequeña escultura de una sirena.

Desde aquí puedes subir al Hornigsrinde, que con sus 1164 m es el punto más alto del norte de la Selva Negra.

Alrededor del lago hay un restaurante, tiendas y bastantes plazas de aparcamiento. Aunque cuando llegamos, un sábado de principios de agosto, todas las plazas estaban ocupadas y tuvimos que aparcar a un lado de la carretera, junto a un mirador.

Cerca se encuentra Ruhestein, desde donde sale una ruta para conocer el Wilder see, un tranquilo lago al que se llega en un camino de 6 km de ida y vuelta. Se encuentra rodeado por un antiguo bosque protegido de más de 100 años y da una impresión de la naturaleza salvaje que gobernaba la Selva Negra antes de que el hombre comenzara a cambiarla.

Karlsruher Grat, Cresta de Karlsruhe

El Karlsruher Grat es una cresta rocosa escarpada, donde hay un sendero al que se le conoce como la única via ferrata de la Selva Negra. Estos son senderos de difícil acceso en los que hay cables de acero a los cuales te puedes asegurar para recorrerlos. Este no está asegurado, por lo que no necesitas ningún tipo de equipación para hacerlo. 

Por lo que hemos leído, el camino no es complicado y sólo el tramo del Karlsruher Grat es exigente. Debe de haber también un sendero por el cual puedes evitar la zona más complicada. Recomiendan llevar buen calzado, hacerlo con cuidado y evitar hacerlo si no está seco. 

Esta ruta ha sido clasificada como ruta gourmet de la Selva Negra, que son senderos de 6 a 18 kilómetros que incluyen algún tipo de aliciente para hacerlos y se clasifican según su nivel de dificultad.

La Karlsruher Grat está en Ottenhöffen, un pueblo con varios molinos antiguos. Hay una ruta, el Mühlenweg, camino de los molinos, donde puedes visitar nueve de estos edificios, uno de los más conocidos es el Rainbauernmühle.

Al Karlsruher Grat puedes llegar desde el aparcamiento de Ottenhöfen, que lleva a las cascadas de Edelfrauengrab. Información sobre la ruta.

Qué ver en las ruinas y cascadas de Todos los Santos

Muy cerca se encuentran las ruinas del monasterio de Todos los Santos, cuyos orígenes se remontan al s. XII. De aquí parte un sendero, con bastantes escaleras, que recorre un desfiladero atravesado por unas bonitas cascadas con un total de siete saltos.

Nosotros dejamos el coche en el aparcamiento que hay cerca de las ruinas del monasterio. Fuimos en enero y nos encontramos con bastante gente, así que suponemos que en temporada alta es una parada muy popular.

Al aparcar el coche en el monasterio, comenzamos el camino en las ruinas, pero también se puede hacer en el sentido contrario. Hay aparcamientos en los dos lados. El parking principal es el que se encuentra a la entrada de las cascadas.

Lothar-Pfad, camino de Lothar

El 26 de diciembre de 1999, el huracán Lothar pasó por la Selva Negra. Este camino circular de menos de 1 km permite ver sus consecuencias. Hay un aparcamiento a la entrada y la visita es gratuita.

Qué hacer en Baiersbronn

No es la localidad más bonita de la Selva Negra, pero te permite darte un capricho a la hora de la comida. Y es que es conocida como la capital gourmet de Alemania. Aquí hay varios restaurantes galardonados con estrellas Michelin, como el Schwarzwaldstube, el Köhlerstube, el hotel Bareiss o el Schlossberg. 

Para bajar la comida puedes realizar rutas en los alrededores.

Qué ver en Freudenstadt

Esta ciudad no tiene tanto encanto como otras de la Selva Negra. Su centro histórico sufrió grandes daños durante la II Guerra Mundial, pero su plaza principal llama la atención. Y es que es la plaza más grande de Alemania. El motivo de su gran tamaño es que fue el lugar elegido para un palacio residencial que nunca llegó a construirse. 

Para que te hagas una idea de sus grandes dimensiones, la plaza está dividida en la plaza del mercado superior, la plaza del mercado inferior y la oficina de correos. En una de sus esquinas se encuentra una iglesia simétrica.

