Schiltach

Selva Negra: qué ver en Schiltach, uno de sus pueblos más bonitos.

Una ruta por la Selva Negra no puede dejar de pasar por Schiltach, un pueblo que parece sacado de un cuento, rodeado de bosques, con calles empedradas que acaban en una plaza empinada donde destaca su ayuntamiento renacentista. Una ciudad bañada por dos rios, uno de ellos es el Kinzig, el río más grande de la Selva Negra, por el que navegaron enormes balsas para poder transportar la madera hasta Estrasburgo ¿Nos acompañas?

Collage Schiltach

La Selva Negra está situada en el sur de Alemania. Esta cadena montañosa de baja altura es el área más conocida y visitada del estado de Baden-Württemberg. Y es así porque este paraje natural tiene mucho que ofrecer, paisajes, rutas de senderismo, cascadas, cañones y mucho más. Recibió su nombre de toques misteriosos por ser una zona cubierta de densos bosques que no dejaban atravesar la luz del sol, lo que la hacía oscura e impenetrable. Para organizar una ruta por esta región recomendamos leer nuestro post sobre qué ver en la Selva Negra.

La Selva Negra esconde pequeñas localidades llenas de encanto, donde perderse por sus calles es descubrir restos de murallas, casas de cuento, ruinas y bellas cafeterías donde probar su postre más famoso, la tarta Selva Negra. Uno de estos pueblos es Shiltach.

Dónde está Schiltach

Schiltach se encuentra en la Selva Negra Central, en la confluencia de los ríos Schiltach y Kinzig y en el punto más estrecho del valle del Kinzig.

Las ciudades grandes más próximas a Schiltach son, Estrasburgo, a unos 80 km y Stuttgart a unos 110 km, ambas con aeropuerto. Por ello son dos buenos lugares para comenzar una ruta por la Selva Negra, donde incluir esta bella localidad.

También existe la posibilidad de conocer alguna zona de la Selva Negra con un tour organizado como este que sale de Estrasburgo. 

Si se viaja en coche, recomendamos leer nuestro post con consejos para conducir por las carreteras alemanas.

Dónde comer

En esta localidad hay varios restaurantes donde comer. Nosotros escogimos el restaurante Gasthof Sonne, que también es hotel, y que se encuentra en la plaza del mercado. La comida estaba rica y las vistas desde el comedor eran muy bonitas.

Para no fallar a la hora de pedir en un restaurante alemán recomendamos leer nuestros posts sobre gastronomía alemana y sobre costumbres de los restaurantes alemanes.

Recomendamos, además, tomarse un café, o lo que guste, en la cafetería Bachbeck, situada en un bello edificio de entramado a orillas del rio Schiltach. Avisamos de que es difícil resistirse a alguna de sus tartas.

Historia

Sus orígenes se remontan al S. XI-XII, cuando se estableció un asentamiento en la zona de la iglesia. La ciudad de Schiltach fue mencionada por primera vez en 1275, esta estaba amurallada y tenía un castillo, del cual no queda apenas nada. La fundación de Shiltach se debe a su situación en el camino que lleva de Estrasburgo a la ciudad imperial de Rottweil. Una carretera a través de Valle del Kinzig, que conectaba la ciudad francesa con los fuertes del alto Neckar,  ya había sido construida por los romanos, en el 73/74 d.C.

Schiltach perteneció a los condes de Württemberg desde finales del S. XIV hasta principios del S. XIX. Aunque fue ocupada brevemente por la ciudad de Rottweil y por Austria.

La ciudad ha sufrido devastadores incendios, que es la causa por la que los edificios actuales datan de los siglos XVI al XIX. En uno de ellos, el incendio que ocurrió en 1533, se corrió la voz de que había sido el diablo quien lo había provocado con la ayuda de una posadera que fue condenada por brujería. Además, la ciudad, debido a su situación, ha tenido que sufrido también varias inundaciones.

Qué ver

El casco histórico de Schiltach es pequeño y no se tarda más de dos horas en recorrerlo. En un paseo por la ciudad no puede faltar:

– Las calles que desembocan en la Plaza del mercado. Tanto la Schlossbergstrasse, como la Schenkenzellerstrasse, que cruza el casco antiguo. 