Entre Baiersbronn y Freudenstadt se encuentran las cascadas Sankenbach. 

Qué ver en Horb am Neckar

No es la ciudad que mas nos ha gustado de la Selva Negra, pero su curiosa planificación y la bonita fachada de su ayuntamiento nos han hecho incluirla en la lista. Si no tienes mucho tiempo, puedes dejarla fuera de tu ruta.

Horb tiene dos zonas, la superior, donde se encuentra el ayuntamiento, y la inferior, con bellos edificios de entramado y que es atravesada por el rio Neckar. Además, todavía se conservan varias torres de las antiguas fortificaciones. 

Qué ver en Nagold

El casco histórico de Nagold nos pareció algo menos especial que el de Calw o Altensteig. Aun así, paseando por él encuentras bonitos edificios de entramado de madera, como el del restaurante Alte Post. 

Además, puedes subir hasta las ruinas de su castillo medieval, Hohennagold, con una torre mirador desde donde se disfruta de unas buenas vistas. Nosotros dejamos el coche en un parking de la ciudad y subimos andando, pues el camino no es muy largo.

En Nagold todavía quedan restos de un asentamiento celta, como el túmulo funerario Krautbühl, que está cerca del parque de la ciudad. 

Qué ver en Altensteig

Esta localidad se encuentra en el valle del alto Nagold y su pequeño y muy empinado centro histórico tiene mucho encanto. 

Los orígenes de su complejo palaciego se remontan probablemente al s. XII. El Nuevo Palacio, que sorprende por su curiosa arquitectura, se construyó a principios del s. XVII. A las dos torres se les conoce popularmente como Cielo e Infierno y es el único castillo de la Selva Negra que no ha sido nunca destruido

Una visita a Altensteig no está completa sin ir hasta alguno de los miradores que se encuentran frente al centro histórico. Desde aquí disfrutarás de una vista preciosa de la ciudad.

Selva Negra media

Esta zona se extiende hasta Friburgo y Donaueschingen en el sur. El valle del Kinzig, el rio más grande de la Selva Negra, atraviesa la parte central de este a oeste.

En este área puedes visitar pueblos preciosos, donde abundan las casas típicas de la Selva Negra. Además, verás muchas referencias al carnaval, una fiesta de gran tradición.

Mapa de la Selva Negra media indicando sus lugares más interesantes

Qué ver en Kehl am Rhein

Esta localidad, que se encuentra frente a la ciudad francesa de Estrasburgo, nada tiene que ver con las ciudades de cuento que te esperas encontrar en la Selva Negra. Si la incluimos en la lista es por una iglesia, la de María Auxiliadora, que fue rediseñado en 2011 por el artista de graffiti Stefan Strumbel.

Qué hacer en Oberkirch

Ya hemos escrito sobre esta localidad, conocida como la capital del aguardiente por sus muchas destilerías. Por ello, es un lugar perfecto para probar este producto típico de la Selva Negra. Además, muy cerca se encuentran las ruinas del castillo de Schauen.

En esta zona se encuentra el ferrocarril de la Selva Negra, Schwarzwaldbahn, que va desde Singen, en el lago Constanza, hasta Offenburg. El recorrido cubre unos 150 km, asciende 650 metros de altitud y discurre por 39 túneles. El tramo de Hausach a Sankt Georgen es especialmente bonito en cuanto al paisaje. En la localidad de Hausach se puede ver una maqueta de este ferrocarril.

Qué ver en Ortenberg

Al acercarte a esta localidad, enseguida verás su castillo en lo alto de una colina rodeada de viñedos. A día de hoy es un albergue juvenil. Este es el mayor reclamo de esta localidad, que se encuentra muy cerca de una de las localidades más bonitas de la Selva Negra, Gengenbach. 

Qué ver en Gengenbach

Para nosotros es el pueblo más bonito de la Selva Negra. Su casco histórico es pequeño, pero tiene muchísimo encanto, con casas de entramado de madera, bonitos callejones, el interior de la iglesia de Santa María y los restos de las antiguas murallas. Si vas a visitarlo, te recomendamos leer nuestro post sobre Gengenbach.