Estas tienen mucho encanto, con casas de entramado decoradas con flores y muy cuidadas. No es por nada que la ciudad forme parte de la Ruta alemana de entramado de madera. 

La Schlossbergstrasse lleva hasta la subida a las ruinas del castillo de Schiltach, que se encuentran en el Schlossberg, montaña del castillo, de 417 m de altura. La historia del edificio se remonta al S. XIII. Fue destruido durante la Guerra de los Treinta años pero fue reconstruido. En el S. XVIII, al no ser ya necesario, se fueron vendiendo partes del castillo. Tras un incendio los habitantes de Schiltach lo usaron como cantera. A día de hoy no queda prácticamente nada.

El camino para llegar a las ruinas es empinado pero corto, y enseguida se llega. De todas formas no creemos que merezca la pena subir hasta arriba. Lo más llamativo es un puente de madera que se encuentra donde estaba el puente levadizo y las vistas no nos parecieron tan espectaculares. 

Nuestra recomendación es, una vez subida la Schlossbergstrasse, en vez de subir los escalones que llevan a las ruinas, seguir de frente por un camino estrecho que hay, y disfrutar desde allí de las vistas de la ciudad. Aquí dejamos unas fotos para que cada uno valore por si mismo.

– La Plaza del mercado, el corazón de la ciudad. 

Tras el incendio de 1591, trabajó en la reconstrucción de la ciudad, y por tanto en esta empinada plaza, el gran arquitecto del renacimiento proveniente de Württemberg, Heinrich Schickhardt. Este le dio su característica forma triangular. Aunque la plaza tuvo que ser de nuevo restaurada tras el último gran incendio de la ciudad en 1791. 

Schiltach pertenece también a la Ruta Cultural de Heinrich Schickhardt, compuesta por ciudades donde pueden verse obras del arquitecto. Estas se encuentra principalmente en el sur de Alemania, Stuttgart, Esslingen, Altensteig y Freudenstadt, entre otras, y en Francia como Riquewihr.

En lo más alto de la plaza se encuentra el ayuntamiento, un edificio de piedra en estilo renacentista de 1593, aunque el frontón escalonado fue añadido a principios del S. XIX, y las pinturas de la fachada, que cuentan la historia de la ciudad, a mediados del S. XIX.  

Frente al ayuntamiento se encuentra un bello edificio de entramado que aloja el Museo de la Farmacia. Desde 1837 hasta 1985 funcionó aquí una botica.

Gasthaus zum Adler, una de las casas de entramado más bonitas de la ciudad, de 1604.

Esta se encuentra nada más salir de la plaza en dirección al rio. Enfrente está el museo de la ciudad, cuya entrada es gratuita, y está abierto del 1 de abril al 1 de noviembre, de 11:00 a 17:00. 

Aquí se encontraba antiguamente la puerta inferior de acceso a la ciudad.

– Los ríos Kinzig y Schiltach cruzan la ciudad. 

El Schiltach, que da nombre a la ciudad, desemboca en el Kinzig, que es el rio más grande de la Selva Negra y que desemboca en el Rin. Durante el paseo por la ciudad, es posible bajar a ambos ríos para descansar en sus orillas, y refrescarse en los días calurosos.

Desde el puente que cruza el Schiltach en la calle principal se tienen unas preciosas vistas de la confluencia de ambos ríos y de la ciudad.

 Gerberviertel, barrio de los curtidores.

El otro lado del puente lleva, por la Gerbergasse, callejón de los curtidores, a la parte más antigua de Schiltach, que se encontraba antiguamente fuera de las murallas. En estos bellos edificios de entramado de madera vivían los curtidores que trabajaban junto al agua.

Cerca se encuentra la casa más antigua de la ciudad, el molino exterior, de 1557. Este era utilizado para moler el cereal.

Visitar el museo Schüttesäge para aprender sobre la Flosserei. 