Europa-Park

Este parque de atracciones de gran tamaño está dividido en diferentes áreas temáticas que representan zonas de Europa. Información sobre Europa Park.

Entradas para el parque Europa-Park 

Qué ver en Emmendigen

En esta localidad se encuentran las ruinas del impresionante castillo de Hochburg, cuyos orígenes se remontan al s. XI y que ha pasado por múltiples etapas de construcción. La visita es gratuita.

A 2 km al norte de Emmendigen, se encuentra la torre de Eichberg, un mirador de 50 m de alto.

Cerca, en Waldkirch, se encuentra el Baumkronenweg, un camino que va sobre las cimas de los árboles. La entrada cuesta 6,50€ y hay, además, un camino para ir descalzos y un tobogán gigante de 190 m de largo. 

Qué ver en Sankt Peter

Los orígenes del antiguo monasterio benedictino de Sankt Peter se remontan al s. XI. Además de la iglesia de estilo barroco, destaca su bonita biblioteca en estilo rococó.

Entre San Pedro y Furtwangen se encuentran las cascadas del Zweribach, de unos 40 m de altura.

Qué hacer en Furtwangen

Cuando llegas a la Selva Negra, enseguida comprendes que en esta zona se fabrican muchos relojes de cuco, pues están en todas partes. 

Si quieres aprender sobre la industria del reloj en este área, tienes que venir aquí. Y es que la importancia de la Selva Negra en la producción de relojes comenzó en la segunda mitad del s. XVIII. Y En Furtwangen se fundó, en 1850, la primera escuela de relojería alemana, que aloja a día de hoy el museo alemán del reloj

Qué ver en Triberg

Y llegamos a uno de los sitios más conocidos de la Selva Negra. Aquí se encuentra una de las cascadas más altas y conocidas de Alemania. Y es que en Triberg, el rio Gutach cae desde una altura de 163 m en siete etapas. 

A las cascadas puedes llegar en coche o caminando desde el centro de la ciudad. Si las visitas a la tarde, las verás iluminadas. Este es el mapa con las distintas rutas para llegar a ellas y esta la información sobre los precios. Dependiendo de la temporada en que las visites, varia el precio. Además, están incluidas otras atracciones de Triberg. 

Tenemos que decir que esta localidad está muy orientada al turismo. Por eso, si buscas disfrutar de la naturaleza sin mucha gente, este no es tu lugar.

La calle principal está llena de tiendas donde comprar relojes de cuco y otros recuerdos de la Selva Negra. Cerca se encuentra el Eble Uhrenpark, el parque de los relojes, donde se ha construido el reloj de cuco más grande del mundo. También puedes acercarte al antiguo reloj de cuco más grande del mundo. 

Además, en el Parkhotel Wehrle, también puedes ver al portador de relojes de la Selva Negra más grande del mundo. Y es que en el pasado los relojeros llevaban sus productos a la espalda. Como ves, en Triberg todo gira alrededor de los relojes de cuco. 

Si quieres ver más edificaciones de gran tamaño, a unos 10 km se encuentra Hornberg, donde una fábrica de inodoros ha construido el más grande del mundo, de 12 m de altura y cuya base es un mirador.

Si vas a Triberg merece la pena que entres en el ayuntamiento para ver la sala del primer piso tallada en madera en el s. XX. La visita es gratuita.

Qué hacer en Gutach

Lugar muy tradicional donde se encuentra el Vogstbauernhof, un museo al aire libre donde se representa la vida rural de la selva negra en los siglos anteriores. Puedes recorrer las granjas y ver como se vivía y como se realizaban los diferentes oficios. Entre sus edificios se encuentra el que da nombre al museo, un edificio con techo de paja que fue construido a principios del s. XVII. Además, se han traído casas provenientes de otras zonas de la Selva Negra. 

Aunque no hemos visitado este en particular, si que hemos entrado en otros de este tipo, pues son bastante populares en Alemania.

En Gutach hay un sommerrodelbahn, un tobogán de verano de los que ya hemos hablado. 