Si se continúa andando, se llega a la Iglesia protestante de la ciudad, construida a mediados del S. XIX. Justo al lado se encuentra el museo Schüttesäge, cuya entrada es gratuita y que abre del 1 de abril al 1 de noviembre, de 11:00 a 17:00. Este interesante museo presenta la historia de la  industria de la madera, la curtiduría, y la Flösserei, maderada, en la ciudad de Schiltach. 

La maderada es la técnica de transportar troncos de madera en balsa por el agua. Esta técnica en el Kinzig se remonta a 1391, y durante mucho tiempo fue la principal fuente de ingresos de Schiltach. El viaje terminaba en Willstatt, donde la madera se vendía y se transportaba a la cercana Estrasburgo y a Holanda por el Rin. La construcción del ferrocarril fue el fin de la maderada.

El museo se encuentra en el antiguo aserradero, que estuvo en funcionamiento hasta 1931. En este hay un modelo de una balsa, las cuales podían alcanzar cientos de metros de largo. 

Cruzando al otro lado del rio, se obtienen unas vistas diferentes de la parte trasera del casco antiguo, y se llega al punto donde el Schiltach se une al Kinzig. Aquí hay una representación de las estructuras que se usaban para que las balsas  pudieran navegar por el rio.

Como ya hemos escrito, la curtiduría jugó un papel muy importante para la industria de Schiltach, y todavía hoy se sigue trabajando en este área. Un ejemplo es la tienda de la empresa Trautwein, donde el olor a cuero, no deja lugar a dudas de lo que vende.

Dónde aparcar

Nosotros aparcamos sin problema en un parking en la calle Auestrasse. Es gratuito, pero de lunes a viernes de 8:00 a 18:00 y los sábados de 8:00 a 13:00 está limitado a dos horas.

Se encuentra muy cerca del curioso museo del agua, baño y diseño, que muestra la historia de los baños domésticos.

Lugares en los alrededores

Cerca de Schiltach hay varios puntos de interés, como Alpirsbach, a unos 10 km, donde destaca su monasterio benedictino y el museo de la cerveza; Freudenstadt a unos 30 km, con la plaza mas grande de Alemania, donde, en una de sus esquinas, se encuentra una iglesia simétrica; Gengenbach, a unos 40 km, otro de los pueblos más bonitos de la Selva Negra. Recomendamos leer nuestro post sobre Gengenbach si se va a visitar esta ciudad; a unos 35 km se encuentra la ciudad imperial de Rottweil, considerada la ciudad más antigua de Baden-Württemberg, y con un casco histórico lleno de bellos edificios. Se puede leer más informacion sobre esta última en nuestro post sobre las mejores excursiones desde Stuttgart.

¿Vas a viajar a Alemania?

Aquí encontrarás más información útil para tu viaje, y nos ayudaras a seguir creando contenido, Gracias

Página de actividades que hacer en Alemania

Viaja siempre con seguro. Desde aquí puedes reservar tu seguro de viaje y ahorrarte un 5%

El tren es un método perfecto para moverse por Alemania. Desde aquí se puede entrar en la Deutsche Bahn y resevar los billetes

Quieres conocer mejor tu destino de vacaciones. Desde aquí puedes reservar un gran número de actividades en Alemania

Nos gusta mucho sacar fotografías en nuestros viajes. Para ello llevamos la cámara Nikon D3400 con objetivo Tamron 18-200. En los viajes largos llevamos también nuestra antigua cámara, la Canon Powershot G5x, por si tenemos problemas con la primera. Además, esta sigue siendo nuestra primera opción si vamos a la montaña, pues es pequeña y ligera. Siempre llevamos varias tarjetas de memoria. La mochila que usamos para llevar las cámaras es esta.

Nuestra guías favoritas para preparar nuestro viajes son la DK y la Lonely Planet. Además nos encantan los libros de Kunth, que siempre proponen muy buenas rutas y las fotos invitan a viajar. El problema es que son en aleman.

4 comentarios en “Selva Negra: qué ver en Schiltach, uno de sus pueblos más bonitos.”

  1. Sí visitas Schiltach en verano una buena opción si hace calor es disfrutar de su piscina pública (es de pago pero unos 3,5€ adultos y menos niños; a partir de las 17:00 precio reducido). La zona de niños espectacular. También tiene un tobogan y dos trampolines.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.