Qué ver en Schiltach

Otra de las localidades más bonitas de la Selva Negra es Schiltach, con un precioso centro histórico y una empinada plaza del mercado donde destaca su ayuntamiento. 

Si visitas esta bonita ciudad, te recomendamos leer nuestro post sobre Schiltach.

Cerca de Schiltach hay dos localidades que parecen también muy bonitas, Haslach y Wolfach.

Qué hacer en Alpirsbach

Esta ciudad destaca por el monasterio benedictino de San Blas, que fue fundado a finales del s. XI. 

Además, es también conocida por su cerveza. Aquí se encuentra la cervecera Alpirsbacher Klosterbräu, cuyos orígenes se remontan a la antigua cervecería del monasterio. La fábrica puede visitarse.

Qué ver en Rottweil

Esta ciudad es una de las entradas a la Selva Negra y merece la pena que la incluyas en tu ruta. 

Rottweil es considerada la ciudad más antigua de Baden-Württemberg. Así, en el año 73 d. C, se fundó en este lugar un asentamiento romano conocido como Arae Flaviae. Si quieres aprender sobre su pasado romano, tienes que visitar el museo situado en el monasterio dominicano. 

Su casco histórico es muy bonito, con edificios llenos de detalles, como los balcones que decoran algunas de las fachadas. Además, la ciudad aun conserva parte de las antiguas fortificaciones del s. XIII.

En 2017, se concluyó la torre de prueba ThyssenKrupp Elevator, de 246 m de altura. Aunque se encuentra a las afueras de la ciudad, la verás desde muchos puntos de esta. Tiene un mirador que se encuentra a 232 m de altura, siendo el más alto del país. Abre de viernes a domingo y los días festivos de 10:00 a 18:00. 

El nombre de los perros Rottweiler proviene de esta ciudad. Una escultura de este animal puede verse enfrente del museo de la ciudad, en la calle principal.

Qué ver en Villingen-Schwenningen

Villingen-Schwenningen son dos ciudades bajo un mismo ayuntamiento. La parte que merece ser visitada es Villingen, que mantiene parte de su muralla, una catedral gótica y el antiguo ayuntamiento, además de bellos edificios.

A unos dos kilómetros de Villingen se encuentra el Magdalenenberg, un gran túmulo funerario de la Edad de Hierro. En el convento franciscano de Villingen se exponen muchos de los elementos descubiertos durante la excavación de esta tumba. Entre ellos se encuentra la cámara funeraria, datada aproximadamente en el 616 a.C. Hay un camino, el camino celta, que conecta el Magdalenenberg con el museo.

Qué ver en Donaueschingen

En esta ciudad se encuentra la fuente del Danubio. Y es que Donaueschingen es el lugar de nacimiento de este rio. Aunque hay muchas discusiones sobre cuál es el punto exacto en el que comienza uno de los ríos más importantes de Europa. Para asegurarnos, diremos que el Danubio nace entre Furtwangen y Donaueschingen.

El comienzo del Danubio como tal, es la confluencia de los rios Breg y Brigach. Esto tiene lugar en Donaueschingen. Pero además, según criterios geográficos e hidrológicos, el nacimiento del Danubio es el lugar donde comienza el Breg, el rio de origen más grande. Y este se encuentra en Martinskapelle, cerca de Furtwangen, en Kolmenhof.

Sea como fuere, la fuente del Danubio de Donaueschingen se encuentra en los Jardines del palacio y sus aguas desembocan en el Brigach.

Si se visita Donaueschingen, además de visitar su fuente y pasear por su pequeño casco histórico, puedes visitar su cervecera Fürstenberg.

Qué ver en Friburgo

La ciudad más al sur de Alemania nos encantó, tanto por su ambiente como por la belleza de sus calles y sus plazas. A pesar de sufrir graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, se salvaron importantes edificios. Entre ellos se encuentra la preciosa catedral gótica de Nuestra Señora, que domina la plaza donde también está el histórico edificio del Kaufhaus del s. XVI, con su preciosa fachada de color rojo y sus torres decoradas con azulejos. 

Por las calles del casco histórico corren canales de agua que te acompañan mientras vas descubriendo los diferentes rincones de la ciudad y las dos puertas que aún se mantienen de las antiguas fortificaciones.

También puedes subir al Schaunisland, una montaña de 1284 m de altura. No te preocupes, hay un teleférico que llega hasta arriba.

Otra manera de conocer la ciudad es mediante un free tour en castellano, o con una visita guiada al ciudad. Además, desde Friburgo se organizan excursiones a Gengenbach, Triberg y lago Titisee, de los que ya hemos hablado. Y también puedes unirte a una excursión a los pueblos de Alsacia y el castillo de Haut Koenigsbourg.

Sur de la selva negra

El sur es la parte menos boscosa y la de más altura. Por ello también se la conoce como Hochschwarzwald, alta Selva Negra. Limita con Friburgo y Donaueschingen en su parte norte.

Mapa con los lugares más interesantes de la Selva Negra

Qué hacer en el Höllental, valle del infierno

Este valle es profundo y estrecho, parecido a un desfiladero, y se extiende unos 9 km. La parte más estrecha se conoce como Hirschsprung, salto del ciervo, a causa de una leyenda. Aquí las paredes de piedra se elevan hasta 130 m de altura. Antiguamente esta parte tenía tan solo 9 m de ancho y lo que hoy en día es de fácil acceso, no lo era en el pasado. Es por ello que los soldados franceses, que tuvieron que cruzarlo, lo bautizaron como valle del infierno. 

Se puede disfrutar del Höllental recorriéndolo en coche o en tren, en el Höllentalbahn, que une Friburgo con Villingen. También lo puedes descubrir a pie. 

Esta última opción fue la que nosotros escogimos. Desde Hinterzarten hay un sendero que lleva hasta el Ravennaschlucht, la barranca del Ravenna. Por el paseo ves cascadas y algún molino que todavía se conserva. 

En Navidad se organiza un mercado justo debajo del puente de casi 40 m que se encuentra en la barranca del Ravenna y, por el que de vez en cuando, ves pasar el Höllentalbahn.

En el hotel que allí se encuentra, el Hofgut Sterne, se alojó Maria Antonieta en 1777. 

Hasta aquí puedes llegar también en coche, pues hay aparcamiento. Sin embargo, en época de mercado de navidad, estas plazas se ocupan rápidamente y es mejor llegar en autobús o andando. 

Explicamos cómo visitar este mercado de navidad tan peculiar en nuestro post sobre los mercados de navidad más bonitos de Alemania.

Qué hacer en el Titisee

Este lago, que es bastante popular como lugar de vacaciones, se encuentra en Titisee-Neustadt, una localidad que no tiene gran interés. 

En el lago puedes practicar deportes acuáticos y alquilar barcas, además, en los alrededores hay bastantes rutas de senderismo. Tenemos que admitir que después de conocer los lagos del sur de Baviera, los de la Selva Negra nos decepcionaron un poco.

La primera vez que estuvimos aquí alquilamos bicicletas eléctricas para recorrer los alrededores y lo pasamos muy bien. Esta actividad está incluida en la Hochschwarzwald card, de la que escribimos al principio. Otra manera de conocer los alrededores del Titisee es en un tour en segway

Qué hacer en el Feldberg

Es la montaña más alta de la Selva Negra con 1493 m de altura. Hasta ella puedes subir en teleférico o andando. 

Arriba puedes recorrer algunos de los senderos para disfrutar de las vistas y visitar la Torre Feldberg, con el museo sobre el jamón de la Selva Negra

Qué hacer en el Schluchsee

Otro lugar muy popular de la Selva Negra es esta localidad, donde se encuentra el lago más grande de la región. Al igual que en el caso del Titisee, el pueblo en el que se encuentra es moderno y no tiene mucho interés. En realidad este lago no es natural, sino que es un embalse que se creó a partir de 1929.

El lago puede rodearse en un paseo circular de 18 km. Y existen varias posibilidades para disfrutar de sus vistas aéreas. Una es subir a la torre Riesenbühl, a unos 2 km del centro, y otra es subir al Bildstein. Hay varios caminos que llevan a él, una posibilidad es desde la estación Aha por un camino empinado de unos 2 km. 

El Schluchsee es también un buen lugar para practicar deportes acuáticos y es muy popular para darse un baño gracias a sus limpias aguas.

Qué hacer en el Wutachschlucht, desfiladero del Wutach

El desfiladero del Wutach tiene tres secciones y la que parece más interesante es la media. La superior son 9 km, la del medio 7,5 km y la inferior 3,5 km. 

Las gargantas, de 60 a 170 metros de profundidad, se extienden a lo largo de 33 kilómetros de río. Este camino es bastante popular. Puede ser resbaladizo y hay que tener cuidado, pues hay partes que son bastante estrechas.

Hay muchos tours que puedes hacer por el cañón. Cual elegir depende del tiempo y de la dificultad de cada uno. Aquí puedes encontrar diferentes rutas que puedes realizar por el desfiladero del Wutach y sus alrededores.

Qué ver en Sankt Blasien

Esta localidad se encuentra en el valle del Alb, a los pies del Feldberg y cerca del Schluchsee. Destaca por la abadía benedictina de San Blas, cuyos orígenes se remontan a los s. IX-X. La iglesia, reconstruida en el s. XVIII tras un incendio, tiene la tercera cúpula más grande de Europa, después de las de San Pedro en el Vaticano y la de San Pablo en Londres. Su diámetro es de 36 m y tiene 63 m de alto.

Cerca se encuentra la cascada menzenschwander, en el tranquilo distrito de Menzenschwand, con típicas casas de la Selva Negra

Qué ver en Neuhausen Rheinfall 

Esta localidad se encuentra en Suiza y aquí se encuentran las cataratas del Rin, con 150 metros de anchura y 23 m de altura.

Qué ver en Waldshut– Tiengen 

Los puntos más interesantes se concentran en Waldshut, que presenta un bonito casco histórico.

Qué ver en Laufenburg

Desde aquí puedes cruzar a Suiza a través de su puente, que se encuentra en la parte más estrecha del Rin.

Qué ver en Bad Säckingen 

Esta localidad presenta el puente de madera cubierto mas largo de Europa. Tiene 203,7 m de largo y une Bad Säckingen con Stein, ya en Suiza.

Además, en la Selva Negra hay dos zonas vinícolas que son Kaiserstühl y Tuniberg, y Markgräferland, que se encuentran al oeste de Friburgo. 

Todavía no hemos recorrido esta zona, pero hay una serie de lugares que tenemos apuntados para futuras visitas. Y como están en la frontera con Suiza y Francia, hemos pensado que podían ser interesantes para una ruta en coche que llegue a la Selva Negra por uno de estos dos países.

Qué hacer en Kaiserstühl 

Es una pequeña cordillera de origen volcánico cuyo clima, es la zona más cálida de Alemania, la ha hecho perfecta para la producción de vino. Así, el 40% de esta región está cultivada por viñedos. Esto lo puedes comprobar recorriendo, por ejemplo, la carretera entre Vogstburg y Oberbergen. 

Merece la pena visitar la ciudad de Breisach, cuyo perfil está dominado por la catedral de San Esteban. Desde aquí puedes viajar en barco a Colmar, Estrasburgo o Basilea. Además, desde la colina Eckertsberg tienes buenas vistas de Breisach.

Qué hacer en Markgräflerland

En esta región merece la pena visitar el monasterio benedictino de St. Trudpert, rodeado de un idílico paisaje; la ciudad balneario de Badenweiler, con las ruinas de su castillo y de termas romanas; Weil am Rhein, una ciudad interesante para los amantes de la arquitectura, pues aquí se encuentra el Campus Vitra, donde han participado arquitectos contemporáneos tan importantes como Fran Gehry o Zaha Hadid. Además, puedes tomar un café en la terraza del restaurante Gasthaus zum Ochsen en el distrito de Otlingen. Desde aquí tienes vistas a los viñedos de tres países, Alemania, Francia y Suiza; y las ruinas del impresionante castillo de Rötteln, que se encuentran a 4 km de la ciudad más grande de la zona, Lörrach.

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2 comentarios en “Qué ver en la Selva Negra: una guía para descubrir sus secretos”

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